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La policía de Birmingham desaloja a 20.000 personas del centro de la ciudad

No se han producido arrestos, según han señalado fuentes de la policía

La policía de la ciudad británica de Birmingham ha evacuado a 20.000 personas de las calles del centro después de recibir una alerta de los servicios de inteligencia. La zona desalojada es Broad Street, donde se encuentran unos 200 bares y restaurantes.

Los agentes se dispusieron a llevar a cabo una explosión controlada, tras un aviso de bomba en un autobús, aunque tras acudir al lugar los responsables concluyeron que no se trataba de un artefacto explosivo.

"Hemos pedido a los ciudadanos que dejen el centro y vuelvan a sus casas" ha señalado una fuente policial. De momento, no se han realizado detenciones. "Lo que estamos haciendo es alertar a la población y asegurarnos de que están a salvo", ha añadido.

Se ha cerrado el paso de vehículos al centro de la ciudad, según otra portavoz, que ha subrayado que entienden "el impacto que esto tendrá en la gente y mantendremos la situación bajo revisión continua". Varios helicópteros sobrevuelan la ciudad en apoyo a las fuerzas de seguridad.

Según testigos presenciales, la situación entre la gente es de tensión y, aunque no parecen haberse producido escenas de pánico, sí las hay de confusión y mucha gente no sabe hacia dónde dirigirse. Kenneth Kelsall, vecino de Birmingham citado por la cadena de televisión BBC, ha afirmado que "parece que no hay posibilidad de que nadie vuelva al centro, pero la gente está tranquila".

El propietario de una discoteca, Alan Sartori, ha declarado a la cadena de televisión ITV que la evacuación, en pleno sábado por la noche, "habrá costado a mucha gente un montón de dinero" pero ha subrayado que "las vidas humanas son mucho más importantes en una situación como ésta".

La alarma de Birmingham se produce dos días después de los atentados en Londres, que han dejado hasta ahora 49 muertos y más de 700 heridos al estallar tres bombas en el metro y una cuarta en un autobús, cuando miles de personas se dirigían a sus centros de trabajo. Londres ha vivido repetidas alertas desde los atentados y la policía ha avisado del peligro de otros ataques.