Gloria Allred, la abogada que persigue a los depredadores sexuales

A sus 79 años, la estadounidense acumula un largo historial de exitosos resultados en las defensas de mujeres que han acusado desde Bill Cosby a Jeffrey Epstein o Harvey Weinstein

Gloria Allred, tras el veredicto contra Harvey Weinstein el pasado febrero en Nueva York.
Gloria Allred, tras el veredicto contra Harvey Weinstein el pasado febrero en Nueva York.LUCAS JACKSON (Reuters)

Ha hecho de la defensa de las víctimas de violencia sexual su caballo de batalla y a sus 79 años ni el acusado más famoso y poderoso parece detener a esta abogada estadounidense. Harvey Weinstein, Donald Trump, Charlie Sheen, R. Kelly o Bill Cosby son algunos de los personajes a los que Gloria Allred se ha tenido que enfrentar a lo largo de sus más de cuarenta años de carrera, y a su curriculum de nombres conocidos suma ahora el de Jeffrey Epstein, pues esta letrada es una de las encargadas de parte de la acusación contra el pedófilo empresario que se quitó la vida en la cárcel el pasado verano.

Es conocida como “la amante de las ruedas de prensa” por su afición desmedida a las cámaras, en sus métodos abundan las puestas en escena milimétricamente medidas, fue la primera abogada en defender los derechos de los homosexuales en California y ha sido carne de caricatura en programas tan populares como Los Simpons o Saturday Night Live, pero los resultados de sus casos son contundentes. Ayudó a derrotar al todopoderoso Harvey Weinstein cuando el pasado febrero el jurado declaró culpable al productor de Hollywood, condenado a 23 años de cárcel por dos agresiones sexuales, una contra la actriz Jessica Mann y otra contra la ayudante de producción Mimi Haley, a quien Allred representaba. Su triunfo anterior más mediático ocurrió dos años antes, cuando en septiembre de 2018 consiguió que el actor Bill Cosby, conocido como El padre de América, fuera condenado a entre tres y diez años de cárcel por agresión sexual, después de que una treintena de mujeres —todas ellas bajo la defensa de Allred—presentaran acusaciones contra él.

Pero 40 años antes nada hizo presagiar que Gloria Bloom, su apellido de soltera, se iba a convertir en una abogada tan reputada y, a la vez, tan temida. Nació en Filadelfia en 1941 en el seno de una familia humilde, hija de un representante de ventas y de una ama de casa. Se casó a los 19 años con un estudiante de la Universidad de Pensilvania, con quien tuvo a su única hija, Lisa Bloom —abogada, como ella— un año después. El matrimonio solo duró dos años debido al trastorno bipolar que padecía su marido y sus frecuentes pérdidas de control. Madre soltera y con su recién finalizada carrera de Lengua y Literatura como único activo, empezó a trabajar como maestra. Tiempo después conoció a quien sería su segundo marido durante casi dos décadas, William Allred, y se licenció en Derecho. En 1976 fundó su bufete de abogados junto a otros colegas de la carrera, diez años después fue condecorada por su excelencia profesional por el entonces presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan, y en 1994 asumiría el primer caso que la elevó al estrellato: el de O. J. Simpson. Gloria Allred se encargó de la defensa de la familia de Nicole Brown Simpson, la exesposa del deportista que apareció muerta en su casa de Los Ángeles ese mismo año.

La abogada Gloria Allred junto a las ex animadoras del equipo Houston Texas, en Nueva York, el pasado junio.
La abogada Gloria Allred junto a las ex animadoras del equipo Houston Texas, en Nueva York, el pasado junio.Mike Coppola (Getty Images)

A lo largo de sus más de cuatro décadas de profesión, Allred ha trabajado para presuntas víctimas del actor Charlie Sheen o el cantante R. Kelly. En su camino también se ha cruzado, y en más de una ocasión, con el actual presidente estadounidense Donald Trump. Primero en 2012, cuando se encargó de la defensa de la candidata a Miss Universo Jenna Tackalova, quien batalló contra el magnate acusándole de haber sido él quien le impidió participar en el certamen por ser transgénero. Y por último en enero de 2017, cuando Gloria Allred defendió a Summer Zervos, que trabajaba en The Apprentice, el programa presentado por Donald Trump antes de iniciar su carrera política. La joven acusó al ahora presidente de haberle tocado el pecho sin su consentimiento en 2007. Algo que él niega y que achaca a la búsqueda repentina de fama de la chica.

Pero Gloria Allred no teme a ningún hombre por muy poderoso que pueda llegar a ser. A finales de 2017, mientras llevaba el caso de Bill Cosby también representó a Beverly Young Nelson, quien acusó al exsenador de Alabama Roy Moore de haberla agredido sexualmente cuando tenía 16 años. “Para mí, siempre es un asunto personal cuando una mujer es víctima de una injusticia y herida”, ha asegurado en varias ocasiones. “Mi compromiso con esto proviene de mi propia experiencia”, ha dicho Allred. Y lo hace con conocimiento de causa, pues ella misma fue víctima de violencia sexual.

A los 25 años y durante unas vacaciones en Acapulco, México, Allred fue violada a punta de pistola por un médico con el que salió a cenar una noche. “Fue espantoso. Ni siquiera hoy puedo hablar de ello. Me quedé embarazada y tuve que recurrir a un aborto ilegal. Sufrí una hemorragia. Pero lo peor fue lo que me dijo la enfermera: ‘Que te sirva de lección en el futuro”, recordó la propia abogada en un documental sobre su vida. Afirma que sus experiencias vitales han sido la energía que ha dado combustible a su lucha contra los hombre que no conocen límites a su poder: “Madre soltera sin apoyo económico, acoso sexual, discriminación salarial y otras cosas que jamás mencionaré”, señala como los resortes que han empujado su lucha a esta letrada que trabaja los siete días de la semana y cuyas últimas vacaciones conocidas fueron en los años ochenta.

Ahora batalla con todas sus fuerzas en el caso Epstein, en el que está implicado Andrés de Inglaterra. Desde que en 2010 salieron a la luz fotos del príncipe junto a su amigo Epstein, paseando de modo relajado por Central Park (Nueva York), se han ido acumulando informaciones que involucran gravemente a Andrés con las actividades del financiero y con la trama de “esclavas sexuales” que controlaba. Una de las víctimas de Epstein, Virginia Roberts, ha asegurado que fue forzada al menos en tres ocasiones a mantener relaciones sexuales con el duque de York cuando tenía 17 años. A principios de junio, cuando el departamento de Justicia norteamericano solicitó al príncipe Andrés que prestara declaración en la investigación de tráfico sexual de menores contra el financiero y desde el propio departamento se aseguró que el hijo de Isabel II había aportado “cero cooperación”, Gloria Allred culpó a Andrés de Inglaterra de estar jugando al ratón y al gato con las autoridades. “Al negarse a responder voluntariamente las preguntas formuladas por la policía (o por abogados privados para las víctimas), el príncipe Andrés ha demostrado falta de respeto hacia las víctimas y su necesidad de saber la verdad”, aseguró la abogada estadounidense, quien ya tiene el foco en su próximo blanco.

Sobre la firma

Maite Morate

Es redactora en Última Hora y ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS. Antes trabajó en el diario digital Redacción Médica y en la Cadena SER. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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