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Chávez amenaza con revocar las concesiones de las televisiones privadas

En Venezuela, las emisoras de radio y las de televisión funcionan mediante la concesión de frecuencias del espectro radioeléctrico, de propiedad estatal

El Gobierno de Venezuela podría revocar a finales de este año las concesiones a ciertas cadenas privadas de televisión —algunas de ellas mantienen una fuerte línea opositora—, según advirtió ayer el presidente, Hugo Chávez, que acusa a tales medios de comunicación de "fomentar la guerra psicológica entre los venezolanos". El mandatario no mencionó a las empresas, pero la advertencia va claramente dirigida a la emisora de noticias Globovisión y a la tradicional Radio Caracas Televisión (RCTV), cuyos permisos vencen en diciembre.

En Venezuela, tanto las emisoras de radio como las de televisión funcionan mediante la concesión de frecuencias del espectro radioeléctrico, que es de propiedad estatal, según la Constitución Nacional. "Hemos llamado al diálogo y dado muestras de querer trabajar en conjunto con los representantes de esas televisoras, pero todo tiene su límite. No somos arbitrarios ni autoritarios, pero hay unos dueños de medios] que no han dado muestra de cambiar", afirmó Chávez durante la entrega de los nuevos fusiles Kaláshnikov a oficiales de la Armada, acto en el que vistió indumentaria militar.

Desencuentros

El Gobierno estuvo enfrentado entre los años 2001 y 2004 con casi todas las televisiones privadas. Éstas tuvieron una participación muy activa en el desarrollo de los acontecimientos que condujeron primero al golpe de Estado contra Chávez, el 11 de abril de 2002, y luego al regreso del presidente, apenas 47 horas más tarde. Del mismo modo, fueron actores fundamentales en la huelga petrolera y patronal de diciembre de 2002 y enero de 2003.

Tras el referéndum ganado por Chávez en agosto de 2004, se inició un proceso de reconciliación con algunas cadenas, entre ellas la de mayor sintonía a escala nacional, Venevisión, propiedad del magnate Gustavo Cisneros. Algunas de ellas redujeron el tono agresivo de ciertos programas o sustituyeron moderadores identificados con la oposición. En cambio, Globovisión y RCTV se han mantenido abiertamente enfrentadas a Chávez.

Nelson Mezerhane, uno de los propietarios de Globovisión, estuvo varios meses en prisión, acusado de ser el autor intelectual del asesinato, en noviembre de 2004, del fiscal Danilo Anderson, que investigaba el golpe contra Chávez. Actualmente está en libertad condicional. Mientras tanto, Marcel Granier, copropietario de RCTV, ha sido mencionado como posible candidato presidencial de la oposición.