Tras la muerte de Isabel II todo el mundo quiere un corgi: su precio bate récord en el Reino Unido

La búsqueda diaria de la raza de perro favorita de la reina es hasta 10 veces superior que en semanas anteriores y su coste ha superado por primera vez la barrera de las 2.500 libras

'Muick' y 'Sandy', los últimos corgis de la reina Isabel, esperan a las puertas de la capilla de San Jorge, en Windsor, el día del funeral de la monarca, el 19 de septiembre de 2022.
'Muick' y 'Sandy', los últimos corgis de la reina Isabel, esperan a las puertas de la capilla de San Jorge, en Windsor, el día del funeral de la monarca, el 19 de septiembre de 2022.Justin Setterfield (AP)

El primero de los corgis de la reina Isabel II fue una cachorra llamada Susan que sus padres le regalaron en 1944, al cumplir los 18 años. La entonces joven princesa se enamoró de esta raza de pastoreo típica de Gales hasta el punto de que, durante las siguientes seis décadas, sería dueña de más de 30 de los descendientes de la perrita Susan. “Mis corgis son mi familia”, dijo Isabel II en una ocasión. Por eso era habitual verlos a su alrededor recorriendo los pasillos y habitaciones del palacio de Buckingham y aparecer junto a ella en numerosas fotografías personales y también en los retratos oficiales. Los corgis de la reina se convirtieron en elementos tan indivisibles de su propia personalidad como lo fueran su collar de perlas o su bolso. Tras la muerte de la monarca, el pasado 8 de septiembre, el precio de su raza preferida ha alcanzado precios récord en el Reino Unido, según informa la agencia de noticias AFP.

Así lo confirmaba el portavoz de Pets4Homes, una tienda online especializada en animales de compañía en el Reino Unido: “Los precios que piden los criadores de corgis registrados tocaron hoy un récord. En los anuncios más recientes, los precios para algunos corgis superan por primera vez la barrera de las 2.500 libras (2.780 euros)”, ha señalado el portavoz, que afirma que la cantidad de búsquedas diarias de corgis es 10 veces superior a la de la semana pasada.

No es la primera vez que la reina de Inglaterra consigue poner de moda su raza favorita. Ya sucedió con Susan. Según informaron desde Kennel Club, una de las organizaciones de criadores de perros de razas puras más grande del país a la BBC, la raza tuvo un pico de registros en 1944: “Los criadores percibieron cómo un perro de repente se volvió muy popular en el mercado. Es el efecto 101 dálmatas”, señaló Ciara Farrell, gerente de biblioteca y colecciones del Kennel Club, en referencia a otro pico de popularidad de otros perros, los dálmatas, después de que Disney escogiese esa raza canina para la película de animación estrenada en 1961. “También se ve en la publicidad”, admitía Farrell, “el cachorro Andrex [en España, conocido como Scottex], fue un golpe maestro de marketing que funciona desde hace medio siglo”.

Isabel II llegando a la estación de King's Cross, en Londres, el 15 de octubre de 1969 con sus cuatro corgis después de unas vacaciones en el castillo de Balmoral. Acostumbraba a viajar con sus mascotas, por lo que las imágenes de la reina II rodeada de corgis eran habituales.
Isabel II llegando a la estación de King's Cross, en Londres, el 15 de octubre de 1969 con sus cuatro corgis después de unas vacaciones en el castillo de Balmoral. Acostumbraba a viajar con sus mascotas, por lo que las imágenes de la reina II rodeada de corgis eran habituales.STF (AFP)

El interés por la raza corgi alcanzó su punto máximo en la década de los sesenta, con casi 9.000 registros de cachorros, al tiempo que los periódicos y la televisión mostraban la estampa de la familia formada por la joven reina, el duque de Edimburgo, sus hijos y sus corgis. A finales de 1990, el interés empezó a decaer. En 2014, los corgi entraron en la categoría de Raza Nativa Vulnerable para Kennel Club, con tan solo 274 nuevos registros. Sin embargo, en el año 2017, los registros de nuevos cachorros volvieron a aumentar en un 17%, alcanzando un pico del 47% un año más tarde, en 2018. Lo que sucedió en aquellos años es que Netflix había estrenado The Crown, la exitosa ficción basada en la vida de Isabel II, que fortaleció y refrescó la imagen de la monarca como icono para el audiovisual, mostrándola como reina, pero también como hija, hermana, esposa, madre y, por supuesto, dueña de muchos corgis.

Los últimos dos corgis que hicieron compañía a la reina se llaman Muick y Sandy. Desde hacía unos años, Isabel II había dejado de criar perros. Sabía que su salud estaba empeorando, y no quería dejar atrás a dos perros jóvenes cuando ella muriera. Muick y Sandy fueron un regalo del príncipe Andrés tras el fallecimiento del duque de Edimburgo, en abril de 2021. Su hijo pretendía de esta forma animar a su madre. Lo cierto es que lo consiguió. Angela Kelly, la modista de Isabel II, dijo entonces al periódico The Guardian: “Me preocupaba que se pusieran bajo los pies de la reina, pero resultaron ser una bendición. Son hermosos y muy divertidos y la reina suele dar largos paseos con ellos en Home Park”. Muick y Sandy estuvieron en la habitación de la reina en el castillo de Balmoral cuando falleció, según informaron fuentes cercanas a palacio al diario británico Daily Mail. También tuvieron un último papel el pasado 19 de septiembre, cuando el príncipe Andrés apareció con los dos corgis a las afueras del castillo de Windsor, en Inglaterra, donde esperaron pacientes a que llegase el coche fúnebre para darle el último adiós a su dueña. Fuera, muchos británicos habían decidido llevar sus propios corgis para despedirse de la reina.

Ahora vuelven a ser el príncipe Andres y su exmujer, Sarah Ferguson, quienes cuidan de Muick y a Sandy.


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