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La oposición de Móstoles pide en bloque la dimisión del alcalde y él se aferra al cargo

Manuel Bautista se enfrenta a las preguntas de los grupos municipales y echa mano del argumentario del Partido Popular de Madrid para defenderse: “Es un bulo”

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El alcalde de Móstoles defiende de nuevo su inocencia ante las acusaciones de la oposición
El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, durante el pleno extraordinario en el Ayuntamiento de Móstoles, este martes.Foto: PABLO MONGE

No ha sido un debate. Ha sido una escena política inaudita: toda la oposición del Ayuntamiento de Móstoles, desde Vox hasta Más Madrid, ha obligado al alcalde, Manuel Bautista (PP), a sentarse, aguantar y escuchar una petición unánime de dimisión y pedirle explicaciones ante la acusación de una concejala de su partido por acoso sexual y laboral. “Recomendar a una mujer que no denuncie es inaudito”, ha lanzado Nieva Machín, de Vox, sobre las presiones del PP de Madrid sobre la exedil. “Le han destrozado la vida”, ha seguido Ana Tejero, de Más Madrid. “Han invisibilizado a la víctima”, ha añadido Mónica Monterreal (Podemos). “No solo es el acoso, es el aislamiento, el descrédito”, ha rematado Susana López, del PSOE. El regidor, sin embargo, se ha escudado reiteradamente en que todo era “un bulo fabricado” y ha amenazado con que denunciará a quien ose manchar su nombre. Sobre esas dos ideas ha pivotado su defensa y no ha dicho nada de que el PP cerrara el caso sin escuchar a la víctima o que la presionaran para no denunciar.

Bautista, altivo, se ha enorgullecido de dar la cara e ir “de frente” a la hora de ofrecer explicaciones en el pleno extraordinario celebrado este martes en el Ayuntamiento de la localidad. La realidad es que no comparece por voluntad propia y sentido del deber, sino porque estaba obligado a convocarlo porque lo pidieron en bloque los grupos municipales, quienes también exigieron y han exigido de nuevo su dimisión.

Todos han arremetido contra el regidor y contra el PP de Madrid por encubrir las acusaciones durante meses, disuadir a la víctima de denunciar, lo que consideran “inaudito”, minimizar su sufrimiento y atacarla en público y privado. Bautista, acorralado por los grupos, ha aludido en varias ocasiones a su inocencia y echado balones fuera ―“es un bulo”, ha repetido― para justificar su permanencia en el cargo.

Minutos antes del inicio del pleno, rodeado de varios concejales populares, el alcalde ha echado mano del argumentario del PP de Madrid para defenderse. “Esto es una argucia más y una obra de esa fábrica de expandir bulos. Todo lo que quieren es penetrar en Móstoles. Sánchez y Moncloa han montado una gran mentira y me están difamando”, ha atacado. Son frases similares a las que llevan repitiendo él y otros dirigentes populares desde que se hicieran públicas las acusaciones. La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, habló de “bulo fabricado” en la Asamblea, y esa ha sido la tónica del resto desde entonces.

Lo han hecho después de que la exedil le pidiera ayuda en ocho correos electrónicos y de que el número dos y secretario general, Alfonso Serrano, y la número tres, Ana Millán, la disuadieran para que se callase. Este relato del bulo lo han mantenido incluso después de que el letrado de la exconcejala, Antonio Suárez-Valdés, presentara este lunes en la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Móstoles una querella de 93 folios por presuntos delitos de acoso sexual y laboral, delito contra la integridad moral, lesiones, coacciones y revelación de secretos.

En dos horas de pleno, los grupos municipales le han repetido a Bautista que no ponen en duda la presunción de inocencia, pero sí le exigen coherencia y la misma rectitud política que él y el PP demandan ante denuncias de acoso sexual a los oponentes políticos. “Nadie aquí pretende sustituir a los tribunales”, ha comenzado Mónica Monterreal, de Podemos y parte del grupo Mixto. “Estamos ante una situación que afecta directamente a la integridad de la institución y la confianza de la ciudadanía en su ayuntamiento. Usted no es un trabajador más, ni un cargo intermedio, es la máxima autoridad municipal, el superior jerárquico último de toda la plantilla”, le ha espetado.

Nieva Machín, portavoz de Vox y antes socia de gobierno con Bautista, también ha aludido al doble rasero del Partido Popular. “Ustedes fueron implacables cuando afectaban a los políticos de la izquierda”. Y ha arremetido con dureza contra el alcalde y el modo de proceder del PP de Madrid ante una denuncia interna de acoso: “Recomendar a una mujer que no denuncie unos presuntos hechos de abuso es inaudito. Lo coherente es que se investigue, no que se silencie. Resulta contradictorio que se ponga en entredicho la versión de la exconcejal por no haber denunciado antes y luego [cuando denuncia] se la penalice”. Se refiere a la estrategia de ataque directo a la exedil que han seguido Bautista y el PP madrileño mediante noticias falsas y amenazas, con el objetivo de desprestigiar su versión y denigrar su imagen a través de informaciones filtradas a diferentes medios, donde se han difundido hasta fotos de la exconcejala, o la publicación de los correos que ella envió a su partido pidiendo ayuda y en los que podía leerse su nombre completo.

Ana Tejero, de Más Madrid, le ha recordado a Bautista una frase que la número tres de Ayuso, Millán, dijo a la exconcejala del PP en una de sus dos reuniones para disuadirla de denunciar: “Todas hemos aguantado cosas en política”. La edil ha resumido la cadena de hechos desde que la exconcejala acudió al PP en busca de amparo hasta que dimitió, después de meses sin respuesta y sintiéndose abandonada por su partido de toda la vida. “En esas siete palabras está contenida toda una cadena de hechos y silencios. La imagen que se ha construido sobre una compañera ha sido devastadora. Le han destrozado la vida. Y cabe preguntarse qué han hecho los órganos de PP para escucharla, protegerla y evitar que se quedara sola”, ha seguido Tejero. Susana López, del PSOE, ha traído al debate una referencia al caso Nevenka: “Porque el problema no es solo el acoso en sí, sino todo lo que viene después. El aislamiento, el descrédito, los silencios, las dudas sembradas sobre quien denuncia. Ese es el verdadero calvario”.

Las respuestas del alcalde han sido reiterativas. “Velo por mi integridad, mi honor y el honor de mi gobierno, y voy a defenderlos con uñas y dientes aquí y en los tribunales. No van a poder conmigo; es una campaña de deshumanización de una persona”, ha dicho justo antes de entrar a un salón de plenos lleno, algo muy poco habitual en Móstoles. No había un asiento libre y eso ha provocado las quejas de varias personas que se han quedado a las puertas. “¡Deje entrar al pueblo!”, gritaban.

Fuera, en la plaza frente al Ayuntamiento, decenas de vecinos hacían cola a las nueve de la mañana para entrar y asistir al pleno. Cuando los policías que custodian la entrada al Consistorio han anunciado, sobre las 9:20, que ya se había completado el aforo, se han escuchado gritos de protesta. Algunos llevaban hasta una hora esperando: “A la mierda, ¿cómo que está lleno?”, se quejaba una mujer, “Pero lleno, ¿de quién?”, preguntaba otro. En la sala, la sillas las ocupaban trabajadores municipales, familiares del alcalde y de su círculo próximo, tres diputados populares de la Asamblea de Madrid y los alcaldes de Arroyomolinos y Leganés, ambos del PP.

María del Mar García, de 59 años, hacía cola y se ha quedado fuera. Acusa al PP de “tener un doble rasero” y de querer silenciar a la denunciante. “¿Qué imagen estamos dando a las mujeres que sufren este tipo de violencias y maltratos? ¿Por qué ella tiene que dejar su acta y él sigue en su puesto?”, critica esta vecina que lleva toda una vida en la ciudad. A escasos metros de ella, Carlos Martínez, de 33 años, también intentaba acceder al pleno y mostraba su sorpresa por la actitud de los populares: “Ante este caso de acoso, el PP ha decidido no dar información y tratar de ocultarlo. Están señalando a la denunciante como si fuese la responsable”

Dentro, a media hora de que empezara la sesión, los vecinos que han logrado entrar se registraban y se agolpaban en la ventanilla para acceder. “¡Si están en la lista, saquen sus DNI!”, apaciguaban los trabajadores municipales. Mientras, un puñado de personas todavía protestaba en la plaza. “¡Vergüenza! ¡Vergüenza! Bautista acosador, PP encubridor”, proclamaban.

El pleno, que ha durado dos horas y en el que se ha mantenido un tono parco, ha comenzado a las 10:10 y Bautista ha sido el primero en intervenir. El alcalde, mucho más comedido que ante los medios, ha leído de seguido varios artículos relacionados con la presunción de inocencia, tema sobre el que han pivotado todas sus intervenciones. El único concejal que ha mostrado su apoyo a Bautista, además de su equipo, ha sido Daniel Martín, antes uno de los tres concejales de Vox en el Ayuntamiento de Móstoles y que dejó el partido este enero y pasó a ser edil no adscrito. “Unirse a la jauría es fácil, pero yo no lo voy a hacer. No voy a sumarme al linchamiento político de Manuel. Asumo el coste mediático de no hacerlo”, ha sentenciado.

Bautista, que ha respondido a las críticas conjuntas del resto de partidos de forma escueta, ha vuelto en sus intervenciones sobre una idea que ya repitió en las dos ruedas de prensa que dio ante los medios cuando se hicieron públicas las acusaciones: no se ha dado acoso sexual y laboral ―Millán, en conversación con la exconcejala, le dijo que su relato era un “acoso de manual”―, y la denuncia de la exedil es fruto de desavenencias entre ambos. “En la vida política pueden existir tensiones o desacuerdos. Quienes han trabajado conmigo saben que nunca he confundido la autoridad con el abuso ni la dirección con el hostigamiento”, ha defendido el alcalde. Y luego ha subido el tono: “No voy a dimitir. Aquí no van a entrar [por Sánchez]”. Aplausos entre los asistentes, que también han vitoreado al alcalde a la salida del pleno.

Desde que este periódico reveló las acusaciones de la exconcejala y el trato que recibió por parte del PP de Madrid, Bautista ha mantenido su agenda habitual y participado en diferentes eventos locales. Y el machaque para deslegitimar la vida laboral y personal de la exedil ha sido constante durante el último mes y medio, en el que el Partido Popular ha divulgado versiones falsas sobre el proceso de denuncia interna de los hechos e incluso bulos que más tarde han quedado desmentidos. Un concejal de Móstoles, del entorno más cercano a Bautista y que sigue en su puesto, llegó a calificar a su excompañera de “miserable pájara” y “fresca” en redes sociales.

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