Mario Testino, el arte de vender la belleza
No hay estrella que se haya resistido a su objetivo, tan generoso como revelador. Confiesa que le costó cuatro décadas superar un sentimiento de inferioridad con respecto a sus colegas anglosajones y apostar por su propio estilo: hedonista, excesivo y comercial. Crónica de una tarde en París con el peruano Mario Testino









