
Garbanzos a la riojana
Los guisos de legumbres y todo tipo de derivados del cerdo son un clásico de la cocina regional española. Con estos garbanzos con chorizo viajaremos a La Rioja a golpe de cuchara.

Los guisos de legumbres y todo tipo de derivados del cerdo son un clásico de la cocina regional española. Con estos garbanzos con chorizo viajaremos a La Rioja a golpe de cuchara.

Con una base de verduras doradas, algunos hidratos y proteína para no irse a la cama con hambre, y especias, hierbas y otros extras para darles sabor, podemos preparar un montón de cremas diferentes para cenar.

Aunque el jamón y el chorizo nacionales están muy bien, Europa tiene mucho que ofrecer en lo que se refiere a embutidos y salazones: hoy nos damos una vuelta para descubrir algunos que nos hacen la boca agua.

Los cacahuetes sirven para mucho más que comerlos mientras te tomas una cerveza: estos tres untables son solo una pista de todo lo que puedes hacer con ellos, una batidora y un poco de imaginación.

Croquetas, estofados, legumbres, albóndigas y caldos concentrados: si crees que el congelador solo sirve para aparcar lo que te da pereza cocinar, es que lo estás usando regular (o directamente mal).

El cuello es un corte humilde y muy sabroso por la proximidad de la carne con el hueso. Aquí saca todo su sabor y una textura muy tierna después de cocinarse durante un buen rato a fuego lento con tomate y vermut.

Si cuando piensas en curry lo haces solo en pollo, cordero o verduras, estas gambas con una salsa un poco dulce, ligeramente ácida y altamente adictiva te romperán todos los esquemas.

Las mezclas de hierbas, especias, frutos secos y otros ingredientes son una manera fácil de multiplicar el sabor en los platos. Te enseñamos a preparar algunas para usarlas con verduras, aves o pescados.

Estas bebidas no tienen por qué tomarse siempre a la temperatura del sol. Ahora que el calor aprieta, existen muchas versiones refrescantes con las que no sufrir el riesgo de que te dé un patatús.

Con pimiento, berenjena y cebolla puedes hacer la base de un pisto o una escalivada -a falta de tomate-, pero hay preparaciones mucho más rápidas que harán brillar estos ingredientes con solo un golpe de sartén.

La versión casera del chicharrón o costra mexicana se puede tomar como aperitivo tal cual, y también integrar en otras recetas que ganan con un toque de queso crujiente.

Cocinar los fideos a la manera del arroz seco nos da no solo la popular fideuà, sino un lienzo en blanco que podemos adaptar a nuestros gustos y al contenido de nuestra nevera.

Atrévete a preparar tu primera masa de pan con una sencillísima técnica sin amasado de Ibán Yarza, y descubre todo lo que puedes hacer con ella. De regalo, un menú completo para el día.

La untuosidad de la mantequilla y la potencia de sabor del miso hacen que la combinación de ambos sea una deliciosa bomba que queda especialmente bien con platos de pescado, verdura o tubérculos.

Un plato de cuchara sencillo, reconfortante y que puedes preparar en menos de una hora aunque no te hayas acordado de poner ninguna legumbre a remojo. Además, es barato y apto para todos los comensales (veganos incluidos).

¿Organizar el menú semanal te quita el sueño y de lunes a viernes no tienes tiempo? Aquí tienes un montón de ideas de platos sencillos y sabrosos para cuatro personas que se preparan en una sola tarde.

Si quieres reducir o eliminar el consumo de productos de origen animal, te proponemos un montón de ideas basadas en ingredientes vegetales con el mismo potencial festivo que las carnes o los pescados.

Si crees que las piezas grandes de cordero solo pueden asarse a fuego muy lento, esta técnica en la que se cocina a toda castaña puede que te suene rara, pero con ella se consigue una carne tierna y muy jugosa.

Aunque no tenga un plato estrella mundialmente famoso como México o Perú, la comida ecuatoriana es sabrosa, especiada y tiene guisos que vale la pena conocer. En Madrid hay varios restaurantes donde descubrirla.

Una receta rapidísima que une dos legumbres diferentes, perfectamente complementarias. Un toque de menta fresca, algo de ajo, aceite y vinagre suave y un huevo como colofón redondean la propuesta.