Costas inicia los trámites para extraer 66 millones de metros cúbicos de arena en Cullera y regenerar decenas de playas

Ecologistas en Acción vaticina que la duración de la arena depositada en las playas regeneradas será escasa por los próximos temporales

El yacimiento submarino de arena se encuentra a 10 kilómetros de la costa de Cullera.
El yacimiento submarino de arena se encuentra a 10 kilómetros de la costa de Cullera.Kai Försterling

La dirección general de Costas ha iniciado los trámites para el inicio del proyecto de extracción de 66 millones de metros cúbicos de arena frente a la costa de Cullera que servirá para regenerar decenas de playas valencianas. El plan está presupuestado con más de 1.200 millones de euros y tiene un plazo de ejecución de 10 años. En 2010 Costas planteó un proyecto semejante pero, en aquel caso, la extracción era mayor y el destino no estaba especificado. Ahora, se somete a información pública el proyecto y el estudio de impacto ambiental ya que el plan inicial recibió el visto bueno medioambiental en 2013 con lo que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) está caducada al haber transcurrido más de seis años sin que se ha ejecutado.

La extracción se realizará a unos 10 kilómetros de la costa de Cullera y a una profundidad de entre 60 y 80 metros, donde se encuentra el yacimiento subterráneo. La previsión del Gobierno es que esa arena se destine a la regeneración de varias decenas de playas que se encuentran desde Sagunto a Pilar de la Horadada. De momento, solo se ha publicado el destino de 16 tramos de litoral a los que se trasladarán 12,4 millones de metros cúbicos de arena. Los primeros serán la playa de la Garrofera, en Valencia, y Les Deveses, en Denia. El proyecto para el depósito en estos dos tramos ya se ha publicado y está pendiente del visto bueno de impacto ambiental. Para el resto, más de 50 millones de metros cúbicos, aún no se ha especificado el destino.

Las playas que se regenerarán, según el proyecto de Costas, la ubicada entre los ríos Serpis y el puerto de Oliva, la playa de Tavernes y el Marenys, la del Brosquil sur y La Goleta (Valencia), las playas del Marenyet y l’Estany, las del Rey, Bega de Mar, Mareny Blau, Mareny de Sant Llonenç i Dossel, las del Perelló, Pouet y les Palmeres (Valencia), la del Perellonet, la Devesa, la playa del Saler, la de Canet, Almardà, Corinto y Malvarrosa, en la provincia de Valencia. En Alicante, la arena se destinará a la playa de Pilar de la Horadada, San Juan (Alicante), la playa de la Marineta Casiana y el tramo entre el Puerto de Denia y el río Girona.

Para Ecologistas en Acción el gasto supone un “total despilfarro de recursos” dada la “escasa duración de la arena depositada en las playas regeneradas, que tras los próximos temporales marinos será devuelta al mar sin duda”. Además, el colectivo considera el plan “desmedido” dadas las distancias a las que se prevé transportar la arena extraída, que llegará a los 150 kilómetros en el caso de la parte meridional de la playa de San Juan en Alicante ciudad y los 220 kilómetros en el caso de las playas de Pilar de la Horadada, con un coste de transporte, en este último caso de 29 euros por cada metro cúbico transportado, según ha indicado en un comunicado.

Además, apuntan a que el depósito de arena repercutirá también en las praderas de la fanerógama protegida “Posidonia oceanica” existentes en las playas de Alicante. A este respecto, el proyecto señala que la presencia de estas praderas obligará a que “los proyectos de regeneración deberán contemplar la realización de una cartografía de detalle con el fin de poder delimitar la presencia de Posidonia oceanica y Cymodocea nodosa en cada una de las zonas de colocación”

Ecologistas en Acción destaca además que el proyecto afectará a tres caladeros de pesca, tal como señala el estudio de impacto ambiental, e impactará sobre los recursos pesqueros alrededor de la zona de extracción ya que provocará que el agua se enturbie. “La extracción de arena supone la destrucción del hábitat marino y de la desaparición de toda la comunidad bentónica de seres vivos que son fuente de alimento para los peces”, señala el colectivo que añade que impactará sobre siete espacios naturales marinos protegidos de la Red Natura 2000, como La Albufera, Cabo Roig, Montgó, Cap del Horta, L’Almadrava, Marina Alta y franja litoral sumergida de la Región de Murcia.

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