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CRISIS EN ARGENTINA

La UE condiciona su apoyo a Argentina a que el plan económico sea "creíble y asumible"

Romano Prodi advierte de que una vuelta al proteccionismo en el país suramericano sería "una tragedia"

El plan de recuperación de le economía argentina debe ser "creíble y asumible" por la comunidad internacional para que las inversiones exteriores se mantegan. Así lo ha advertido hoy el presidente del Gobierno español, José María Aznar, en presencia del presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, quien ha hecho suya esta postura, afirmando que la Unión Europea apoyará a Argentina siempre que no vuelva al proteccionismo, lo que sería "una tragedia".

En la conferencia de prensa conjunta con la que España se estrenó al frente de la UE, el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, ha advertido de la necesidad de que las medidas adoptadas permitan tanto "sanear las cosas" como "cumplir los compromisos comerciales internacionales".

Aznar ha destacado también la importancia de que dicho plan sea "dialogado" con los "principales agentes" económicos tanto nacionales como internacionales, de manera que aporte la confianza "que conviene a Argentina para que siga siendo un país capaz de recibir inversiones extranjeras".

Aznar ha recordado al Gobierno de Duhalde que su país necesita las inversiones exteriores y, aunque no se ha pronunciado en concreto sobre si las líneas generales del plan presentado por el nuevo presidente argentino le parecen un buen punto de partida, le ha advertido que, si quiere seguir recibiéndolas, los pasos que dé deben ser "convenidos y acordados" con los principales institutos internacionales, en referencia al FMI. Esto es, según él, "fundamental como prueba de confianza".

Desde Bruselas, el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, ha considerado que Argentina necesita encontrar una salida "coherente, global y realista" para superar la crisis y ha afirmado que en la medida que sea así la posición de España "seguirá siendo de máximo apoyo y solidaridad", ya que ante una situación "de estas características tan críticas, todos los sectores tienen que hacer esfuerzos y sacrificios".

Por su parte, el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ha acusado al Gobierno de una "insuficiente" estrategia de apoyo y acompañamiento a las empresas y ciudadanos españoles en Argentina y ha anunciado que su partido pedirá por ello la comparecencia urgente en el Congreso de los ministros de Exteriores y Economía.

Para Rodríguez Zapatero esta cuestión debe ser una política de Estado y ha dicho que hay que diseñar un plan de apoyo a las empresas que tienen allí inversiones, así como un plan de apoyo a los españoles en Argentina, en el que hay que "reforzar, seguramente, medidas sociales y los medios de nuestro ministerio de Exteriores".

La situación de Argentina se percibe en España como una grave crisis financiera y se teme, lo mismo que el presidente de la Comisión, que Duhalde aproveche la oportunidad para defender de nuevo el proteccionismo.

Inversión de las empresas españolas

Los principales perjudicados, los dos grandes bancos españoles (BBVA y SCH) y una larga lista de empresas, encabezadas por Repsol y Telefónica, intentan capear el temporal y esperan al desarrollo definitivo del plan.

Tanto el sector financiero (especialmente BBVA y SCH) como las empresas (encabezadas por Telefónica y Repsol YPF) evalúan la situación y esperan el desarrollo del plan Duhalde, intentando sortear la crisis.

La banca española ha invertido en Argentina unos 3.000 millones de dólares (unos 3.300 millones de euros) y se enfrenta a unas medidas arbitrarias, en las que se redenominan los activos a pesos, pero no los pasivos, con lo que el ajuste cae en buena parte sobre ellos, después de que en el último año y medio hayan tenido que renegociar importantes cantidades de deuda. Para 'compensar' a la banca, Duhalde pretende crear un impuesto sobre las exportaciones petrolíferas, perjudicando a Repsol, y convertir a pesos las tarifas de los servicios públicos, dañando a Telefónica.