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La sobrina del espía Paesa en el juicio a Zaplana: “Juan Cotino llegó con 650.000 euros. En Luxemburgo no se preguntaba por el origen del dinero”

La gestora de sociedades en el extranjero confirma la trama para el cobro de mordidas y afirma que nunca le mencionaron al exministro

Juicio Zaplana
Captura de la señal institucional del expresident de la Generalitat y exministro Eduardo Zaplana, durante el juicio del 'caso Erial'.Jordi Ferrer (EFE)
María Fabra

La abogada Beatriz García Paesa, sobrina del espía Francisco Paesa, ha descrito este viernes durante el juicio del llamado caso Erial la forma de operar de los empresarios Cotino para el pago de las mordidas por las adjudicaciones de las ITV y los parques eólicos en la Comunidad Valenciana bajo el mandato de Eduardo Zaplana.

García Paesa ha expuesto cómo en 2001 el entonces director general de la Policía, Juan Cotino, ya fallecido, llegó a Luxemburgo con 650.000 euros en metálico para la constitución de dos sociedades a través de las que, años después, se hicieron efectivos los cohechos por el amaño de los contratos públicos, tal como confesaron los propios sobrinos de Cotino ante el tribunal. “Allí no se preguntaba por el origen del dinero”, ha dicho la abogada que gestionaba las sociedades. “Los bancos no hacían más preguntas que las necesarias sabiendo quién era el cliente y que el dinero había salido legalmente de España. Desde entonces ha cambiado mucho la legislación”, ha dicho.

Esas sociedades, según la investigación y tal como admitieron quien amañó la adjudicación, quienes cobraron por el amaño y quienes pagaron por el mismo, fueron las utilizadas para canalizar el cohecho, uno de los delitos por lo que está acusado el expresidente de la Generalitat Valenciana y exministro Eduardo Zaplana, para el que Anticorrupción pide una condena de 19 años de cárcel.

García Paesa ha admitido que se hizo cargo de esas sociedades desde su constitución por parte de los Cotino hasta que el abogado Fernando Belhot asumió su gestión. En ese tiempo, tal como ha contado, la titularidad de las empresas fue transmitida al jefe de gabinete de Zaplana, Juan Francisco García, que confesó haber amañado el contrato y haber cobrado por ello, y a un amigo de la infancia del exministro del PP, Joaquín Barceló, que en una de las primeras sesiones del juicio confesó ser testaferro de Zaplana.

La abogada Paesa también ha admitido que, en cualquier caso, durante el tiempo que gestionó las mercantiles con sede en Luxemburgo “jamás” le mencionaron a Eduardo Zaplana. “Para mí Zaplana formaba parte del mundo de la política español y jamás en mi vida he sabido nada de él ni tengo idea de quién es. Su nombre nunca fue mencionado por ninguno de los intervinientes, jamás”, ha dicho.

La jornada ha contado, de nuevo, con el testimonio de los tres agentes que se hicieron cargo de la investigación durante la instrucción del caso. Ha sido durante el turno de preguntas del abogado que defiende al expresidente de la Generalitat cuando se han vivido varios momentos de tensión.

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Uno de esos momentos ha sido cuando el letrado ha tratado de que los agentes de la Guardia Civil cifraran el porcentaje que supuestamente se pagó por el amaño del concurso público de las ITV. “¿Cómo se calcula la dádiva? ¿Han visto alguna vez un porcentaje de comisiones tan elevado como este? ¿Es posible que pagaran estos porcentajes?”, ha expuesto de manera insistente. “Hay operaciones en las que incluso se paga el 50% de comisión”, ha asegurado uno de los agentes. En su informe, los miembros de la Unidad Central Operativa (UCO) señalaron que el grupo de empresas de los Cotino, tras las adjudicaciones, vendió participaciones de las sociedades que resultaron adjudicatarias que les reportaron 86,5 millones de euros “lo que justifica el alto importe de las comisiones”.

Otro de los rifirrafe ha llegado con el cálculo del beneficio que, según la investigación, Eduardo Zaplana obtuvo de la venta de una de una casa en La Finca, una urbanización de lujo en Pozuelo de Alarcón. El informe de la Guardia Civil sostiene que la operación de venta, en tan solo dos años y cinco meses, generó una plusvalía de 3,4 millones de euros “sin tener en cuenta otros aspectos económicos como el pago de impuestos”. Pese a ello, durante 20 minutos, el abogado del exministro ha tratado de desacreditar a los agentes por no haber calculado la plusvalía después del pago de impuestos.

El juicio lleva varias jornadas de retraso y pese a que para este viernes estaba prevista la declaración, como testigo, del excomisario jubilado José Manuel Villarejo, a propuesta de Zaplana, esta ha sido aplazada a mayo. Aun así, Villarejo ha acudido al juzgado y ha comentado ante los medios de comunicación que la verdad “es la verdad” al ser preguntado si sostiene que el caso Zaplana fue una operación del CNI.

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