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Diez mil cruces para honrar a las víctimas del castrismo

Los exiliados cubanos en Miami recuerdan a los fusilados por el régimen y a los 'balseros' que han desaparecido en el mar cuando huían de EE UU

Los cubanos exiliados en Miami han recordado este viernes, con más de 10.000 cruces blancas, a sus familiares y amigos que aseguran fueron fusilados por el régimen castrista o desaparecieron en el mar intentando huir de Cuba.

Las cruces, situadas en una explanada de un parque de esta ciudad estadounidense, conmemoran a las víctimas del Gobierno cubano desde que Fidel Castro asumió el poder en 1959 hasta hoy, según los organizadores del llamado Memorial Cubano: un pueblo unido en el dolor.

En el evento, que se ha celebrado por quinto año consecutivo, se han dado cita familiares y amigos de los fallecidos y, entre ellos, Miriam de la Peña, madre de uno de los cuatro pilotos de Hermanos al Rescate, que murió tras el derribo de dos avionetas de esa organización por cazas MiG cubanos.

"Han sido once años de una lucha constante en búsqueda de justicia, de conocer la verdad de lo que sucedió ese día", ha declarado la madre de Mario de la Peña.

El derribo se produjo el 24 de febrero de 1996 en el espacio aéreo internacional, según una investigación de la ONU, mientras que La Habana ha asegurado que las aeronaves se adentraron en su espacio aéreo.

Contrarrevolucionarios

Blanca Rojas, hija del teniente coronel Cornelio Rojas, fusilado en 1959, también ha asistido al evento para rendir tributo a su padre. "Se siente mucha emoción y mucho dolor porque, con estas cruces, estás viendo los crímenes que ha cometido Fidel Castro", ha asegurado. Rojas también ha comentado que su padre fue "una de las primeras víctimas del régimen comunista en Cuba". "Lo fusilaron sin juicio alguno por haber sido militar" asegura.

Otro de los asistentes al acto, Ruiz Linares, se ha declarado orgulloso de conservar el certificado de defunción de su padre, Sixto Linares, asesinado en 1963 en Camaguey (Cuba). "Para mí es un amuleto", ha dicho este cubano, que tenía doce años cuando murió su padre y que "lo asesinaron porque éramos contrarrevolucionarios". Yo he vivido orgulloso de eso toda la vida y si mi padre hubiese seguido con vida, seguro que no hubiera cambiado".

Renatos Gómez y Francisco García, organizadores del Memorial Cubano, dijeron en una conferencia de prensa que el evento es "un proyecto del exilio" y el resultado del "esfuerzo de personas anónimas". Al finalizar el acto, los organizadores prendieron la Llama del dolor, que permanecerá encendida durante tres días en memoria de las víctimas.