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Las mansiones de Jeffrey Epstein en Nueva York y Florida, a la venta por 94 millones de euros

El dinero que se logre con la transacción se destinará a un fondo de compensación económica para las víctimas de la red de tráfico sexual de menores que dirigió el multimillonario

Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, retratados en un cartel en Nueva York en julio de 2020.
Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, retratados en un cartel en Nueva York en julio de 2020.JOHANNES EISELE / AFP

Dos propiedades de Jeffrey Epstein, una en Nueva York y la otra en Palm Beach (Florida), serán puestas a la venta por 110 millones de dólares (casi 94 millones de euros). Estas son dos de las casas en las que el difunto multimillonario abusó sexualmente de menores durante años. El dinero que se obtenga de la transacción irá destinado a un fondo de compensación económica a las víctimas, aprobado por un juez el pasado mes de junio.

El primer inmueble está situado en el Upper East Side, en el distrito de Manhattan, y mide más de 2.000 metros cuadrados. Por 88 millones de dólares (75 millones de euros) el nuevo propietario adquirirá la vivienda unifamiliar más cara de la Gran Manzana, que perfectamente podría funcionar como consulado, embajada, fundación o museo privado, según la información a la que ha tenido acceso el periódico The Wall Street Journal. Dispone de un total de 40 habitaciones, que incluyen 10 dormitorios y 15 baños. Por un lado de la casa se ve claramente el Central Park y por el otro, el museo de arte Frick Collection.

Se trata de un edificio de estilo neoclásico francés con siete plantas y decorado con puertas de roble de más de cuatro metros de altura, esculturas y las iniciales de su propietario en la fachada. La prensa local describe la mansión —que el multimillonario compró al empresario Leslie Wexner, fundador de L Brands, el conglomerado que controla, entre otras, la firma de lencería Victoria’s Secret— como una fortaleza equipada con sistemas de seguridad. Eso no evitó que el FBI entrara por la fuerza en la vivienda buscando pruebas tras su arresto. En una caja fuerte encontraron un CD con cientos de fotos de sus víctimas, algunas completamente desnudas. Allí, según el auto de detención de julio del año pasado, es donde Epstein presionó a varias niñas para que le hicieran favores sexuales a cambio de dinero. Una de ellas fue Jennifer Araoz, que en su demanda contó que la sala de masajes era “la favorita” del acusado. Estaba decorada con ángeles y nubes para que pareciera el Cielo. También mencionó que había múltiples pinturas de mujeres desnudas en las paredes.

En la casa los agentes encontraron fotos también de influyentes figuras, pues solía alardear de la “colección” de amigos famosos que tenía, como Bill Clinton, Woody Allen o el príncipe saudí Mohammed bin Salmán. Epstein celebró una cena para el expresidente demócrata en la que estuvieron, además de Wexner y Donald Trump, millonarios como Mort Zuckerman y el cofundador de Google Sergey Brin.

Por el inmueble de Palm Beach (Florida, EEUU), con vistas al canal intracostero del Atlántico, se piden 21,9 millones de dólares (más de 18,6 millones de euros), aunque Epstein lo adquirió por 2,5 millones de dólares en los años noventa. Entre otros, cuenta con seis dormitorios, siete baños, una vivienda de tres habitaciones para el servicio, garaje y una piscina, que se reparten en 1.300 metros cuadrados. En esta vivienda abusó también de menores, que por aquel entonces tenían entre 14 y 16 años, y la policía encontró también material pedófilo.

Las otras propiedades de Epstein todavía no han salido a la venta: un piso en París, un rancho de 3.000 hectáreas en Santa Fe (Nuevo México, EE UU) y una isla privada en las Islas Vírgenes. Solía desplazarse en avión privado y, según informaron en su momento las autoridades federales, tenía al menos 15 automóviles, siete de ellos Chevrolet Suburbans.

Los exempleados de Epstein y Ghislaine Maxwell, su amiga acusada de cooperar con el magnate en la red de tráfico sexual de menores, contaron en los tribunales neoyorquinos que ella era la persona que gestionaba las propiedades del millonario, quien se encargaba de sus casas de Nueva York, Florida y Arizona. Sin embargo, en un artículo de la revista Vanity Fair de 2003 el magnate aseguraba que Maxwell no ejercía ningún trabajo remunerado en su nombre. Recientemente un juez ha ordenado prisión sin fianza para Maxwell, que fue detenida en junio tras meses en busca y captura, y su juicio no se celebrará en un principio hasta el año que viene.

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