El fin de fiesta perfecto para representar el despegue definitivo de la música en directo

Alrededor de 4500 personas acudieron a Miribilla para disfrutar de dos jornadas de conciertos correspondientes al BIME Live basadas en los ritmos urbanos y el ritmo latino

Panorámica del Bilbao Arena durante el concierto de Bad Gyal.
Panorámica del Bilbao Arena durante el concierto de Bad Gyal.BIME Live

El jaleo de las tres intensas jornadas vividas en el Palacio Euskalduna durante el desarrollo de BIME Pro se trasladó al barrio de Miribilla como un rayo. Tan solo unas horas después de dar carpetazo definitivo a las conferencias, talleres y encuentros personales, la música comenzaba a sonar en el Bilbao Arena. Todavía se observaban carpetas y libretas a las puertas del recinto. Los más tempraneros hacían cola para entrar. Agotados los abonos, hubo quien se decidió a adquirir la entrada que permitía la entrada solamente una jornada. Tanto Bad Gyal como Natos y Waor jugaban un papel fundamental en la decisión final. Sus actuaciones al filo de la medianoche fueron las que más repercusión acapararon.

Aunque antes de sus actuaciones desfilaron por el escenario múltiples artistas que llevan el ritmo urbano como bandera. Sus conciertos son sinónimo de una actitud chulesca y mucho desparpajo. Un género musical que, si bien nace en los años 80, ha dado el salto definitivo en los últimos años. La razón fundamental reside en la explosión de la música latinoamericana popular y su éxito masivo en las diferentes plataformas musicales. Frente Cumbeiro abrió la veda con un directo intenso e impetuoso. Percusionista, tromba, clarinete y teclado encima de las tablas. El resultado: pura cumbia colombiana. Un espectáculo artístico y folclórico que transportó por unos minutos a los asistentes al Carnaval de Barranquilla.

Frente Cumbiero, durante su actuación.
Frente Cumbiero, durante su actuación.BIME Live

Maikel Delacalle entró al escenario brincando y con un poderío portentoso. “¡Ruido para Maikel Delacalle...!”. Engalanado por un llamativo abrigo rojo, el tinerfeño se adueñó del micrófono desde el primer minuto. Ritmos asociados al R&B y al hip hop tradicional. O, lo que es lo mismo, la fórmula idónea para conseguir alcanzar la cima del éxito. Los móviles en lo alto. “Soy un chaval que nunca tuvo nada y que lo pasó mal en casa”, aclaraba el de Granadilla de Abona después de despojarse del abrigo. Una pequeña improvisación fue el antecedente de la interpretación de su último sencillo: ‘Se va pero vuelve’, lanzado el pasado marzo.

La despedida fría y distante que protagonizó el artista canario dio lugar a una de las actuaciones más esperadas de la noche. Conocido por sus múltiples habilidades de improvisación, Trueno sabe a la perfección cómo conectar con la población joven. Las más de 200 millones de reproducciones en seis meses del sencillo que lanzó junto a Bizarrap supusieron el salto definitivo a la fama para el músico nacido en Buenos Aires. El término freestyle, referido a la capacidad de improvisar sin tener nada escrito, va ligada al rapero argentino, quien se alzó con la victoria en la Batalla de Gallos más importante celebrada en 2019. “Este tema va dedicado a la juventud”. Por los altavoces del Bilbao Arena sonó ‘Sangría’, sencillo perteneciente a su álbum de debut, titulado ‘Atrevido’ y lanzado en julio de 2020.

Trueno, en un momento de su concierto.
Trueno, en un momento de su concierto.BIME Live

Las cadenas de música gigantes comenzaron a acaparar el escenario. La zona de bebida y restauración se vaciaba. Bad Gyal pisó las tablas minutos después de la medianoche acompañada de su amplio equipo de baile. “¡Quiero veros a todos botar, que esto es una fiesta!”. La típica bocina antes de la interpretación de cada canción se asociaba de manera perfecta con las continuas coreografías. La fusión de géneros era de nuevo una constante. Moviéndose entre el reggaeton, el trap y el dancehall, la artista nacida en el municipio catalán de Vilasar de Mar vio como su carrera daba un salto casi definitivo en 2019, cuando lanzó ‘Alocao’, la canción interpretada junto a Omar Montes y que fue sinónimo de popularidad mundial. A partir de ahí, múltiples discos de platino y pabellones llenos cada fin de semana. ‘Fiebre’, incluida en su primer trabajo, simbolizó el final de la primera jornada del BIME Live. En donde se dejó patente que los ritmos urbanos han venido para quedarse.

Bad Gyal, acompañada de su equipo de baile.
Bad Gyal, acompañada de su equipo de baile.BIME Live

Rap fusionado y letras polémicas

Las fuerzas estaban lejos de agotarse tras la celebración del primer día de conciertos. El Bilbao Arena, menos concurrido que en la jornada inaugural, se vestía de nuevo de gala para recibir a nuevos artistas. Ana Tijoux, la cantante nacida en Francia y nacionalizada chilena fue la que abrió la noche. Batería, bajo de seis cuerdas, saxo, teclado y trompeta acompañaban a la voz de la artista chilena- francesa. “Mi nombre es Ana y vengo acompañada de mi tremenda banda”. Nominada varias veces a los Premios Grammy, la artífice musical natural de Lille protagoniza un rap fusionado desde que formara parte del grupo Makiza, disuelto de manera definitiva en el año 2006. Hubo tiempo para que se escuchara un solo de bajo solamente comparable al del desaparecido bajista de Metallica Cliff Burton en el tema ‘For Whom The Bells Tolls’. El cierre estuvo dedicado al hermano de Tijoux: “Todos llevamos dentro un muerto que acompaña...”.

Ana Tijoux, durante su actuación en el BIME Live.
Ana Tijoux, durante su actuación en el BIME Live.BIME Live

‘Calaveritas’ precedió al autotune y a la actitud chulesca de Chill Mafia, o lo que es lo mismo, el nombre de moda en el panorama musical de Euskal Herria. Letras controvertidas y fechas de una gira que no para de crecer. Su primer álbum, ‘Ezorregatik X Berpizkundea’, significó el salto al estrellato para esta cuadrilla de Iruña. Mucho confeti, riñoneras y chándal. Camisetas de colores y fuego saliendo del foso. La fórmula perfecta para ganarse al respetable. Y de este modo, Navarra dejó paso al barrio madrileño de Aluche. Natos y Waor, quienes se encuentran presentando su último disco lanzado en abril, pusieron punto y final a una nueva edición del BIME Live y a cuatro días en las que todos lo géneros musicales tuvieron su protagonismo en Bilbao, en los cuales se representó de manera perfecta la vuelta definitiva de la música en directo.

BIME City llenó Bilbao de música en directo

Durante las dos primeras jornadas, la programación nocturna se trasladó a numerosas salas de conciertos de Bilbao gracias a la celebración de BIME CITY SON Estrella Galicia. Un ciclo de conciertos que sirvió para aportar a las salas de la ciudad, recién reabiertas tras año y medio de cierre, las últimas tendencias musicales internacionales. Con una diversidad de sonidos que fueron desde el rock al trap y del pop a los ritmos latinos, el cartel se encontró formado por bandas y artistas emergentes de nueve países que brindaron al público más de cuarenta conciertos en directo de manera gratuita a lo largo y a lo ancho de toda la ciudad. Además de música, la programación de este año también incluyó otras actividades especiales, como la de Mala Rodríguez presentando su libro “Cómo ser Mala” en uno de los edificios más emblemáticos de Bilbao, la Biblioteca de Bidebarrieta.

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