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El Sinn Fein reconoce la legitimidad de la policía del Ulster y desbloquea el proceso norirlandés

La histórica decisión abre la puerta a la formación de un gobierno compartido con los unionistas y al restablecimiento de la autonomía suspendida en 2002

El Sinn Fein, principal partido católico norirlandés, ha aceptado, por primera vez en su historia, reconocer la legitimidad de la policía y las autoridades judiciales del Ulster, una decisión crucial para la restauración de un poder compartido en Irlanda del Norte. La decisión ha sido tomada por una mayoría abrumadora de los miembros del congreso extraordinario que ha celebrado hoy en Dublín el partido liderado por Gerry Adams.

La votación, realizada a mano alzada por los casi 900 afiliados con derecho a voto en el congreso extraordinario (Ard Fheis), supone una contundente victoria para Adams y un espaldarazo al proceso de paz que pasa por la restitución de la autonomía y la formación de un Gobierno de unidad entre católicos y protestantes.

Con la eliminación de uno de los pilares ideológicos más arraigados del movimiento republicano, se abre la puerta a la posibilidad de que los partidos católicos y protestantes de la provincia formen un Gobierno autónomo de poder compartido en los plazos previstos en el acuerdo de Saint Andrews. Dicho acuerdo, alcanzado por las formaciones del Ulster en octubre pasado, tiene por objetivo restaurar el próximo 26 de marzo el Ejecutivo autónomo, previa celebración de elecciones legislativas el día 7.

El Partido de los Demócratas Unionistas Protestantes del reverendo Ian Paisley ya había indicado antes de esta trascendental votación de sus rivales políticos que aceptaría el puesto de primer ministro de Irlanda del Norte, lo que constituiría un nuevo paso en la dirección del restablecimiento de las instituciones norirlandesas, suspendidas desde 2002.

Entre aplausos, Adams ha agradecido el apoyo recibido a sus propuestas y ha prometido que ésta victoria "histórica" servirá para construir un partido "más fuerte políticamente" con el que aspirar a lograr la unificación de la isla de Irlanda. "Es significativo que vayamos a utilizar esta decisión para llevar hacia delante nuestra lucha. Hoy hemos creado el potencial para cambiar aún más el escenario político", ha asegurado el líder republicano.

La moción ha incluido, no obstante, cinco enmiendas para condicionar y limitar la futura actuación de la dirección del partido en este delicado asunto. Así, la Ejecutiva del Sinn Fein sólo aplicará los contenidos de la propuesta cuando se restauren las instituciones del Gobierno autónomo norirlandés y se complete la transferencia de las competencias de Justicia e Interior en mayo del 2008. En ese contexto, el Sinn Fein reconocerá la autoridad de la PSNI y de las fuerzas del orden de la República de Irlanda (Garda Siochana), así como de todas las instituciones judiciales.

La moción también pedía la devolución de las competencias de Policía y Justicia al futuro Gobierno autónomo norirlandés y proponía la participación de los republicanos en las instituciones policiales multipartitas, como el Consejo de la PSNI. Además, se animará a la comunidad republicana a cooperar totalmente con los servicios de Policía para atajar el crimen en todas las áreas y a apoyar activamente todas las instituciones judiciales.

"Histórica decisión"

Tony Blair se ha apresurado a aplaudir lo que ha calificado como "histórica decisión". "El primer ministro [británico] da la bienvenida a esta histórica decisión y reconoce el liderazgo que ha supuesto el llegar a ese punto", ha afirmado un portavoz de Downing Street .

Y es que tanto Londres como Dublín habían urgido al Sinn Fein a que tomara una decisión sobre la policía antes del fin de enero, en caso de que las elecciones autonómicas vayan a celebrarse el 7 de marzo como está previsto. Reino Unido y la República de Irlanda han fijado la fecha límite del 26 de marzo para que los partidos de Irlanda del Norte se pongan de acuerdo sobre el reparto del poder entre los protestantes, mayoritarios, que quieren conservar sus vínculos históricos con Reino Unido, y la minoría católica, que aboga por la aproximación con Dublín.

La asamblea y el Gobierno norirlandés, instaurados en virtud del histórico acuerdo de Viernes Santo de 1998, están suspendidos desde 2002.