El rey Harald de Noruega, ingresado debido a una infección

Desde el palacio real de Oslo hablan de la “condición estable” del monarca, de 85 años, que pasará los próximos días en el hospital

El rey Harald de Noruega, en un acto oficial en Oslo el 11 de junio de 2022.
El rey Harald de Noruega, en un acto oficial en Oslo el 11 de junio de 2022.Per Ole Hagen (WireImage)

El rey Harald de Noruega, de 85 años, ha sido ingresado en el hospital debido a una infección por la que está siendo tratado con antibióticos. Así lo ha dado a conocer el palacio real de Oslo en un breve comunicado hecho público este viernes, 5 de agosto, en el que hablan de la “condición estable” del monarca y afirman que permanecerá en el hospital de la Universidad de Oslo, Riskhopitalet, durante los próximos días (sin especificar cuántos). Es el segundo ingreso reciente del monarca en un centro hospitalario después de que, el pasado 22 de marzo, diese positivo en coronavirus.

En aquella ocasión fue el hijo pequeño de Harald y heredero al trono de Noruega, Haakon, quien asumió las tareas institucionales mientras estuvo convaleciente. No era su primera vez, dada la delicada salud de su padre. A finales de septiembre de 2020 el rey fue ingresado de urgencia en el hospital universitario de Oslo por un problema cardiaco, que finalmente requirió de una intervención para sustituirle una válvula que tenía desde hacía 15 años. Fue dado de alta tres días después, a mediados de octubre, pero pasó todo el mes de baja, por lo que en ese tiempo fue su hijo quien le sustituyó. En algún momento, de hecho, incluso la princesa Marta Luisa llegó a realizar esa labor. En esta ocasión, y por el momento, se mantiene en agenda el próximo acto del rey Harald, el Consejo de Estado en el Palacio Real —que suele tener lugar los viernes por la mañana— junto a su hijo, Haakon.

Todo parecía indicar un verano tranquilo cuando el pasado 17 de junio la casa real de Oslo organizó el 18 cumpleaños de la princesa Ingrid de Noruega, hija primogénita de los príncipes Haakon y Mette-Marit, y segunda en la línea de sucesión al trono. Fueron los abuelos de la princesa Ingrid, los reyes Harald y Sonia, quienes ofrecieron una cena de gala a la realeza europea en honor de su nieta. Y el palacio real de Oslo se llenó de reyes, reinas, herederos y herederas, príncipes y princesas vestidos con sus mejores galas y joyas. La celebración ha sido el último acto oficial al que ha acudido. A comienzos de este verano, Harald de Noruega estuvo disfrutando de la navegación —en el pasado participó en competiciones de vela en los Juegos Olímpicos—, pese a no participar en la Copa del Rey de Vela organizada en Mallorca.

Harald de Noruega cumplió el pasado 21 de febrero 85 años, y lleva 31 años en el trono. Además, lleva casado con Sonia 48 años. La pareja se conoció en un campamento de verano cuando tenía 15 años y, aunque ella era la hija de un comerciante y en aquella época, principios de los años cincuenta del pasado siglo, nadie apostó por su amor, finalmente lograron llevarlo adelante, casarse y formar una familia. Tienen dos hijos, Marta Luisa y Haakon, y cinco nietos.

Precisamente para celebrar sus 30 años en el trono —unas celebraciones que se vieron empañadas por la pandemia—, este rey discreto y poco dado a hablar de sí mismo, permitió la publicación de una biografía titulada Kongen forteller (El rey cuenta), de la mano de reconocido comentarista político Harald Stangehelle, exeditor del diario noruego Aftenposten, con quien mantuvo 11 conversaciones en el palacio y la villa real del Kongsgården e hizo un repaso de esas tres décadas de reinado. El autor describió al rey Harald como una persona “abierta y emocionante” que ha visto y vivido mucho, desde que empezara a servir al Gobierno del Estado en 1957, cuando apenas contaba con 20 años, y que tuvo que hacer frente a la oposición de su familia al elegir como esposa a una plebeya. En el libro también repasaban los periodos bélicos a los que se ha enfrentado como monarca, la masacre de Utøya o a la relación de su hija Marta Luisa con un chamán, con quien recientemente anunció su próxima boda.

Con una salud delicada, en 2003 se sometió a una intervención por un cáncer de vejiga, él siempre se ha negado a abdicar en favor de su hijo Haakon. El príncipe noruego habló en el año 2019 de lo que suponía sustituir a su padre: “Hasta ahora, creo que hemos gestionado el trabajo bastante bien juntos. Lo contemplo como si fuéramos un equipo. Distribuimos el trabajo para lograr el mejor resultado posible. Creo que seguiremos haciéndolo así en los años venideros”.

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