Un consejero de Kerry renuncia por haber ocultado documentos públicos
Samuel Berger está acusado de extraer ficheros de los Archivos Nacionales antes de la comisión de investigación del 11-S
El ex consejo de seguridad nacional, Samuel Berger, que está siendo investigado por presunta sustracción de documentos clasificados, ha renunciado a su cargo de consejero del candidato presidencial demócrata John Kerry, ha informado el comité de campaña.
Berger, el más alto funcionario en materia de seguridad de la administración Clinton, está acusado de haber retirado documentos clasificados firmados por él mismo de los Archivos Nacionales justo antes de testificar ante la comisión de investigación al hilo de los atentados del 11 de septiembre en EEUU.
Tras las acusaciones, el ex funcionario ha decidido suspender sus servicios como consejero de Kerry en la carrera por la Casa Blanca. En un comunicado, Kerry confirma y apoya la toma de posición de su colaborador hasta la fecha: "Sandy Berger es mi amigo y ha servido sin descanso a esta nación con honor y distinción. Respeto su decisión de alejarse como consejero de la campaña hasta que este problema sea resuelto de manera objetiva y justa".
Berger ha admitido su negligencia pero niega que detrás hubiera segundas intenciones. "En cuanto fui informado de que faltaban documentos, inmediatamente entregué todos los que tenía, con excepción de algunos que aparentemente había tirado", ha declarado. Los Archivos tenían copias de algunos de los documentos, a los que Berger tenía acceso libre como alto funcionario, pero para su uso exclusivo dentro del recinto.
Los republicanos, mirando a Kerry, se preguntan: "¿Qué información podría ser tan embarazosa para que un hombre con décadas de experiencia en el manejo de documentos confidenciales corra el riesgo de ser sorprendido violando uno de los secretos más sensibles de nuestra nación?".
Todo este asunto ha salido a la luz dos días antes de que la Comisión Nacional sobre los Ataques Terroristas publique su informe sobre el manejo por parte de Clinton y el actual presidente George W. Bush de la información de inteligencia sobre terrorismo antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001.


























































