Nueva ración de artistas emergentes en el Festival Puwerty

El festival de La Casa Encendida acoge el debut de la cantante viguesa Sila Lua

Sila Lua, cantante, posando en la terraza de La Casa Encendida, donde actuará dentro del Festival Puwerty.
Sila Lua, cantante, posando en la terraza de La Casa Encendida, donde actuará dentro del Festival Puwerty.KIKE PARA

El Festival Puwerty es una pasarela de jóvenes talentos emergentes que organiza desde hace años La Casa Encendida. A Sila Lua (Vigo, 23 años) le va a dar la oportunidad de ofrecer su primer concierto en Madrid. Ha vuelto tras cinco años en Londres, en los que —mientras estudiaba producción musical— empezó a fusionar la música electrónica experimental anglosajona con la urbana española y su gusto por la poesía. Apenas tiene un puñado de temas —esta semana ha lanzado su octava canción— y hasta el momento ha recibido el espaldarazo de una revista musical británica y de la cantante Julieta Venegas, que con sus recomendaciones le han ayudado a presentarse ante el público.

En Festival Puwerty, hoy se sucederán actividades con artistas y creadores de menos de 26 años. Habrá una pequeña presentación ante el público sentado en mesas para presenciar los conciertos y la kiki ball, competición en la que los bailarines y performers muestran sus destrezas ante un jurado. Todas las actividades se pueden seguir por streaming desde el canal YouTube de La Casa Encendida.

Ya no quedan entradas para ver a Sila Lua en Puwerty en el horario de noche. La joven se siente encantada de que sus padres la vean por primera vez en los escenarios en directo, aunque no sea un concierto al uso porque el público estará sentado. “Al estar de pie te liberas más y sientes el apoyo de la gente”, dice.

Al acabar el bachillerato, Lua quería estudiar inglés y por eso se marchó a Londres en 2015, donde descubrió su faceta artística. “Es una ciudad con tantos ruidos y tantas luces que me di cuenta de lo divertido que podía ser crear”, señala. En una de sus clases de producción musical uno de los trabajos fue crear una canción. “Me salió medio rapeada y electrónica. Una auténtica marcianada, pero me gustó y la publiqué”, dice la cantante. Así lanzó en 2017 Black Door. Un par de años después Julieta Venegas recomendó una canción suya. “Fue un sueño que se fijara en mí porque es una de mis grandes divas de la infancia”, apunta.

Con estos pequeños pasos comenzaron a llamarle para conciertos. Entre ellos iba a participar en el Sound Isidro 2020, cancelado por la pandemia. En el cartel la definían como “la diva marciana del pop oscuro europeo”. Este año ha lanzado varias canciones inspiradas en arquetipos femeninos y en figuras como Rosalía de Castro, a quien dedica De Balde. “Con estas figuras quería entender partes de mi misma y de la historia. Una investigación literaria de lo femenino para autoconocerme”.

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