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Tamara Falcó e Íñigo Onieva vuelven a estar juntos

Tras su mediática ruptura, fuentes cercanas a la marquesa de Griñón y al empresario han confirmado la reconciliación de la pareja a la revista ‘¡Hola!’

Tamara Falcó e Íñigo Onieva en su última foto juntos, cuando el 23 de septiembre de 2022 se dirigían juntos a una boda en Madrid.Foto: EUROPA PRESS | Vídeo: GETTY
El País

“Tamara Falcó e Íñigo Onieva se han reconciliado”, titula la revista ¡Hola! Una exclusiva lanzada a las 16.01 de esta misma tarde, 3 de enero, confirmando así el rumor que venía escuchándose en estas Navidades: el de que la ruptura más mediática de 2022 se convertiría en la primera sorpresa amorosa de 2023. “Fuentes cercanas a la pareja nos lo confirman”, escribe la periodista Mamen Sánchez. “Nos explican que ambos están felices y muy ilusionados, que hacer las paces ha sido como un ‘milagro navideño’ y que, en este caso, al contrario de lo que dice el refrán, segundas partes sí son buenas. Mejores, si cabe, que las primeras”, detalla la revista de cabecera de la familia Preysler, la misma publicación que la semana pasada confirmaba la ruptura de la matriarca del clan con el escritor Mario Vargas Llosa.

La marquesa de Griñón (Madrid, 41 años) y el empresario (Madrid, 33 años) decidieron “enterrar el hacha de guerra” hace unos meses, según informa la revista. Al principio, para mantener cierta cordialidad. Más adelante, restableciendo la comunicación a través de mensajes. Fue a finales del pasado mes de noviembre cuando se reunieron cara a cara por primera vez: “Finalmente, Tamara, animada por el espíritu navideño (paz, concordia, conciliación…), le propuso a Íñigo que asistieran juntos a la misa del gallo, el día 24 de diciembre, en la parroquia de Puerta de Hierro, cercana a la casa de Isabel Preysler”. De ese segundo encuentro sí hubo testigos, según informan en la publicación (y ya había adelantado este mismo martes Abc), que relataron como la entonces expareja llegó y se marchó en el mismo vehículo y que, durante el servicio religioso, “estuvieron sentados muy cerca, sin ningún síntoma de enfado, sino todo lo contrario: cómplices, cariñosos y contentos”.

La noche del 31 de diciembre, pasadas las doce de la noche, Íñigo Onieva salió de su casa en Madrid y se dirigió a la mansión de Isabel Preysler en el barrio de Puerta de Hierro, donde Tamara Falcó se encontraba pasando la Nochevieja en familia. Unos fotógrafos inmortalizaron el momento en el que Onieva entraba en la lujosa residencia: “Lo cierto es que tuvo que ser muy emocionante: Tamara e Íñigo se reconcilian y retoman su relación. El noviazgo continúa. Tal vez ahora con otro ritmo, poco a poco, más conscientes de cada paso que van dando y sin precipitar sus decisiones. Habrá que dejar pasar el tiempo para ver qué pasa en los próximos meses”, informan desde ¡Hola!

La ruptura entre Tamara Falcó e Íñigo Onieva se produjo, al menos de manera mediática, el pasado 24 de septiembre: solo habían pasado 48 horas del anuncio de su compromiso cuando la marquesa de Griñón eliminaba la publicación de su cuenta de Instagram donde mostraba su anillo de pedida tras la filtración de un vídeo de su prometido en el que aparecía besando a otra mujer en el festival Burning Man, celebrado en Nevada (EE UU). Al día siguiente del revuelo por estas imágenes, la marquesa e Íñigo Onieva asistían a una boda y él, paseando de la mano de su pareja, aseguraba a los medios que el vídeo era de 2019, antes de que empezaran su relación.

“Estamos locos, ¿o qué?”, respondió a un periodista que le preguntó a ella si perdonaría una infidelidad. Parece que esa promesa que se hizo Tamara a sí misma acaba de romperse. ”El viernes por la noche él empezó a decir: ‘Puede que sea verdad’. Yo le dije: ‘Que sepas que me da igual si han sido seis segundos o un nanosegundo en el metaverso, si es verdad esto se ha acabado”. Así de tajante se mostraba Falcó 13 días después de la mediática ruptura, en su primera aparición pública en un evento del Teatro Real de Madrid, explicando a la prensa cómo había sido su conversación con Onieva antes de dar por finalizada su relación.

Tres días después llegaría la petición de perdón de Íñigo Onieva a su ya por entonces exprometida. “Aprovecho para pedirle perdón a Tamara. Lo haré cuantas veces haga falta. Me tiene destrozado el haberle hecho daño y haberle engañado. Si ya es dura una ruptura, con esta repercusión mediática lo es más”, aseguraba el empresario dos semanas después de romper su compromiso a las puertas de un restaurante del centro de Madrid, al que había acudido con su familia.

Cuando hicieron público su compromiso, la pareja llevaba dos años juntos, desde noviembre de 2020. La noticia de su noviazgo saltó tras la publicación de unas fotos de ambos paseando por las calles de Madrid. Onieva era por entonces un perfecto desconocido para los medios y revistas del corazón. La relación de la pareja surgió a través de Álvaro Falcó, primo de Tamara, y de su pareja, Isabelle Junot. El hijo del fallecido marqués de Cubas es uno de los mejores amigos de Onieva. Parece que en 2023, Falcó y Onieva seguirán generando buena cantidad de contenido.

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