Govern Cataluña

Valencia, Aragón y Baleares piden que el Govern vuelva al diálogo

Las comunidades autónomas vecinas a Cataluña reclaman que el futuro ‘president’ reconstruya los puentes

El vicepresidente del Govern en funciones, Pere Aragonès, en su escaño en el Parlament, el 3 de marzo.
El vicepresidente del Govern en funciones, Pere Aragonès, en su escaño en el Parlament, el 3 de marzo.Albert Garcia

Las comunidades autónomas vecinas de Cataluña quieren que el futuro presidente de la Generalitat trabaje por reconstruir puentes. Los presidentes de Valencia, Islas Baleares y Aragón señalan a EL PAÍS que la carrera por la independencia de la pasada década ha perjudicado a sus relaciones y a su competitividad. “Es indispensable que las Islas Baleares, Cataluña y la Comunidad Valenciana hagamos un frente común por nuestros intereses”, afirma la presidenta balear, Francina Armengol: “Si no lo hacemos”, añade, “ganarán los intereses de otras zonas del Estado; es lo que ha pasado en los últimos años”.

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El pleno de investidura para elegir al nuevo presidente de la Generalitat está programado para el 26 de marzo. Pere Aragonès, actual vicepresidente del ejecutivo catalán y dirigente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), es el candidato con más probabilidades de presentarse a la votación parlamentaria. ERC, Junts per Catalunya y la CUP negocian contrarreloj el acuerdo que lleve de nuevo al independentismo a formar gobierno. Armengol y el presidente de la comunidad valenciana, Ximo Puig, son conciliadores con el nacionalismo catalán, pero admiten que los vínculos interregionales se han visto perjudicados desde que el independentismo intentó separar Cataluña de España por la vía unilateral. “Nuestras relaciones son cordiales, pero la situación política de los últimos años no ha permitido tener la relación normal que debería haber entre los gobiernos de Cataluña y las Baleares”, señala Armengol.

“Lo fundamental es la normalización”, valora Puig: “Lo que no puede volver a pasar es que la Generalitat catalana tenga una actitud distante con los empresarios o las instituciones de la Comunidad Valenciana. Hay errores que hay que superar”. Puig reclama “respeto y voluntad de cooperación dentro de un marco común, que es España”. Una queja compartida entre los jefes de los ejecutivos valenciano, balear y aragonés ha sido las reiteradas ausencias de la Generalitat en los órganos de debate y decisión que tiene el poder ejecutivo para que coordinen medidas los gobiernos central y autonómicos. La coalición en el poder formada por Junts y ERC ha rechazado participar en estos foros argumentando que las relaciones entre Cataluña y el resto de España deben ser bilaterales. “Nos gustaría, y sería positivo, que Cataluña volviera a los foros de debate multilaterales del Estado, para tratar cuestiones como la financiación, donde tenemos necesidades y posiciones similares”, dice Armengol.

“Es fundamental articular al arco mediterráneo en una posición no frentista”, subraya Puig. “Hay muchos temas de interés para ambos: el corredor mediterráneo, la financiación autonómica, la defensa de la economía productiva. Para abordarlo, la atmósfera debe ser la adecuada”. La atmósfera no es la adecuada ni se espera que lo sea, vaticina Javier Lambán, presidente de Aragón. De los tres líderes autonómicos, todos socialistas, Lambán es el más beligerante con la estrategia de los últimos gobiernos de Cataluña: “Las políticas del Gobierno catalán saliente han sido perjudiciales para Aragón en la medida en que lo han sido para toda España y para la democracia”. “El nuevo Gobierno temo que va a repetir el disparate del anterior, corregido y aumentado”, prosigue Lambán. “Cualquier avance de la hoja de ruta del nacionalismo separatista, y lleva lustros sin parar de hacerlo, se produce en detrimento del interés general del país”.

ERC, “elemento tóxico”

El presidente de Aragón señala que es contrario “a la condescendencia o a la transacción” con el independentismo, porque le “favorece siempre”. Sus palabras pueden interpretarse como críticas a las concesiones al autogobierno de Cataluña durante las últimas décadas, pero también a la mesa de diálogo que el Gobierno constituyó en 2019 con la Generalitat para superar el conflicto derivado de la independencia unilateral. Lambán se muestra muy duro con ERC: acusa al partido liderado por Oriol Junqueras de haber torpedeado negociaciones, en varios ámbitos, que mantuvo en 2016 con el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y con el exconsejero de Cultura Santi Vila. “Estuvimos a punto de encaminar acuerdos. Pero los truncó ERC, que es, para mí, el elemento más tóxico de la política catalana”.

Cataluña también mantiene relaciones bilaterales con los Estados vecinos, Francia y Andorra. La presidenta de la región de Occitania, Carole Delga, espera del nuevo ejecutivo catalán que apueste por “ampliar la red de cooperación” que es la Eurorregión Pirineos-Mediterráneo, formada con Cataluña y las Islas Baleares. Delga mantuvo el pasado lunes una entrevista con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que le expresó su convicción de que el conflicto político en Cataluña debe pasar por “una solución pacífica basada en el diálogo”.

El portavoz del gobierno de Andorra, Eric Jover, elogia la cooperación que han mantenido con Cataluña y pide que el nuevo Govern apueste por la colaboración económica y social, aprovechando sinergias en materias como sanidad. “Las fronteras administrativas existen, y con España tenemos una relación excelente, pero cuanto más difuminemos las fronteras económicas, para crear un motor regional económico, mejor”, explica Jover.

Críticas a las injerencias del nacionalismo catalán

Los presidentes de Baleares, Valencia y Aragón coinciden en mostrarse especialmente críticos con la inclusión de sus comunidades en la estrategia del nacionalismo catalán. ERC, Junts y la CUP apuntan en sus programas electorales a la necesidad de fortalecer la unidad de los llamados “Países Catalanes”. Junts precisa que su objetivo es fijar un diálogo con las autoridades de estas regiones para relanzar la “marca Países Catalanes”. Ximo Puig, presidente de la Generalitat valenciana, cree que “es una marca que no tiene ninguna virtualidad”. “No ayuda una prepotencia”, añade, “que genera antígenos en otros territorios”. Javier Lambán, presidente de Aragón, tilda de “ensoñación cateta” el concepto de países catalanes y la estrategia de sumar a los municipios aragoneses fronterizos con Cataluña: “Pone de manifiesto la ignorancia, interesada o estúpida, de la historia por parte de los autores de ese esperpento, y su supremacismo totalitario y ridículo”. ERC y la CUP defienden que Baleares y Valencia tienen derecho a la autodeterminación. “El futuro de Baleares no se tiene que decidir desde Cataluña”, sentencia Francina Armengol. La presidenta balear recuerda que se trata de territorios “con un vínculo cultural y lingüístico común, pero con realidades sociales y económicas diferentes”.

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