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ORIENTE PRÓXIMO

Una nueva espiral de violencia en Israel deja una veintena de muertos

El Ejército vuelve a entrar en la ciudad palestina de Jenin.- La Autoridad Palestina prevé una represalia israelí sin precedentes

Jerusalén / Cisjordania

Las acciones palestinas de las últimas 24 horas en Jerusalén y Cisjordania, que han dejado una veintena de muertos, han tenido esta noche la respuesta del Ejército israelí. Sus carros de combate han entrado de nuevo en Jenin, horas después de su retirada, y sus tropas ha dividido la franja de Gaza en tres sectores.

Al menos seis carros de combate han penetrado unos 200 metros al interior de la ciudad palestina autónoma de Jenin, en Cisjordania, provocando disparos de respuesta palestinos, a los que los blindados han contestadon con tiros de obuses, han indicado las fuentes, sin precisar si los enfrentamientos han dejado heridos. Según las mismas fuentes, una veintena de carros de combate se dirigían hacia otro punto de entrada de la localidad.

Por otra parte, y en un intento de contener la violencia, el Ejército israelí ha dividido la franja de Gaza en tres sectores aislados en respuesta a los últimos atentados palestinos contra objetivos de este país.

En una operación que el Ejército ya efectuó en el pasado en varias ocasiones, tanques israelíes han tomado la carretera principal de Salah A-Din, que recorre la franja de norte a sur, así como otras dos carreteras de este a oeste, han informado fuentes palestinas.

Con esta operación, Israel completa el aislamiento absoluto de Gaza, después de que esta tarde cerrara por tiempo indefinido el paso fronterizo de Rafah, lo que dejó bloqueados a unos 1.000 palestinos.

Once israelíes muertos

El atentado sucida de anoche en Jerusalén tenía esta mañana su continuación en un ataque palestino contra un convoy de colonos en una barrera militar de Cisjordania, junto al asentamiento judío de Ofra. El nuevo enfrentamiento dejaba diez israelíes muertos que se sumaban a los nueve fallecidos ayer en Jerusalén.

El ataque fue cometido por un francotirador de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, afiliadas a Al Fatah, desde una colina que domina la barrera, al norte del asentamiento de Ofra, al oeste de la ciudad cisjordana de Ramala.

La undécima víctima israelí ha sido un soldado que murió esta mañana en una operación de los independentistas palestinos en Kisufim, al sur de la franja de Gaza, en la que otros cuatro resultaron heridos.

Por su parte, fuentes palestinas han informado de tres muertos, y al menos cuatro heridos, uno en el pueblo de Salfit, otro en la zona de Jenín y un tercero por los disparos de un tanque israelí contra una patrulla policial en la ciudad de Ramala. En este último ataque han resultado heridos otros cuatro palestinos, al parecer, agentes de policía que componían la patrulla.

Represalias sin precedentes

La Autoridad Palestina está en alerta ante las posibles represalias que el Gobierno israelí decidirá esta noche por los últimos ataques palestinos. Sharon ha convocado a su gabinete reducido de seguridad para decidir una posible represalia a la ofensiva palestina de las últimas 24 horas.

Las fuerzas de seguridad y funcionarios de la ANP han recibido la orden de abandonar todas las dependencias oficiales y comisarías, en previsión de una represalia sin precedentes.

Además, cientos de agentes de Policía y milicianos armados patrullan las calles de Gaza capital y otras ciudades en la banda autónoma y Cisjordania para tratar de impedir un posible avance de tropas israelíes en territorio palestino.

"Esta vez la represalia será diferente, porque Ariel Sharon está bien harto y decidirá algo muy doloroso", vaticinaban comentaristas palestinos.

Entretanto, el Ejército ha efectuado hoy sus habituales bombardeos aéreos y con blindados, acciones casi de rutina después de cada atentado contra objetivos israelíes.

Al menos seis palestinos, cuatro de ellos agentes de las fuerzas de seguridad, han muerto en los ataques israelíes, que han incluído el bombardeo con aviones y helicópteros en Belén y Ramala, y con tanques en Salfit y Kalkilia.

En Ramala, cazabombarderos F-16 israelíes han atacado una comisaría de policía que se halla a una corta distancia de la oficina del presidente de la AP, Yasir Arafat, confinado en esa ciudad desde el 3 de diciembre.

Además, en una maniobra aparentemente estratégica, el Ejército israelí se ha retirado esta mañana del campo de refugiados de Balata, cerca de la ciudad cisjordana de Nablús, después de culminar una "primera fase" de su operación, según ha anunciado un comunicado militar.

"Tras el fin de esta fase, las fuerzas de defensa israelíes se marchan y se reposicionan en la periferia del campo", precisa el comunicado, que añade que el Ejército proseguirá con sus operaciones en la región.

Contra el campo de Balata, como contra el de Jenín, lanzó el Ejército israelí una operación militar el jueves que ha dejado al menos 22 muertos y más de 200 heridos.