La Mercè cierra con más de un millón de espectadores y sin incidentes la última noche

La Guardia Urbana custodia a los equipos de limpieza en el desalojo de Maria Cristina de madrugada

Jóvenes en las escaleras de la plaza de Espanya mientras la Guardia Urbana desaloja la zona en la última madrugada de las fiestas de La Mercè.
Jóvenes en las escaleras de la plaza de Espanya mientras la Guardia Urbana desaloja la zona en la última madrugada de las fiestas de La Mercè.kike Rincón

Más de un millón de espectadores durante tres días y tres noches de fiesta mayor en Barcelona. La primera Mercè tras la pandemia ha cerrado con un millón de espectadores, según el recuento del Instituto de Cultura (ICUB), que no incluye el piromusical que cierra la fiesta y suele rozar las 100.000 personas. La cifra de esta edición no alcanza la de 2019, que fue de 1,3 millones, pero se parece mucho a una fiesta mayor normal, sin restricciones. El director de programas culturales del Ayuntamiento, Esteve Caramés, celebró este lunes que la fiesta haya “recuperado el pulso, la intensidad y el ambiente de siempre”. Entre otras cifras, el ICUB celebró que los conciertos sumaran 260.000 personas de público, los espectáculos de calle 190.000 y el correfoc, este año en el paseo de Gràcia, 120.000 en la edición nocturna y 80.000 en la versión infantil.

Solo la lluvia a última hora de la primera noche de conciertos y los graves incidentes de la segunda madrugada en el entorno de la plaza de Espanya (un muerto apuñalado, altercados que acabaron con el saqueo de una charcutería y 12 detenidos) empañaron lo que la alcaldesa Ada Colau llamó “La Mercè del reencuentro”. A pocos meses de las elecciones, con todo, los incidentes provocaron un vendaval político, con la oposición en pleno arremetiendo contra el equipo de gobierno municipal por intentar desvincular el apuñalamiento de la fiesta, y por, aseguraron, falta de previsión en materia de seguridad. También los comerciantes de la ciudad exigieron que finalicen unos disturbios que también se produjeron el año pasado después de los botellones.

La madrugada del lunes, la Guardia Urbana desalojó sin incidentes la zona de la avenida de Maria Cristina y la plaza de Espanya de Barcelona pasadas las cuatro de la madrugada, después de los conciertos de la última noche de La Mercè, que congregaron a 45.000 personas. Un centenar de jóvenes se desplazó hacia el parque de Joan Miró, donde hubo una pelea armas blancas que se saldó con un herido y dos detenidos. Durante el desalojo, la Urbana actuó con un refuerzo de efectivos y custodió a los equipos de limpieza. El teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle cuantificó en “una veintena” los detenidos para evitar robos y en 33 las personas atendidas por el SEM durante la tercera noche, solo uno de ellos grave.

La Guardia Urbana detiene a un joven tras una pelea la tercera y última madrugada de La Mercè.
La Guardia Urbana detiene a un joven tras una pelea la tercera y última madrugada de La Mercè.Kike Rincón

El desalojo de la plaza comenzó desde la parte alta de Maria Cristina, del escenario hacia abajo y a los dos lados de plaza de Espanya, vigilado también por furgones de los Mossos d’Esquadra. Los conciertos volvieron a ser masivos en este escenario habitual de La Mercè, pero el botellón posterior no tanto como el sábado, porque el lunes solo era festivo en Barcelona y otras poblaciones como L’Hospitalet. Los equipos de limpieza trabajaron tranquilos: “Ayer [por la madrugada del domingo] nos pilló la batalla campal, con los vidrios volando, y me tuve que refugiar en el camión”, contaba un trabajador.

Alejandra había llegado de otro concierto desde la Zona Universitaria (que se estrenaba como escenario y ha congregado 45.000 personas también), “con mucho agobio” porque el metro iba muy lleno. La vecina del centro, que aseguraba que nunca falla a las fiestas de los barrios barceloneses, admitió que la última noche venía con miedo, pero que el amplio dispositivo policial le calmó.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Casi a las seis de la madrugada, antes del relevo del equipo de limpieza, un forcejeo entre adolescentes en la puerta del parque desencadenó una pequeña desbandada de una decena de ellos: algunos huyeron calle Tarragona hacia arriba y otros hacia Gran Via. Dos individuos que fueron en la segunda dirección fueron detenidos por apuñalar a otro joven, que fue rápidamente atendido por el SEM y solo presentó una herida en el brazo.

Puedes seguir a EL PAÍS Catalunya en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS