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Al menos 17 muertos y decenas de heridos en un atentado con bomba en un mercado de Filipinas

La policía culpa del ataque al Frente Moro Islámico de Liberación, que niega estar implicado

Al menos 13 personas han muerto y otras 19 han resultado heridas hoy en un atentado con bomba perpetrado en el mercado público de Koronadal, localidad de la provincia de Cotabato del Sur, en la región de Mindanao.

La Alcaldía de esta ciudad -situada a unos mil kilómetros al sur de Manila y en la que una mayoría cristiana convive con una populosa minoría musulmana- ha informado de que entre los fallecidos se encuentra la persona que supuestamente llevaba el explosivo y lo dejó en un trike, una motocicleta con sidecar que sirve de transporte público en Filipinas.

Se trata del tercer atentado de envergadura ocurrido desde marzo en Mindanao (los otros dos tuvieron lugar en la ciudad de Davao con el resultado de más de 40 muertos y decenas de heridos) y en un momento de alta tensión por los duros enfrentamientos que libran el Ejército y el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI).

La autoría del atentado

Hasta el momento, ningún grupo armado de Mindanao se ha responsabilizado de la acción terrorista, pero el responsable regional de la Policía, el comisario Rodolfo Tor, ha apuntado que el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI), principal organización separatista armada de Filipinas, podría ser responsable del atentado.

Sin embargo un portavoz del FMLI, Eiud Kabalu, se ha apresurado a desmentir cualquier implicación de su grupo en la explosión. En todo caso, se trata del segundo atentado producido en un mes en esta ciudad, después de que un atantado con granada en abril, también atribuido al FMLI, causara las muertes de un responsable de distrito y su guardaespaldas. Los últimos atentados y ataques ocurridos en Mindanao los ha perpetrado el FMLI, que lucha desde 1979 por establecer en esa región del sur de filipinas un Estado islámico independiente.

El Gobierno de Manila suspendió esta semana las conversaciones con esta organización musulmana separatista, que cuenta con unos 13.000 combatientes, y condicionó la reanudación a que los rebeldes renuncien a las prácticas terroristas. Manila ha ofrecido una recompensa de cinco millones de pesos, casi cien mil euros, por datos que permitan capturar a la cúpula del FMLI.