La sexta ola del covid mina las expectativas del sector hotelero en Barcelona

Las restricciones y contagios provocan cancelaciones de los cotillones de Fin de Año

Dos turistas hacen el check-in en el hotel Calderón de Barcelona.
Dos turistas hacen el check-in en el hotel Calderón de Barcelona.Albert Garcia Gallego

Las expectativas de los hoteleros de Barcelona de tener ocupaciones de Fin de Año en torno al 80% por la buena situación pandémica que había hasta hace poco más de tres semanas se han estrellado contra la sexta ola del coronavirus. El incremento de contagios y las restricciones, especialmente el toque de queda a la una de la madrugada, han provocado una lluvia fina, pero constante, de cancelaciones de reservas entre un 10% y un 20% según los establecimientos. Lo mismo les ha pasado a los apartamentos turísticos que cierran el año con un 60% de ocupación frente al 80% de previsiones.

El turismo francés e italiano se había fidelizado al destino de Barcelona para pasar el Fin de Año antes de la pandemia. La perspectiva, según varios hoteleros consultados, era buena en ese sentido para este año pero el panorama ha cambiado por el efecto de la variante ómicron y de las restricciones aprobadas por el Govern. “El mismo día que se hicieron públicas empezaron las cancelaciones”, explica Àlex Vilallonga director del hotel Catedral, en el centro de Ciutat Vella. Ese establecimiento tenía comprometidas el 85% de sus plazas antes de las restricciones y el alza de contagios. Ahora están en un 62%.

Las ocupaciones caen un 20% por las restricciones y los contagios

“El panorama era mejor hace un mes porque las previsiones nos apuntaban a un 85% más o menos de ocupación y por el ritmo de cancelaciones nos quedaremos entre un 65% y un 70%”, comenta Joaquim Clos, director del grupo Derby hoteles. La cadena, con establecimientos en Barcelona y Madrid, tiene una ocupación hotelera ligeramente superior en la capital de España, donde no hay toque de queda. En Barcelona, las reservas son mayoritariamente, entre un 75% y un 80%, de viajeros internacionales de proximidad, especialmente franceses e italianos. Lo que están barajando en esa cadena es anular en sus restaurantes los menús especiales de Fin de Año: “En Madrid las reservas están a tope, no ocurre así en Barcelona donde el toque de queda hace muy difícil una celebración normal”.

La cancelación de la fiesta de Fin de Año que organizaba el Ayuntamiento de Barcelona en la avenida Reina Maria Cristina, al pie de las fuentes de Montjuïc, y el cierre del ocio nocturno de discotecas y bares, resta atractivo para despedir el año en la capital catalana para los visitantes extranjeros.

Los cotillones de Fin de Año, los más perjudicados por el toque de queda
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En otros hoteles, están optando por adelantar horarios para el cotillón de Nochevieja: “Nosotros hemos adelantado la cena a las 8.30 de la noche, horario europeo, para que la gente esté cómoda, sin prisas”, afirma Lourdes Grau, directora del hotel Gallery, junto al Paseo de Gràcia. Las restricciones, en su caso, han tenido impacto en las reservas de habitaciones con un 10% de cancelaciones y una ocupación prevista ahora de un 60%, cuando las perspectivas eran bastante mejores. Ha sido en los cotillones de Fin de Año donde han registrado más cancelaciones o reducciones del número de comensales y han pasado de estar al completo a tener todavía plazas libres con el aforo reducido al 50%.

El gremio de hoteleros hace una estimación a la baja de la ocupación media en la ciudad de Barcelona para estas Navidades que sitúan en torno a un 40%. Eso, teniendo en cuenta que no todos los hoteles están abiertos, aproximadamente funcionan 320 de una planta total de 440.

Ayudas urgentes

”El mes de diciembre en Barcelona nunca ha sido bueno pero para Fin de Año sí que había previsión de turistas europeos porque las restricciones eran mayores en sus países hasta hace muy poco. Ahora todo ha cambiado con las decretadas en Cataluña, sobre todo con el ocio nocturno cerrado”, apuntan.

El panorama es parecido en los apartamentos turísticos de la capital catalana que antes de la sexta ola tenían unas reservas de más del 80% de los 9.000 apartamentos para celebrar la entrada del año. “La caída de las reservas ha sido de un 22%, así que nos quedaremos en torno a un 60%”, explica Enric Alcántara, responsable de la Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona (Apartur). En euros, supone unas pérdidas de 2,8 millones.

Alcántara sostiene que llueve sobre mojado en una actividad que ha estado muy castigada desde el inicio de la pandemia. Por eso reclama, al igual que los hoteleros, restauradores y el ocio nocturno, ayudas urgentes. En ese sentido, el Consejo General de Cámaras de Cataluña ha reclamado a la Generalitat compensar de forma rápida y proporcionada “las pérdidas registradas por los sectores afectados por las nuevas restricciones”. Exigen al Govern un paquete de medidas que compensen al máximo nivel posible la caída de ingresos y de actividad, “asumida en beneficio de toda la sociedad, pero que las autoridades competentes han decidido de forma unilateral”.

La Cámara reclama ayudas directas, con más facilidades en la tramitación. También piden la prórroga de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) por un periodo mínimo de un año, aprobar la exención de los impuestos locales, también de los que dependen de la Generalitat durante las restricciones, y aprobar la prórroga de la carencia de los créditos ICO.

Más turismo extranjero en 2021

El número de turistas extranjeros que han visitado Cataluña en 2021 ha aumentado más de un 60 % respecto a 2020, pero aún está lejos de alcanzar las cifras de 2019, año récord que se cerró con 19,3 millones de visitantes y un gasto turístico de unos 21.360 millones. El año pasado, la caída del turismo extranjero fue fulminante, de un 80% respecto a 2019. La directora general de Turismo de la Generalitat, Marta Domènech, explicó que en 2021 se ha marcado la recuperación de la actividad y ha sido “un buen año” para Cataluña teniendo en cuenta las circunstancias, con nuevas olas del virus.

La excepción, según la Generalitat, ha sido la ciudad de Barcelona que depende más de los viajes de negocios y convenciones, una actividad que apenas se ha retomado. 
El turismo español se ha doblado durante 2021 respecto al 2020, y el catalán ha aumentado más del 40 %. A falta de las cifras definitivas, Domènech concretó que los meses de verano fueron buenos para el sector con ocupaciones de entre el 90% y el 100% en muchas zonas de Cataluña. El panorama ha cambiado completamente en estas últimas semanas con el impacto de la sexta ola.



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Sobre la firma

Blanca Cia

Redactora de la edición de EL PAÍS de Cataluña, en la que ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en diferentes secciones, entre ellas información judicial, local, cultural y política. Licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona.

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