Arrestados en una redada policías brasileños que pedían sobornos a una mafia del juego
La Policía Federal de Brasil arrestó entre el martes y ayer a 25 personas, entre ellos un comandante, un comisario y 21 policías acusados de cobrar sobornos a la mafia del juego ilegal, un caso en el que presuntamente está involucrado Genival Inácio da Silva, Vavá, hermano del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Entre los detenidos, según el informe del superintendente de la Policía Federal en Río de Janeiro, Delci Teixeira, figura José Renato Barbosa de Medeiros, hijo del desaparecido presentador de televisión Abelardo Barbosa, Chacrinha, y apuntado como el nexo entre policías y funcionarios públicos con los cabecillas de la mafia.
Los arrestos fueron efectuados en el desarrollo de la segunda fase de la llamada Operación Huracán, iniciada en abril pasado y que permitió entonces la detención de otras 25 personas, entre ellas los considerados jefes de la mafia del juego ilegal en Río de Janeiro y de personas vinculadas a la organización del carnaval en la ciudad.
Teixeira indicó que los policías corruptos cobraban unos 5.000 reales (alrededor de 2.624 dólares) como "protección" a los dueños de bingos y casas ilegales de apuestas a cambio de "avisarles" sobre las futuras acciones policiales.
Dos policías, un comisario y un agente especializado fueron arrestados en la propia sede de la superintendencia de la Policía Federal en São Paulo, mientras que en Río de Janeiro fueron detenidos 18 agentes de la Policía Civil y un comandante de la Policía Militar.
El director de Inteligencia de la Policía Federal, Renato Porciúncula, indicó que el operativo estaba programado para ayer, pero que, al filtrarse la información, parte de las acciones fueron anticipadas al martes.
Los agentes implicados, según Teixeira, serán "procesados administrativa y criminalmente" y deberán responder por los delitos de asociación para delinquir y corrupción activa y pasiva.
Por los documentos aprehendidos se calcula que los pagos a policías corruptos por parte de la mafia ascendían a un millón de reales (más de 500.000 dólares) por mes.
Los diferentes operativos contra la llamada mafia de las máquinas tragaperras en Brasil han terminado salpicando a políticos, jueces y personas cercanas al presidente Lula, como su hermano Vavá y su amigo Darío Morelli, que está detenido.


























































