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Sarkozy, al ataque

Son días mágicos. En los palacios del poder, sonrisas y miradas brillantes. En los cuarteles generales de la izquierda derrotada, cuchillos desenfundados. La cuarta vuelta de la elección presidencial ha permitido al equipo vencido que metiera el gol del honor. Está bien. Será útil para todos. Pero con la formación del segundo Gobierno, directa consecuencia de las elecciones legislativas, el nuevo presidente no ha interrumpido su apertura al centro, al contrario. También ha confirmado que va aplicar todo su programa de reformas entero, con un Gobierno al que ha calificado de ruptura. Tiene la voluntad política y la mayoría parlamentaria para hacerlo. Antes equivocarse que traicionarse, ha dicho. Como Napoleón antes de una gran batalla, Sarkozy ha puesto ya orden en sus filas, las del Gobierno, y ha lanzado sus tropas a la primera oleada de reformas. Ahora, con la nueva mayoría, algo más estrecha, pero perfectamente formada detrás del comandante en jefe, empieza de verdad su mandato presidencial. Sobre esta cuestión he escrito la columna ‘El emperador en su corcel” en las páginas de Internacional.

Comentarios

El hiperpresidente que todo lo abarca, al que Le Monde le pide que no se precipite y Le Figaro le advierte de la hiperexigencia que levanta. En TF1 estuvo "yoísta", sereno y esclarecedor, incluso sobre el IVA social (se aplicará si evita deslocalizaciones, no merma el poder adquisitivo y reduce el coste del trabajo, cosa de la que no está seguro Raffarin). El paquete de shock económico (crecimiento, empleo y poder de compra) y las reformas del seguro médico y la universidad requieren más audacia: contrato laboral único y flexible y apertura del mercado de bienes y servicios a las PYMES. La ley de moralización (paracaídas de oro y stock options) es astuta, y su brío en torno al nuevo tratado de la UE, encomiable. Pero su oposición a Turquía es preocupante, al igual que su intención de hacer de la UE un escudo proteccionista y de tutelar al BCE para que impulse el empleo, más allá de controlar los precios. En todo caso, su dinamismo reformista y sus promesas de "hacerlo lo mejor posible" y de no traicionar son encomiables, viniendo del sucesor de Camaleón Bonaparte. Y, ¿dónde queda Fillon en todo esto, ante el hiperpresidente-superministro? Y, ¿qué hace Royal ante Sarkozy, que dice lo mismo ahora en el Elíseo que antes como candidato en los mítines? La Marianne estrellada reconoce que en su Pacto defendió "incoherencias", como el SMIC de 1500€. Y, ¿por qué a la izquierda sectaria le irrita tanto la apertura a la izquierda y al centro? No hay comparación.
Sarkozy ha entrando como un elefante en una cachareria, en dos semanas lleva dos gobiernos. Parece que le cuesta central al gobierno sin que se le caiga la careta de neocon de derechas. La izquierda siempre le costo convencer a sus militantes o a la sociedad en general, la clase obrera bien cualificada es la mas ferviente burguesia europea. Le han vedido seguridad, respeto y vigilancia de los extrajeros, echando a los sin papeles en veite y cuatro horas, y les gusta. Las clases trabajadoras de los años sesenta vota mano dura, han perdido su idiologia que tantos derechos consiguiero de la patronal francesa. Salud.
I M P A R A B L E,Sr.Bassets,este es el ritmo que marca Sarko.Ya le decia yo el otro dia que a este no le para ni dios.Este al igual que Blair,antes y ZP,despues,sabe que lo que tiene que hacer,lo hace en los dos primeros años,despues los siguientes años son para perfeccionar y modular el mensaje.Por fin en la Union Europea aparece el otro lider para complementar a la Sra.Merkel.Bienvenido Sarko y los mejores deseos para estos primeros años,se juega el to be o not to be
sarkozy y merkel, zapatero y prodi contra el resto de europa? la perfecta imagen de napoleón de la nueva frontera de sarkozy está haciendo estragos pero frases como la de asegurar la independencia alimentaria de Europa protegiendo la agricultura francesa son de digestión pesada.... veremos