El embalse de El Escorial que ambienta la gran historia de amor de Netflix

El romance entre Omar y Ander, dos de los protagonistas de ‘Élite’, se ha convertido en uno de los hitos mundiales de la plataforma de ‘streaming’

En el embalse ubicado cerca de la urbanización de Los Arroyos, en El Escorial, se ruedan las escenas de Élite con Omar Ayuso (derecha) y Arón Piper.
En el embalse ubicado cerca de la urbanización de Los Arroyos, en El Escorial, se ruedan las escenas de Élite con Omar Ayuso (derecha) y Arón Piper.Manuel Fernandez-Valdes/Netflix

De la sierra madrileña para el resto del mundo. La producción española Élite es una de las apuestas de Netflix más vistas en todo el planeta. Lo es hasta el punto de preparar una cuarta temporada para este 2021, algo muy poco común en una plataforma que quema etapas muy rápido y renueva su catálogo continuamente. La historia de lucha entre dos clases sociales, que terminan de forma inevitable entrelazándose, está ambientada en el norte de la Comunidad de Madrid, muy cerca de su frontera con Castilla y León.

La trama que más ha enganchado a sus espectadores es la historia de amor entre Omar (interpretado por Omar Ayuso) y Ander (Arón Piper). Chico pijo madrileño acude un puente a comprar marihuana de forma discreta y conoce a un camello, de origen mucho más humilde. A partir de entonces, el sitio se convierte en el lugar de sus encuentros secretos. La escena en la que ambos se conocen por primera vez, un momento recurrente en los vídeos recopilatorios que los fans de la pareja editan de forma casera y publican en redes sociales, se rodó en un embalse ubicado cerca de la urbanización de Los Arroyos, en El Escorial. Tan interesados están los seguidores internacionales de Élite por el sitio que hasta lo han encontrado en Google Maps y lo comparten en webs en inglés dedicadas a la serie.

“Íbamos buscando un restaurante en un lago, parecido a un club náutico, donde algunos de los chicos acuden a tomar algo y otros trabajan en él. De repente, me encontré el restaurante El náutico, que está en Los Arroyos. Además de que se come muy bien allí, lo que no influye en la estética serie, estaba cerca del resto de escenarios de la serie y tiene unas grandes vistas”, comenta Leo Martínez, su jefe de localizaciones. “Como a menudo pasa en nuestro trabajo, el entorno de un lugar que has seleccionado te ofrece por sorpresa otros sitios donde rodar y el guion se adapta a ellos. Eso ocurrió con este embalse, que tiene esas escaleras tan vistosas y que al final hemos usado para otras tramas”.

Identidad cromática

Antón Laguna, el director de arte de la primera temporada, marcó la estética a seguir, cuenta Martínez: “Nos inidcaron que algunos de los chicos viven en un pueblo de la sierra de Madrid mientras que los más ricos lo hacen en una urbanización cercana. Tenía que haber algo de montaña, mucho verde y piedras”. El casco antiguo de San Lorenzo del Escorial se convierte por tanto en el lugar en el que viven los personajes de origen humilde, como Samuel (Itzan Escamilla) y Nano (Jaime Lorente). “Hay una parte de San Lorenzo del Escorial que tiene una cuestas casi como las de San Francisco de grandes y pensamos que nos darían mucho juego en lo visual, aunque sea muy incómodo rodar allí. Nos gustó de la zona la textura de sus asfaltos, que son muy vividos, y el encanto de sus casas, de colores tierra y blancos rotos”, explica el responsable de las localizaciones.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

La tienda de Omar y Nadia (Mina El Hammani) era en principio una frutería de Guadarrama, situada “en un entorno lleno de piedras con musgo, que te ubica de manera muy rápida en la zona”. Para casi todos los lugares reales que se usan como escenario de Élite, el equipo técnico tiene que invertir un día entero en acondicionarlo para la serie. “En estos casos, tienes que adaptarte a rodar los días de la semana que te indica el dueño y luego dejarla de nuevo como estaba. Hay que repetir el proceso cada vez que vuelves a trabajar con ese escenario”, comenta Martínez.

El campus de Villaviciosa de Odón de la Universidad Europea de Madrid hace las veces del ficticio colegio de Las Encinas. Allí se rueda los domingos desde las seis de la mañana, ya que el resto de días está ocupado con actividades lectivas y deportivas. “Buscábamos un sitio cuya estética dejara claro que era un lugar elitista. La Europea gustó mucho por la espectacularidad que tiene su puente sobre el lago”, cuenta Martínez. El acuerdo al que la productora de esta producción, Zeta Studios, llegó con el centro no fue económico, sino de colaboración. Muchos de sus estudiantes de último año de la rama de audiovisual hacen prácticas en la propia Élite o en otros de sus programas, como becarios en departamentos de producción, montaje y arte. Los alumnos de otros cursos hacen visitas guiadas también en una de sus clases los platós de la serie situados en Pinto y Boadilla del Monte, donde suelen rodarse escenas interiores. “Algunos de los chicos ya están contratados”, admite el jefe de localizaciones.

Rodaje del primer capítulo de la serie, en el campus de Villaviciosa de Odón de la Universidad Europea de Madrid.
Rodaje del primer capítulo de la serie, en el campus de Villaviciosa de Odón de la Universidad Europea de Madrid.Manuel Fernandez-Valdes / Netflix (Netflix)

Salto a la ciudad

A lo largo de las temporadas, el Madrid de la serie se amplía y se acerca al centro de la ciudad. “Las localizaciones nacen a menudo para acompañar a personajes concretos. En este caso, la llegada en la segunda temporada de Valerio (Jorge López), nos llevó a la capital”, recuerda Martínez.

La pequeña terraza del hotel The Principal, cercano al Círculo de Bellas Artes y el edificio Metrópolis, les convenció por su tamaño, que evoca un ambiente exclusivo, y sus vistas de la Gran Vía, “un paisaje que no podía faltar porque te ubica de un vistazo en el centro del lujo”.

Y el famoso Teatro Barceló se convierte en una parada casi obligada para un relato de estas características. En él se graban exteriores y algunos interiores, pero el reservado que se ve en pantalla es en realidad un plató. “Muchos clientes acuden a la discoteca preguntando por el reservado de Élite. Los trabajadores del local tienen que decirles con mucha pena que no existe, pero se están planteando crearlo como reclamo”, dice el localizador entre risas.

Una escena de 'Élite' rodada en la puerta del Teatro Barceló.
Una escena de 'Élite' rodada en la puerta del Teatro Barceló.Manuel Fernandez-Valdes (Netflix)

Sobre la firma

Héctor Llanos Martínez

Redactor especializado en nuevas narrativas audiovisuales (streaming, pódcast, redes sociales) y en el género documental, con varios años como autor del blog 'Doc&Roll'. Formado en Agencia Efe y elmundo.es, antes de llegar a Verne y la sección de Madrid de El País, escribió desde Berlín para BBC, Deutsche Welle, Cineuropa, Esquire o Yorokobu.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS