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La pandemia nos enseñó que los lugares no son tan importantes (pero siguen siendo muy importantes)

Al celebrar la implantación del teletrabajo o la educación ‘online’ no hay que olvidar cómo los espacios físicos comunes y públicos nos igualan

Un colegio de Mairena del Aljarafe (Sevilla), este 10 de septiembre.
Un colegio de Mairena del Aljarafe (Sevilla), este 10 de septiembre.CRISTINA QUICLER/AFP/Getty Images

Una de las paradojas del mundo actual es que no dejamos de movernos cuando supuestamente ya no hace falta ir a ningún sitio. No es necesario desplazarse para comprar, aprender o trabajar, pero nadie lo diría a juzgar por nuestra agitada movilidad. Llevábamos tiempo diciendo que ya no había sitios sino flujos, celebrando la aniquilación del espacio, el final de la territorialidad y la “bagatelización del lugar” (Niklas Luhman), pero cuando una pandemia nos obliga a televivir, la experien...

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