Natzaret, la Ciudad de la Justicia, L’Oceanogràfic y CaixaForum ya están conectadas por metro

FGV pone en servicio la L10 y cambia la nomenclatura de una veintena de paradas y recintos intermodales

La Línea 10 de Metrovalencia cuenta en una de las estaciones con un mural de gran formato dibujado por Paco Roca, en la imagen junto al consejero Arcadi España, y la gerente de FGV, Anaïs Menguzzato, dedicado a la memoria de Amado Granell.
La Línea 10 de Metrovalencia cuenta en una de las estaciones con un mural de gran formato dibujado por Paco Roca, en la imagen junto al consejero Arcadi España, y la gerente de FGV, Anaïs Menguzzato, dedicado a la memoria de Amado Granell.GVA (Europa Press)

Valencia ha estrenado este martes una nueva conexión por metro que unirá el centro de Valencia con Natzaret, la Ciudad de la Justicia, L’Oceanogràfic o el futuro Caixaforum. La línea, iniciada en 2007 y paralizada por los recortes presupuestarios, la retomó el Consell del Botànic en 2019, que la ha finalizado con una inversión de 53 millones de euros. En total, se ha gastado en su construcción algo más de 250 millones de euros.

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y el alcalde de València, Joan Ribó, han protagonizado el viaje inaugural de la línea, que pasa por la Ciudad de las Artes y las Ciencias y tiene en la estación de Amado Granell/Montolivet un gran mural del ilustrador Paco Roca en homenaje al valenciano que participó en la liberación de París en la Segunda Guerra Mundial.

La nueva línea, que desde este fin de semana se incorpora al servicio nocturno de Metrovalencia y el domingo a la gratuidad de los viajes, cubre una distancia de 5 kilómetros a través de tres estaciones subterráneas y cinco en superficie, y más adelante conectará con la futura línea 11 hasta el Grao y la futura línea 12 hasta el hospital La Fe.

Puig ha reivindicado que hoy “se hace historia recuperando la historia”, ya que vuelve la línea que se abrió en 1912 y funcionó hasta la riada de 1957 para conectar Nazaret con el resto de la ciudad de Valencia, una asignatura pendiente a la que ahora se da respuesta.

El presidente ha señalado que la L10 será una arteria que conectará con la Ciudad de la Justicia, la Ciudad de Les Arts y el Caixafórum hasta llegar desde el centro de la ciudad a Nazaret en la mitad de tiempo de lo que se tarda en coche, y ha defendido la necesidad de “un gran pacto energético” que compatibilice el crecimiento con la sostenibilidad.

Ha recordado la Generalitat puso en marcha la primera línea de metro en 1988 y que en 1994 Valencia se convirtió en la primera ciudad española que reimplantó el tranvía, y ha asegurado que “es la hora de la movilidad sostenible”, para lo cual se requiere más energía verde.

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Puig ha subrayado el apoyo que supondrán los fondos europeos para poner en marcha nuevos proyectos que permitan recuperar líneas y abaratar tarifas para ayudar a las familias, como el Plan de Mejora de Frecuencias de Metrovalencia, con 235 millones; la Red de Movilidad Metropolitana Alicante-Elche, con 316 millones, o el Plan de Movilidad Metropolitana de Castellón, con 117 millones.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha señalado que la puesta en marcha de la L10, un proyecto que estuvo “dormido durante años por la falta de voluntad política”, da respuesta a una reivindicación ciudadana, y ha pedido que no se quede aquí y se empiece a trabajar ya en la conexión de Natzaret con el Cabanyal y La Marina de Valencia.

Ribó ha asegurado que esta línea supone “un gran avance” para la ciudad y para Nazaret, un barrio “maltratado y olvidado” durante años, y ha reivindicado el mural que homenajea a Amado Granell, de quien ha dicho que “merece formar parte de esta nueva Valencia amable a inclusiva”.

Se calcula que la puesta en servicio de la Línea 10, cuya última fase ha supuesto una inversión de 53 millones de euros, de los que 20 proceden de fondos europeos, permitirá reducir en mil toneladas las emisiones de CO2 el primer año de funcionamiento, y 2.000 toneladas anuales cuando se alcancen los 4 millones de viajes al año.

La comitiva oficial ha partido de la calle Alicante, ha parado en la estación Amado Granell para los discursos y luego ha seguido viaje hasta Nazaret, donde ha sido recibida con aplausos y también con gritos de protesta, entre ellas de un grupo de CGT.

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Valencia, María José Catalá, ha criticado en un comunicado que el PP no ha sido invitado a la inauguración, “a pesar de que esta línea la proyectó el gobierno del PP en la Generalitat y ejecutó gran parte de las obras”, y ha indicado que “nace mermada, pues no contempla la prolongación hasta Pont de Fusta que conectaría el sur y norte de la ciudad”.

Cambia la nomenclatura

La Generalitat, a través de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), ha aprovechado la puesta en servicio de la L10 para modificar la nomenclatura de algunas estaciones y paradas de la red de Metrovalencia con el objetivo de simplificarlas, mejorar su identificación y adaptarse a los cambios urbanos de la ciudad de Valencia y de su área metropolitana, según ha informado la administración autonómica en un comunicado.

Así, ha indicado que el cambio en carteles de horarios, planos zonales, generales y de barrio, distintivos direccionales o ‘termómetros’ de línea se realizará de manera progresiva y coincidiendo con la puesta en marcha de la nueva línea L10 de Metrovalencia (Alacant-Natzaret) “por motivos de eficiencia”. La administración valenciana ha señalado que con la puesta en servicio de la L10 “se hace necesaria la renovación de la señalética de toda la red”.

Los cambios propuestos son resultado de un estudio encargado a la Universitat de València y avanzan “en la normalización lingüística de las nomenclaturas de estaciones y paradas”, ha resaltado la Generalitat. Estas modificaciones afectan a 23 instalaciones, en concreto, 9 de metro, 13 de tranvía y una de un recinto intermodal.


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