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Casi un millar de peregrinos chiíes mueren en una estampida en un puente de Bagdad

Las víctimas son en su mayoría mujeres y niños, según el Ministerio del Interior iraquí

Casi un millar de peregrinos chiíes mueren en una estampida en un puente de Bagdad

Cientos de chiíes, 965 según el último balance oficial, han muerto esta mañana en Bagdad, al producirse una estampida durante una peregrinación religiosa. Al parecer, tras producirse un ataque de mortero contra los peregrinos que ha matado a siete de ellos, se ha corrido el rumor de que entre la multitud se había ocultado un suicida. El pánico ha provocado una avalancha humana entre los miles de peregrinos. Muchos de ellos se encontraban sobre un puente que cruza el Tigris y han muerto aplastados o ahogados.

Las víctimas son en su mayoría mujeres y niños, y también hay 323 heridos, según los últimos datos facilitados por Interior. Fuentes médicas han indicado, por su parte, que muchos de los heridos presentan lesiones extremadamente graves y que existe un importante número de desaparecidos, por lo que no se descarta que la cifra de víctimas aumente hasta el millar en las próximas horas.

El presidente iraquí, Yalal Talabani, ha acusado al terrorista jordano Abu Musab al-Zarqaui, jefe de Al Qaeda en Irak, de la tragedia. "Detrás del ataque con morteros, que provocó el pánico entre la multitud, está el terrorista Al-Zarqaui, un criminal que atiza la hostilidad religiosa en Irak", ha dicho Talabani en una entrevista a la agencia rusa Interfax.

Pánico

El pánico se apoderó de los peregrinos después de que algunos de ellos alarmaran al resto de que un terrorista suicida iba a inmolarse en medio de la manifestación religiosa. El temor a morir se apoderó de los fieles que cruzaban un puente para dirigirse a la mezquita de Kazemiya, el tercer santuario más sagrado del chiísmo en Irak. Cientos de ellos se empujaron entonces hacia la valla metálica del puente, momento en que cedió y decenas de personas se precipitaron al río Tigris, han explicado fuentes policiales. Algunos se tiraron voluntariamente al agua presas del pánico, pero muchos perecieron al ser aplastados durante la estampida. Los ancianos murieron en el acto y otros fallecieron ahogados en el río. Numerosas barcas intentan recuperar las decenas de cadáveres que continúan en el Tigris, añadieron las fuentes.

Primeras reacciones

El ministro iraquí de Sanidad, Abdel Mutaleb Mohamed Alí, ha responsabilizado a sus homólogos del Interior y de Defensa de lo ocurrido y les ha pedido públicamente la dimisión. El titular de Sanidad pertenece al entorno del clérigo radical chií Múqtada al Sáder, cuyas milicias se enfrentaron con los grupos armados de los chiíes moderados del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en los días previos a la aprobación del borrador de la Constitución iraquí. Al Sáder y sus seguidores se oponen al actual borrador de la Carta Magna y se acercan más, en algunas reivindicaciones, a la comunidad suní.

El ministro del Interior, Bayane Baqer Sulagh, pertenece al Consejo Supremo de la Revolución Islámica, partido chií del Gobierno dirigido por Abdel Aziz Hakim. Por su parte, el ministro de Defensa es el suní Saadún al-Dulaimi.

Ataque con mortero

Los proyectiles de mortero impactaron esta mañana muy cerca del mausoleo del imán Musa Al-Kazem, en la mezquita de Kazemiya, en el barrio homónimo de la zona vieja de Bagdad. La zona fue inmediatamente acordonada por agentes policiales, quienes ya anoche habían intensificado sus medidas de seguridad ante el alto riesgo de atentados. En marzo del pasado año, durante la fiesta sagrada chií de Ashura, al menos 70 personas perdieron la vida en un atentado suicida contra esta misma mezquita.

La peregrinación chií de Musa Al-Kazem es una de las más populares y multitudinarias de Irak, recuperada con fervor después de años de estar prohibida por la tiranía del depuesto Sadam Husein, cuando los suníes estaban al poder. Desde primeras horas de ayer, martes, miles de fieles se apiñaban en largas colas para llegar a la mezquita de cúpula dorada, ubicada en uno de los barrios chiíes más poblados de la capital.

Las tensiones entre chiíes y suníes, así como las luchas intestinas entre la comunidad chií, se han acrecentado a raíz de la disputa por el borrador de la Constitución iraquí. El pasado día 28, chiíes y kurdos sacaron adelante el borrador constitucional sin la aprobación de los suníes, quienes no ven reflejados en la Carta iraquí sus derechos e intereses. Los suníes advirtieron entonces de que el contenido actual del borrador, de ser aprobado en el próximo referéndum, no haría más que aumentar la violencia e incluso podría generar una guerra civil.