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Pollo al albariño

Este plato es una nueva rebelión que he tenido contra la dictadura de lo dietéticamente correcto. Tras llevar días comiendo muy sano y evitando las grasas animales, ayer recaí en ellas como un vulgar adicto al crack que vuelve a su fumadero.

Tenía una especie de coq-au-vin a la gallega entre manos, es decir, un pollo cocinado con vino albariño pero al estilo tradicional francés. Entonces una receta que vi en la aplicación para iPhone de Epicurious me llevó a la perdición, al sugerirme que terminara el plato con un golpe final de créme fraîche. Dudé, pregunté en Twitter a ver qué hacía, y las malas influencias me empujaron a cometer este atentado contra mis arterias.

Eso sí, la salsa de este pollo me supo a auténtica gloria, y creo que es de las mejores que he hecho en mucho tiempo. No soy nada aficionado a usar mucha nata en la comida, pero el puntito agrio de la crème, más el sabor del pollo de corral y el puerro, más el olor del albariño, más el toque ácido final del limón pudieron con todos y cada uno de mis prejuicios. Y disfruté tanto que es imposible que algo así hiciera daño a mi salud.

Dificultad: Tirada.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 1,5 kg. de mulsos y contramuslos de pollo, a poder ser de corral
  • 300 ml. de un vino albariño decente
  • 2 puerros grandes
  • 4 zanahorias medianas
  • 1 cebolla pequeña (o media grande)
  • 150 gr. de créme fraîche
  • 20 gr. de mantequilla
  • 1 cucharada de perejil picado
  • 1 limón
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra

Instrucciones

1.
Picar finos la cebolla y el puerro. Pelar las zanahorias, cortarlas transversalmente en cuatro trozos, o en dos si son finas. Reservar.
2.
Salar los trozos de pollo. En una cazuela grande que se pueda meter al horno, dorarlos a fuego medio-fuerte con la mantequilla y un chorro de aceite. Si no caben bien, es mejor hacerlo en tandas, dejando que se doren bien unos 5 minutos por cada lado sin marearlos (tienen que tomar un color entre dorado y marrón). Sacarlos y reservar.
3.
Precalentar el horno a 180 grados.
4.
Desechar toda la grasa de la cazuela, añadir un poco de aceite y rehogar a fuego medio el puerro y la cebolla con una pizca de sal unos 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se queme. Cuando empiece a coger color dorado, añadir el pollo, el vino y la zanahoria, y dejar que evapore 2 o 3 minutos, hasta que ya no huela a alcohol.
5.
Tapar la cazuela con una tapa o con papel de aluminio y meter al horno unos 30 minutos. El pollo estará hecho cuando la carne se separe con relativa facilidad del hueso. Si no, alargar unos minutos más el horneado.
6.
Sacar, añadir la crème fraîche, el zumo de medio limón y espolvorear con el perejil y pimienta negra. Corregir de sal y servir.
7.
Se puede acompañar con arroz o con patatas hervidas y aliñadas con aceite de oliva y limón.

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