Crisis del coronavirus

Los sindicatos retrasan la huelga de profesores para dar tiempo a Madrid a implantar las medidas de la vuelta al cole

En lugar de parar los días 4, 8, 9 y 10 de septiembre la convocatoria pasa a los días 22 y 23 de septiembre

24/08/20. Preparación ante el inicio de clases con medidas para evitar los contagios por la COVID en un colegio público de MAdrid. CARLOS ROSILLO
24/08/20. Preparación ante el inicio de clases con medidas para evitar los contagios por la COVID en un colegio público de MAdrid. CARLOS ROSILLOCarlos Rosillo

Los sindicatos quieren dar un voto de confianza a la Comunidad de Madrid, pero sin pasarse. Por eso han decidido que no desconvocan la huelga de profesorado anunciada hace una semana para los primeros días de clase, pero sí la retrasan. En lugar de parar los días 4, 8, 9 y 10 como estaba previsto, lo harán el 22 y 23 de septiembre, para dar ese margen de tiempo que creen que es necesario para implementar las iniciativas del plan que la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, y el consejero de Educación, Enrique Ossorio anunciaron este martes para la vuelta al cole, con una bajada de ratios (20 para los más pequeños y 23 para los mayores) y una contratación de 10.610 docentes para desdoblar las clases como medidas estrellas.

El plan de la vuelta al colegio ha sido un paso importante por parte del Gobierno de Ayuso, pero insuficiente por el momento para desconvocar la huelga. La consecución de los hechos ha seguido una línea temporal clara y positiva, según interpretan los sindicatos. Primero la Consejería de Educación se mantuvo “inactiva” todo el verano, a expensas del Gobierno central. Segundo, CC OO, UGT, CGT y STEM anunciaron una huelga del profesorado por la falta de un proyecto seguro para alumnos y profesores cuando quedaban dos semanas para el inicio de curso. Y tercero, la administración respondió con la elaboración exprés de un plan complejo y con muy poco tiempo para ponerlo en marcha.

Lo positivo, aseguraron este miércoles, es que la administración ha escuchado algunas demandas, como la contratación de personal docente (10.610, aunque una parte irá a la educación concertada y otra ya estaba pactada con anterioridad) y la bajada de ratios (entre 20 y 23 alumnos por clase, según el curso). Lo negativo: mantienen una semipresencialidad para algunos niveles educativos (a partir de 3º de la ESO) y va a faltar personal sanitario, con 150 enfermeros que se sumarán a los 400 existentes para más de 1.800 centros. Aun así, explicaron los cuatro sindicatos convocantes de la huelga, el gesto ha provocado otro gesto: tiempo por hechos, es decir, unos días más para poner en marcha el plan a cambio de ver si se cumple el plan presentado el martes por la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, y el consejero de Educación, Enrique Ossorio.

”El problema principal es la credibilidad. La tienen en mínimos, por no decir nula”, lamentó Isabel Galvín, representante de CC OO. “Han intentado echarnos a los padres encima, ponerlos en nuestra contra. Por eso lo hacemos también, para que vean que nosotros solo queremos que cumplan con lo que es necesario para empezar el curso con garantías”, añadió Teresa Jusdado, de UGT. Por tanto, siguió Galvín, “la convocatoria de la huelga está condicionada a la concreción de las medidas anunciadas y en el desarrollo de las mismas”. Las organizaciones sindicales y el profesorado, dijeron en un comunicado los cuatro grupos, necesitan que las actuaciones se hagan efectivas de inmediato y se organicen de forma adecuada para que los centros dispongan de todo lo necesario para planificar el inicio del curso.

Paralelamente, las organizaciones sindicales han abierto ahora un nuevo proceso de consultas a la afiliación y al profesorado para ver el nivel de apoyo a la convocatoria de huelga. Hace una semana, un 80% del profesorado consultado por CC OO apoyaban los paros y un 71% en UGT.

Ante la falta de noticias a lo largo del verano, los cuatro sindicatos convocaron hace una semana las movilizaciones para los primeros días del regreso a las aulas y no descartaban hacerla indefinida. Este miércoles se volvieron a reunir los representantes de los cuatro sindicatos para analizar el plan que el día anterior les comunicó el propio Ossorio en un encuentro en el que les pidió “responsabilidad con las familias”.

Los representantes de los docentes celebraron que exista una hoja de ruta, “gracias precisamente a la convocatoria de huelga”. “Sigue habiendo insuficiencias, sobre todo las que se derivan de la limitación de la presencialidad, que nosotros la defendemos para todas las enseñanzas y etapas. Y en las plantillas de sanitarios para los centros educativos”, insistió Galvín. Además, recordó que la inversión anunciada por la administración es de 370 millones, mientras que en un estudio realizado por el sindicato estimaban que el gasto extra en educación este año debía oscilar entre 424 y 891 millones de euros, según la situación epidemiológica del momento.

Pese a que la huelga no se ha desconvocado, Ossorio no dudó ayer en celebrar la concesión de los sindicatos. “Es una alegría recibir la noticia del aplazamiento de la huelga de profesores y escuchar que las medidas propuestas van en la buena dirección”, dijo el consejero. “Hemos pasado unos meses muy duros con esta pandemia, y desgraciadamente nos preocupa todavía el futuro, por eso es el momento de unir fuerzas ante el curso que se inicia”, continuó. Y, ya de paso, recordó lo que ha sido un mantra en el gobierno desde hace una semana. “Agradezco esta muestra de responsabilidad ante una convocatoria de huelga que era inconsciente y sustentada en motivos políticos”.

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