Cruz Roja alerta a los Mossos acerca de mafias que intentan explotar sexualmente a refugiadas ucranias

La entidad detectó que algunas mujeres tenían contactos, que les habían dado en la huida de sus países, de personas que no conocían

Varias personas refugiadas hablan con una traductora frente a la Fira de Barcelona
Varias personas refugiadas hablan con una traductora frente a la Fira de BarcelonaEuropa Press (Europa Press)

Las entidades que trabajan con los refugiados llevan semanas alertando en los puntos fronterizos con Ucrania las mafias de trata de mujeres y tráfico de menores se están infiltrando y, bajo falsas promesas de acogida en tiempo récord, aprovechan la vulnerabilidad de estas mujeres para introducirlas, a la fuerza, en redes de explotación sexual . Esas mafias ya no solo operan en los puntos fronterizos sino que Cruz roja Cataluña ha detectado casos en Barcelona y ha alertado a los Mossos d’Esquadra para que abran una investigación.

Cada día llegan a la capital catalana más de 200 personas huyendo de la guerra. Mujeres y niños que, a diferencia de las primeras semanas del conflicto, ya no vienen a casas de familias ni amigos sino que se presentan en la capital catalana sin nada, ni nadie a quien recurrir. La Cruz Roja hace entrevistas a todos los refugiados para comprobar las necesidades que pueden tener y distribuirlos por la red de hoteles para alojarlos. Fue precisamente en esas entrevistas donde han detectado algún caso —”siempre muy excepcional”, según un miembro de la entidad— de mujeres que aseguraban tener unos contactos en España que en realidad no conocían y que se los habían proporcionado en la huida y el cruce de fronteras. Ante estas sospechas, la Cruz Roja ha puesto los hechos en conocimiento de los Mossos d’Esquadra, que tienen la identidad de la refugiada y, al menos, un teléfono del sospechoso contacto. Una portavoz de la policía autonómica alertaba este miércoles que pese a la denuncia no han podido constatar ninguna relación de explotación.

La entidad no tiene conocimiento de casos tan extremos como el ocurrido en Valencia el pasado 16 de marzo. Según publicó el diario Levante-EMV, dos mujeres alertaron a su interprete en la estación de tren Joaquín Sorolla que estando todavía en Ucrania una mujer las telefoneó asegurando que era de la Cruz roja y que iría a recogerlas a la estación de tren para trasladarlas a un apartamento. La ONG comunicó la extraña llamada a la Policía Local que, nada más conocer la extraña circunstancia, custodiaron a las refugiadas.

De hecho, desde hace semanas agentes uniformados y de paisano de varios cuerpos policiales custodian la llegada de refugiados en estaciones de tren y autobús de toda España intentando identificar si se aproxima alguien con la intención de aprovecharse de la vulnerabilidad de las refugiadas.

La Cruz Roja asegura que mediante las entrevistas intentan averiguar si alguien sospechoso se ha puesto en contacto con las refugiadas y, en cuanto tienen dudas, comunican los hechos a los cuerpo policiales.

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