El Club Natació Barcelona recupera la piscina cubierta más antigua de España

La infraestructura deportiva anuncia un proyecto de 12 millones de euros para modernizar sus instalaciones

La piscina cubierta del CNB antes de ser remodelada.
La piscina cubierta del CNB antes de ser remodelada.Joan Sanchez

El Club Natació Barcelona (CNB) ha presentado esta semana la esperada remodelación de sus instalaciones y el anuncio de la puesta en funcionamiento de la centenaria piscina de la Escullera, la primera cubierta y climatizada de España, que se construyó gracias al impulso de Bernat Picornell, y que llevaba cerrada desde 2003. La adecuación de esta piscina, la única interior donde se puede practicar los saltos de trampolín, no será la única novedad. El club deportivo ha anunciado la inversión de 12 millones de euros, que abonarán empresas externas, para que en las instalaciones se construyan dos restaurantes y nuevas piscinas exteriores desde las que promocionar, entre otros, el waterpolo.

El presidente de CNB, Bernat Antràs, explicó a EL PAÍS no solo el proyecto sino la carrera de obstáculos a la que se ha enfrentado el club, de 114 años de historia, hasta poder hacer públicas todo un conjunto de obras que se realizarán sin cerrar un solo día la instalación.

Tal y como advierte Antràs, el proyecto comenzó en 2015 cuando se sumaron tres grandes inconvenientes: “El club acumulaba mucha deuda, había una caída de socios muy importante y las instalaciones llevaban años sin mejoras”. El equipo directivo apuesta ahora por remodelar las infraestructuras para atraer a más socios. “En la actualidad somos 6.000 y con 7.500 socios sabemos que tendríamos superávit”, destaca el presidente.

La única alternativa que les quedaba era “rentabilizar espacios” y, para ello, “subarrendar zonas”. Ese mismo 2015 realizaron un concurso de proyectos y la asamblea de socios decidió que la explotación de espacios del club la realizara el grupo Evertaas. Durante 2017 y 2018 el contrato sufrió modificaciones y en diciembre de 2019 el Consejo de Administración del Puerto de Barcelona aprobó el proyecto.

Los inversores aportarán 12 millones en las obras de club a cambio de poder explotar dos restaurantes. Sin embargo, en 2019 el problema con el que se encontraba la infraestructura es que el CNB ocupaba un espacio que el Puerto de Barcelona había cedido en concesión hasta 2027. Eran pocos años de explotación por lo que el Consejo de Administración del Puerto de Barcelona, ante el miedo de que la inversión peligrase, decidió ampliar la concesión hasta 2036. Tras la firma, el Club ha sufrido dos crisis. La primera en enero de 2020 con el temporal Gloria que afectó a las instalaciones. La segunda el impacto de la pandemia, que ha retrasado hasta el pasado julio la licencia de obras.

Antràs asegura que con esta operación se conseguirá que el CNB tenga unas de las instalaciones más punteras de toda España, en un entorno “inigualable” y sin comprometer las finanzas del club. Además de recuperar la piscina de la Escullera, se construirá una piscina exterior climatizada gracias a placas solares de 33 metros de largo por 25 de ancho, se rehabilitarán otras piscinas y se construirán dos restaurantes, entre otros. El presidente confía en que las obras finalicen en 2023 y el CNB sea entonces uno de “los más competitivos del siglo XXI”.

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