El Arzobispado de Tarragona inhabilita a un sacerdote y le ordena alejarse de menores

La sanción culmina una investigación interna por abusos sexuales

Joan Planellas, arzobispo de Tarragona.
Joan Planellas, arzobispo de Tarragona.Arzobispado de Tarragona

El cura Manuel Fuentes Gasó tendrá prohibido durante 15 años “ejercer ninguna responsabilidad pastoral en una parroquia u organismo diocesano”. Así lo ha resuelto el Arzobispado de Tarragona, tras haber llevado a cabo una investigación interna por un caso de abusos sexuales a menores. El castigo, que en la práctica supone la inhabilitación absoluta del párroco, porque se alarga hasta que alcance su jubilación, incluye también una prohibición expresa de que pueda estar con menores de edad “sin la presencia de un adulto”.

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La sanción hecha pública por el arzobispado enjuicia las prácticas abusivas cometidas por el sacerdote Manuel Fuentes, de 60 años. Pese a que se trata de unos episodios ya prescritos, tanto por el derecho canónico como en la jurisdicción penal, porque han transcurrido tres décadas desde que sucedieron, el arzobispo Joan Planellas elevó solicitud expresa a la Santa Sede para que los hechos no quedaran indemnes, “con la firme voluntad de evitar todo tipo de impunidad”. El propio arzobispo se puso a disposición de la Fiscalía para aportar todos los datos necesarios, en caso de que el asunto pudiera avanzar judicialmente.

El cura Manuel Fuentes fue canónigo archivero de la catedral de Tarragona y director del archivo histórico diocesano. Habría cometido abusos sobre al menos dos jóvenes, uno de ellos menor de edad. Cuando, a finales del año pasado, los abusos se difundieron dentro del arzobispado, el caso causó revuelo. Su máximo responsable, el arzobispo Planellas, reaccionó pidiendo respeto por “la presunción de inocencia”, a la vez que condenaba “todo abuso sexual, de poder y de consciencia, especialmente cuando haya sido cometido por un clérigo”. Ahora, al hacerse pública la sanción, el arzobispo ha exhortado al reverendo “a ponderar su comportamiento y asumir el firme propósito de llevar una vida de acuerdo con la dignidad que corresponde a su ministerio presbiteral”. También le pide que considere “la manera más oportuna de pedir perdón”.

El portavoz del arzobispado, el cura Simó Gras, ha detallado que la inhabilitación de Manuel Fuentes implica que a partir de ahora solo podrá realizar funciones administrativas y colaborar puntualmente con alguna misa o entierro, pero tendrá prohibido ejercer responsabilidad pastoral alguna en una parroquia.

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