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Una cadena de ataques antichiíes causa 35 muertos en Bagdad

De las víctimas mortales, 15 viajaban en un microbús que ha saltado por los aires y el resto ha perdido la vida en el estallido de tres coches bomba de forma simultánea

Al menos 35 personas han muerto esta mañana en Bagdad en una ola de atentados que han tenido como blanco la comunidad chií. El primer ataque, con 15 víctimas mortales y nueve heridos, ha sido perpetrado a primera hora en el norte de la capital iraquí contra un microbús en el que viajaban empleados de un organismo religioso chií. Poco después, en el oeste, otros 15 iraquíes han perdido la vida y 25 más han resultado heridos a causa de la explosión simultánea de tres coches bomba, colocados a poca distancia entre sí. Un cuarto coche bomba ha dejado tres muertos y cinco heridos y, por último, dos niños han muerto y 10 adultos han resultado heridos por obuses de mortero.

Fuentes policiales han explicado que un coche bomba ha estallado al paso de un microbús cerca de la mezquita de Al Nidá, en el barrio de Al Suleij. La mayoría de los pasajeros eran funcionarios del departamento del Waqf chií, responsable de los asuntos religiosos de esa comunidad musulmana, según han añadido las mismas fuentes. Después del estallido, un grupo de hombres armados ha abierto fuego contra los ocupantes del vehículo.

Los nueve pasajeros heridos han sido trasladados a un hospital cercano al lugar de los hechos. Unos minutos más tarde, al menos 15 iraquíes han fallecido y 25 han resultado heridos en la explosión de tres coches bomba, situados a poca distancia entre sí y que han sido accionados en un intervalo de segundos, en el oeste de Bagdad. Las explosiones se han registrado hacia las 9.45 horas (7.45 en España) cerca de una gasolinera de Biyaa, un barrio de la capital en el que conviven árabes suníes y chiíes, según la Policía.

Tres bombas en una gasolinera

El número de víctimas podría aumentar debido a que el estado de algunos heridos es grave y las ambulancias continúan llegando al lugar de los estallidos. Las mismas fuentes han explicado que los tres vehículos estaban aparcados junto a la gasolinera cuando han estallado, lo que ha afectado a numerosos coches y personas que se habían acercado a la estación para repostar.

Poco después, un cuarto coche bomba ha hecho explosión en un barrio de mayoría chií, Al Amel, en el suroeste de la capital. Ha causado tres muertos y cinco heridos. Y varios obuses de mortero se han cobrado la vida de dos niños y han dejado a 10 civiles heridos en un barrio mixto de Bagdad, Al Qahirah, al norte. Por otro lado, dos soldados iraquíes han perdido la vida y otros cuatro han resultado heridos como consecuencia de la explosión de una bomba colocada al borde de una carretera al paso de un convoy del Ejército en Yarmuk, una zona mayoritariamente suní del oeste de Bagdad.

Estos nuevos ataques se producen en el marco de la violencia entre suníes y chiíes que sacude el país pese a los intentos del Gobierno del primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, de recuperar la seguridad. Además, continúan los ataques a las fuerzas extranjeras. Un soldado estadounidense murió y otros cinco resultaron heridos ayer después de que un grupo de insurgentes atacara su patrulla en Bagdad.