Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La denuncia de un nuevo caso de corrupción salpica al vicepresidente de Brasil

Según un diario, la empresa de José Alencar recibió un millón de reales del PT

La crisis política brasileña no se ha calmado tras la inhabilitación durante 10 años del ex ministro y ex diputado José Dirceu, que estaba considerado como una especie de primer ministro. Lo demuestra el hecho de que, según informaciones publicadas por el diario Folha de São Paulo, un nuevo presunto escándalo de corrupción podría salpicar ahora al vicepresidente de la República y también ministro de Defensa, el empresario José Alencar. Según dichas informaciones, el Partido de los Trabajadores (PT) entregó un millón de reales (unos 400.000 euros), no contabilizados y en dinero en efectivo, a la empresa Coteminas, la mayor de Brasil en el sector textil, propiedad de Alencar.

Confirmada la entrega de dicha cantidad por el ex tesorero del PT Delúbio Soares, ahora se sospecha que el dinero podría proceder de los fondos ilegales que el partido repartía entre los partidos aliados a cambio de su apoyo político en el Parlamento.

Una de las comisiones de investigación de la Cámara va a analizar el caso. Las noticias del presunto escándalo se han originado tras la quiebra del secreto bancario de las cuentas del PT, donde no aparece contabilizada la cantidad entregada a la empresa del vicepresidente. Según el ex tesorero del PT, se trataba de dinero para sufragar los gastos de la campaña electoral, puesto que el partido de Alencar, el Partido Liberal (PL) —una formación que ahora le ha retirado su apoyo—, fue uno de los aliados de Lula en su campaña.

Según Arnaldo Malheiros, abogado del ex tesorero Soares, el PT había contraído una deuda de 12 millones de reales con Alencar, cuya empresa había confeccionado casi tres millones de camisetas para la campaña presidencial.

La compañía Coteminas, cuya presidencia abandonó Alencar al ser nombrado vicepresidente de la República aunque sigue siendo el accionista mayoritario, ha confirmado que confía en que el PT continúe pagando todo lo que debe. El partido, sin embargo, alega que ni siquiera tiene dinero para pagar el salario de sus trabajadores. Josué Gomes da Silva, hijo de Alencar y actual presidente de la empresa, confirmó ayer que recibió una cantidad del PT "en especie" para saldar parte de la deuda que el partido mantenía con la empresa de la familia del vicepresidente.

Ahora, lo que el Parlamento quiere investigar es el origen del dinero que el PT entregó sin dejar constancia de ello en su contabilidad y en billetes de banco, lo que confirmaría que el partido del presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva, ha usado en la pasada campaña electoral dinero de origen incierto. Y también que las comisiones ilegales que el Parlamento investiga pueden provenir de empresas estatales favorecidas por el Gobierno.

Las reacciones ante este nuevo escándalo por parte del Ejecutivo han sido cautelosas. El ministro de Justicia, Márcio Thomas Bastos, afirmó ayer que el caso "debe ser investigado a fondo". Desde la Presidencia de la República se ha hecho saber que se trata de "una cuestión entre Alencar y el PT" y que no va a afectar a las relaciones entre el presidente y el vicepresidente.

Alencar, que mantiene desde hace tiempo un pulso con Lula porque no está de acuerdo con la actual política económica basada en tipos de interés altos, se ha limitado a decir que quiere que se esclarezca todo y que la noticia "le ha puesto de mal humor".