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CATÁSTROFE EN ASIA

La ONU pone en marcha la operación de ayuda humanitaria "más importante" de su historia

Naciones Unidas urge a la comunidad internacional a compensar con ayuda financiera los "miles de millones de dólares" de pérdidas

Los miles de muertos y damnificados y las cuantiosas pérdidas económicas que ha provocado el violento maremoto que ayer arrasó las costas de siete países del sureste asiático -Indonesia, Sri Lanka, India, Blangadesh, Tailandia, Maldivas y Malasia- ha hecho mover ficha a la ONU, que se ha apresurado a poner en marcha el "más importante" dispositivo de ayuda humanitaria de toda su historia, según ha anunciado en rueda de prensa en Nueva York el responsable de Asuntos Humanitarios, Jan Egeland. Los primeros cálculos realizados por Naciones Unidas estiman que "el coste de la destrucción alcanzará los miles de millones de dólares".

Egeland, que ha comparado la magnitud de los daños del maremoto, el mayor en 40 años, con los provocados por el seísmo que redujo a escombros la ciudad iraní de Bam y sepultó a 30.000 de sus habitantes a finales de 2003, ha realizado un llamamiento para que, al igual que entonces, la comunidad internacional se movilice. En aquella ocasión, 52 países acudieron a la llamada de las autoridades iraníes para paliar los efectos de la destrucción de dos tercios de la histórica ciudad. El responsable de Naciones Unidas ha pedido el mismo grado de asistencia financiera, tanto pública como privada, y que las donaciones se realicen a través de los mecanismos tradicionales, como organizaciones no gubernamentales como la Cruz Roja y a través de agencias de la ONU, como el Fondo para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial Alimentos (PMA). "Un desastre sin precedentes requiere de una generosidad sin precedentes", ha indicado.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha comenzado a distribuir ayuda en la isla de Sri Lanka, uno de los países más azotados por la catástrofe y donde los muertos rebasan ya la cifra de 11.000. El máximo responsable del ACNUR, Ruud Lubbers, ha prometido un esfuerzo extra "para llevar ayuda lo más rápidamente posible a las víctimas de estas olas gigantescas". "Nuestros suministros son normalmente para personas desplazadas, pero esto es una emergencia y la población local necesita ayuda ahora mismo", ha aseverado.

La coordinadora de ayuda de emergencia y directora de la Agencia de la ONU para Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, en sus siglas en inglés), Yvette Stevens, ha asegurado desde Ginebra que lanzarán un llamamiento inminente en los próximos días para suministrar ayuda a las regiones afectadas. Stevens ha reconocido que la situación es "particularmente retadora, dada la magnitud del desastre". La ONU "está acostumbrada a tratar desastres en un país, pero creo que algo así extendido a lo largo de tantos países e islas no tiene precedentes; no hemos vivido esto antes", ha reconocido. Otro miembro del mismo organismo, Jamie McGoldrick, ha asegurado que la mayor preocupación para los próximos días son las enfermedades que comenzarán a afectar a la población superviviente que ha estado en contacto con aguas contaminadas y residuales . La OCHA ha desplegado equipos de ayuda para la coordinación de la ONU a Sri Lanka y Maldivas, para trabajar de cerca con los Gobiernos nacionales y trabajadores de los servicios de socorro, y está previsto enviar equipos adicionales a Indonesia y Tailandia.

Ayuda de la Cruz Roja

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha comenzado también a distribuir ayuda en Sri Lanka y la India, que han sufrido los peores daños personales y materiales. "En esos dos países la destrucción es enorme", ha declarado una portavoz de la organización humanitaria, que ha enviado equipos de emergencia compuestos de material médico, carpas, utensilios de cocina, mosquiteros y otros artículos para atender a miles de damnificados indios y sinaleses. La organización sopesa asimismo la necesidad de enviar más equipos de evaluación a la región, tras el envío de un primer grupo de expertos a Sri Lanka.