Miguel Bernardeau: “Mi colegio no se parecía nada a Las Encinas. No he conocido a nadie que haya ido a un instituto como ese”

Surfista, criado en un hogar que respira televisión y con aspecto de galán clásico, su éxito cabalga a lomos del fenómeno ‘Élite’. También es imagen de la fragancia Boss Bottled. Y acaba de empezar

Miguel Bernardeau posa en exclusiva para ICON vestido de Boss, firma con la que está familiarizado, ya que es colaborador de Boss Bottled.
Miguel Bernardeau posa en exclusiva para ICON vestido de Boss, firma con la que está familiarizado, ya que es colaborador de Boss Bottled.Fede Delibes

Hasta hace apenas dos años y medio, no era más que el hijo de Ana Duato y Miguel Bernardeau, actriz y creador de Cuéntame, respectivamente. Hoy, para 20 millones de espectadores, es Guzmán, uno de los protagonistas de Élite. La serie española de Netflix tiene ya una cuarta temporada pendiente de estreno y ha convertido a sus jóvenes intérpretes en estrellas mundiales. La profesión de sus padres ha servido a Miguel para conocer desde niño lo que es un rodaje, pero no para lidiar con la fama repentina que le trajo la serie.

“Cada uno lo gestiona como puede”, acepta. “Yo necesité apoyarme mucho en mi familia y en mis amigos. Fue determinante darme cuenta de que tenía que ser yo mismo, concederme espacio para equivocarme y seguir por mi camino natural, el que llevaría si nadie me conociese. Tal vez lo disfrutaría más y estaría mejor si no hubiese gente persiguiéndome con una cámara cada vez que salgo a la calle, pero es una consecuencia de mi trabajo y me la como encantado. Es un problema del primer mundo”.

Pese a todo, aún le resulta “mágico” que la gente lo pare por la calle para decirle lo que le ha conmovido su trabajo en Élite. “Eso es algo que pasa en muy pocas profesiones. Lo agradezco cuando se trata de una conversación real, sin un teléfono móvil de por medio. Es mucho peor cuando todo lo que quieren de mí es una foto y no me dicen ni ‘gracias’ ni ‘hola’ ni ‘adiós’. Eso hace que me sienta como un mono de feria”, explica Bernardeau, que también trabaja como embajador de Hugo Boss e imagen de su fragancia Boss Bottled.

El actor asegura que sus intereses estéticos, vitales y morales encajan a la perfección con la marca a la que se ha asociado. “Boss Bottled representa una nueva masculinidad, un tipo de hombre que evoluciona al ritmo del actual momento, en el que los ideales y la conciencia social y medioambiental van cobrando cada vez mayor importancia”. La campaña que hicieron con él incluía un viaje para hacer surf en el que le dieron la oportunidad de explicar cómo es su vida más allá de los cámaras y que es lo que realmente le mueve.

El actor fotografiado para Icon con un jersey Boss.
El actor fotografiado para Icon con un jersey Boss.Fede Delibes

Criado en Madrid, pero acostumbrado desde niño a disfrutar del mar gracias a los frecuentes viajes que hizo con sus padres a Valencia, de donde proviene su familia, Miguel cree que es esencial encontrar soluciones para la crisis ecológica que sufre el planeta. En especial, le entristece haber sido testigo de cómo los océanos se han llenado de plástico en las últimas décadas. “A mí me gusta mucho el submarinismo, la apnea, y he pasado en muy poco tiempo de disfrutar de una fauna y una flora increíbles a asistir a un drástico deterioro de ese hábitat”, relata. El intérprete se ha propuesto contribuir con su imagen a crear conciencia de lo urgente que resulta frenar ese desastre. De ahí que se haya involucrado en Playa negra, serie sobre un pueblo surfero que ideó antes de la pandemia y que pronto rodará en Canarias.

Pese a que creció en un entorno artístico, Miguel reconoce que sus padres no se tomaron demasiado bien que les dijera que él también pensaba ser actor. “Al principio no querían que me dedicara a esto, pero es que yo tampoco lo querría para mis hijos”, afirma. Sobre todo, a Ana y Miguel (padre) les preocupaba que su hijo optase por la interpretación solo porque era lo único que los había visto hacer a ellos. “Hay que tener la oportunidad de elegir, pero el caso es que yo la tuve y elegí esto. Varias escuelas vinieron a buscarme y me ofrecieron becas. Yo escogí estudiar interpretación en Los Ángeles. Allí conocí a actores increíbles que no trabajan porque no encuentran en su familia el apoyo que necesitan, y así es muy complicado. Yo tengo la suerte de que mi familia me entiende, me apoya y me ayuda. Es algo que siempre me va a acompañar”.

El surf es uno de los placeres no culpables de este madrileño que ama su profesión y lleva la fama sin aspavientos. Aquí luce jersey Boss.
El surf es uno de los placeres no culpables de este madrileño que ama su profesión y lleva la fama sin aspavientos. Aquí luce jersey Boss.fede delibes

Después de verlo vestir el uniforme de Las Encinas, el instituto de Élite, es inevitable imaginarlo en su etapa escolar y muy jugoso dar por sentado que la suya fue una adolescencia tan movida como la de los protagonistas de la serie. Pero la realidad, en este caso, no supera la ficción. “Mi colegio no se parecía nada a Las Encinas. Pero es que nunca he conocido a nadie que haya ido a un instituto como ese”, responde divertido. ¿La sexualidad de los jóvenes de hoy día es tal y como aparece en la serie? “Creo que se representa de la manera en que pueden sentirla muchos jóvenes. Es bueno darles la oportunidad de descubrir su sexualidad real para que puedan ser felices. El sexo es una parte muy importante de nosotros”.

Realización Baptiste Lauron. Maquillaje y peluquería: David López (Esther Almansa). Asistente de fotografía: Bosco García. Asistente de estilista: Alberto Puchades.

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Sobre la firma

Sara Navas

Redactora de ICON desde 2016, año en que llegó a EL PAÍS. Es licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid y ha escrito el libro ‘La monarquía al desnudo. Del rey que nació en un retrete al soberano playboy’.

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