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CRISIS NUCLEAR

Corea del Norte amenaza con romper el armisticio de 1953 que puso fin a la guerra con el Sur

Un portavoz del Ejército norcoreano acusa a EE UU de reforzar su presencia militar en la península coreana

Corea del Norte ha dado un paso más en su pulso con Estados Unidos y parece dejar claro que las presiones no hacen mella en su intención de reactivar su programa nuclear. Así, Pyongyang ha amenazado con abandonar el acuerdo de alto el fuego que puso fin a la guerra de Corea en 1953, a causa de las presiones bélicas de Estados Unidos y sus intentos de imponer sanciones al régimen comunista por la crisis nuclear de la península.

En un despacho de la Agencia Central de Noticias Norcoreana (KCNA) recibido esta mañana en Seúl, un portavoz del Ejército Popular Norcoreano acusa a EE UU de estar reforzando su presencia militar en la península coreana en preparación para un ataque al Norte. El armisticio, firmado en 1953 entre Corea del Norte, las Naciones Unidas y China, supuso el fin de la cruenta guerra iniciada en 1950 entre Corea del Norte y Corea del Sur, aunque nunca fue sustituido por un acuerdo de paz que sellara formalmente el final definitivo del conflicto bélico.

El trato afectaba a cuatro puntos relacionados con la reconciliación nacional y la disminución de las tensiones militares, además de la reunión de las familias separadas a la fuerza por la guerra de 1950-53 (diez millones de personas) y la cooperación económica y social. "La República Democrática Popular de Corea no necesita seguir obligada al AA [Acuerdo del Armisticio] si EE UU continua violando y abusando de él a su gusto", indica el portavoz.

La nota añade que la situación ha empeorado por los planes estadounidenses de "ataque preventivo" al Norte. Washington ha puesto en alerta a sus fuerzas militares del océano Pacífico para un posible refuerzo a su presencia en corea del Sur y Japón, en donde mantiene desplegados a 80.000 soldados, para presionar al régimen norteño a que abandone sus planes de desarrollo nuclear.

Además y según la prensa estadounidense, Washington estudia la imposición de sanciones económicas a Corea del Norte, lo que Pyongyang advirtió de que sería considerado una "declaración de guerra". Anoche las autoridades del país comunista aseguraron a través de otro despacho de prensa que ganarán la disputa nuclear con EE UU por la firme política militarista que tiene el país. La tensión entre Pyongyang y Washington se desató el pasado octubre, cuando EE UU aseguró que Corea del Norte mantuvo en secreto un programa de desarrollo nuclear en contra de los acuerdos de 1994.

La noticia, reconocida posteriormente por Pyongyang, levantó el temor mundial a que ese régimen pueda tener armas atómicas y creó un nuevo foco de tensión e la seguridad mundial en Asia, en paralelo a la crisis de Irak. En represalia, EE UU suspendió el envío de petróleo a Corea del Norte, mientras que éste régimen expulsó entonces a los inspectores de la ONU, anunció la reapertura de sus centrales nucleares y se retiró en enero del Tratado de No Proliferación de armas nucleares.