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Charles Taylor abandona la presidencia de Liberia

El vicepresidente Moses Blah se hará cargo hasta octubre de un país en grave situación humanitaria

Los seis años de mandato de Charles Taylor al frente del Gobierno de Liberia son ya parte del pasado. En una solemne ceremonia celebrada en el palacio presidencial de la capital, Monrovia, el ya ex presidente, que ha partido para el exilio en Nigeria, ha dejado el poder en manos de su vicepresidente, Moses Blah. "Acepto el papel de chivo expiatorio", ha dicho Taylor en su renuncia, condición indispensable para el fin de la revuelta que ha asolado el país en las últimas tres semanas y que se ha cobrado la vida de miles de personas y para que una fuerza de paz africana pudiera entrar en el país.

Como ya hiciera ayer en su último discurso televisado a la nación, Taylor ha adoptado el papel de víctima en la ceremonia de traspaso de poder a Blah. "He cumplido mi deber", ha dicho el ya ex presidente, que justifica el "sacrificio" de su cargo en presiones de EE UU, al que acusa de bloquear la entrada de ayuda humanitaria mientras él siguiese en el poder. "La presidencia no es lo importante, lo que cuenta es el pueblo", ha dicho Taylor en un largo discurso en el que ha reiterado que EE UU usa el alimento como arma.

La marcha de Taylor fue acordada por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) en Accra (Ghana) hace unas semanas y el propio presidente aseguró que abandonaría el poder en cuanto consiguió que Nigeria le brindara asilo político, ya que tiene pendientes acusaciones del Tribunal de la ONU para Sierra Leona por crímenes contra la humanidad. No obstante, ha terminado su intervención con un vaticinio: "Si Dios quiere, volveré". Taylor ha salido ya en avión para Nigeria en compañía de su esposa y otros allegados.

En la conferencia internacional de Accra también se acordó el envío de una fuerza multinacional de paz al país, asolado por 14 años de guerra civil que se ha recrudecido en las últimas semanas con la revuelta de los Liberianos Unidos por la Regeneración y la Democracia (LURD). Los primeros efectivos de esa fuerza de paz, integrados por soldados nigerianos, llegó el lunes a Liberia. En sus primeras palabras como nuevo presidente, Moses Blah ha reclamado el despliegue "inmediato" del resto de soldados que completarán una fuerza de más de 3.000 efectivos. Asimismo, ha llamado a los rebeldes a que "trabajen" con él para devolver la paz a Liberia.

Blah ha obtenido inmediatamente la respuesta del LURD, uno de cuyos jefes, Sekou Fofana, ha declarado desde Monrovia que "en lo que a nosotros respecta, la guerra ha terminado".

Invitados

El ya ex presidente Taylor ha contado con la presencia de los presidentes de Ghana y de la CEDEAO, John Kufuor, de Mozambique, Joachim Chissano, y de Surafrica, Thabo Mbeki, en una ceremonia inédita en los 150 años de historia del país, ya que ningún presidente había renunciado a su cargo. Taylor ha aprovechado su despedida para advertirles de que podrían ser los siguientes.

Uno de los asistentes a la ceremonia de traspaso de poder, el presidente de Ghana, John Kufuor, ha asegurado que el mandato de Blah, que será el 22º presidente liberiano, se extenderá sólo hasta el 2 de octubre, cuando cederá el poder a una administración interina que tendrá el encargo de organizar unas elecciones legislativas. "Es hora de poner fina a la guerra", ha dicho otro de los invitados a la ceremonia, el presidente surafricano, Thabo Mbeki, que ha asegurado el apoyo de su país al Gobierno de Blah hasta la celebración de elecciones.