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El Vaticano dice que no era la intención del Papa ofender al Islam al hablar de la 'guerra santa'

Protestas en todo el mundo musulmán.- Benedicto XVI aludió a una cita de un emperador bizantino que afirmó que todo lo que trajo Mahoma fue "el mal, como su comando para expandir con la espada la fe que predicaba"

"Es la segunda vez que ofenden a Mahoma antes del Ramadán". Estas palabras de uno de los colaboradores del clérigo iraquí chií Muktada al Sader pueden resumir la indignación con la que el mundo musulmán ha acogido las palabras del Papa sobre la 'guerra santa' tras la polémica que provocó la publicación de las caricaturas de Mahoma en un semanario danés. "No era la intención del Papa iniciar un estudio a fondo de la 'jihad' y de las ideas musulmanas sobre ella, y menos aún ofender la sensibilidad de la fe musulmana", ha dicho el portavoz del Vaticano.

La Santa Sede ha defendido el discurso de Benedicto XVI el pasado martes sin disculparse formalmente, como le habían pedido distintas voces a lo largo de la geografía musulmana. "El Papa quiere cultivar una posición de respeto y diálogo hacia otras religiones y culturas, y eso incluye claramene al Islam", ha dicho el nuevo portavoz vaticano, Federico Lombardi en un comunicado.

El martes, el Papa pareció respaldar la idea, que muchos musulmanes rechazan, de que los primeros musulmanes expandieron su religión a través de la violencia. El pontífice recordó las críticas del antiguo emperador bizantino Manuel II, según el cual todo lo que Mahoma trajo fue "el mal, como su comando para expandir con la espada la fe que predicaba". El Papa, que utilizó los términos "yihad" y "guerra santa" durante su discurso, añadió que "la violencia es incompatible con la naturaleza de Dios y del alma".

Musulmanes de todo el mundo han deplorado el discurso de Benedicto XVI y muchos han considerado que debería disculparse en persona para despejar la sensación de que, de alguna forma, se ha unido a una supuesta campaña contra su religión en un momento especialmente sensible tras la ola de terrorismo islámista que ha golpeado distintos puntos del planeta desde el 11-S.

Pakistán, Egipto, Líbano...

El parlamento paquistanní ha aprobado una resolución de condena contra el Papa por sus "despectivos" comentarios. En la resolución del parlamento paquistaní, aprobada por unanimidad, la cámara una disculpa por herir los sentimientos de los musulmanes y despreciar al profeta Mahoma.

También en Paquistán, un erudito en el Islam, Javed Ahmed Gamdi, calificó de irresponsables los comentarios del Papa. En el lado indio de Cachemira, la Policía requisó los periódicos en los que se informaba del discurso de Benedicto XVI, para prevenir cualquier tensión.

Pocas horas después de las palabras del Pontífice, el principal jerarca de Turquía en materia religiosa, Ali Bardakoglu, ya había pedido a Benedicto XVI que se disculpara por sus declaraciones, que calificó de "extraordinariamente preocupantes, desconcertantes y desafortunadas". Bardakoglu agregó que lo dicho por el Papa era "abominable, hostil y con un prejuicioso punto de vista". Según éste, aunque los musulmanes expresen críticas contra el cristianismo, nunca difamarían la Biblia o a Jesucristo. Precisamente, el Papa tiene previsto visitar Turquía a finales de noviembre.

"Pedimos que se disculpe ante todos los musulmanes personalmente, y no a través de portavoces, por una interpretación tan errónea" del Islam, ha dicho en Beirut Hussein Fadlalá, uno de los clérigos chiíes más importantes del mundo.

En Alemania, el país natal del Papa y lugar desde el que pronunció el discurso, la comunidad musulmana consideró "irritantes y deplorables" las declaraciones. Por su parte, el Consejo Islámico de Gran Bretaña instó al Pontífice a aclarar urgentemente sus afirmaciones y su secretario general, Mohamed Abdul Bari, calificó sus opiniones de "mal informadas e intolerantes".

En Egipto, el dirigente del principal partido en la oposición, los Hermanos Musulmanes de Egipto, Mohammed Mahdi Akef, invitó a los gobiernos y sociedades islámicas a romper relaciones con el Vaticano si el Papa no pide disculpas.

En su página de Internet, el movimiento considera que las declaraciones del obispo de Roma reavivan la crisis abierta por las caricaturas de Mahoma, publicadas por el periódico danés Jyllands-Posten en septiembre del año pasado.