Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

La doble dosis de la vacuna covid

La efectividad de la campaña es un objetivo colectivo que dependerá mucho más de que se inmunice a la mayoría de la población y no tanto de recibir la segunda inyección con algunos días de retraso

Cataluña empieza a administrar las dosis de AstraZeneca
Cataluña empieza a administrar las dosis de AstraZenecaGENERALIAT (Europa Press)

Las primeras vacunas contra el SARS-CoV-2 que se están administrando en nuestro país, la de Pfizer BioNTech y la de Moderna, han mostrado en los ensayos clínicos una eficacia muy elevada, superior al 94%, con una pauta de dos dosis. Según los resultados de los ensayos, la máxima eficacia de la vacuna se consigue cuando la segunda dosis se administra a los 21 y 28 días de la primera, respectivamente. Las demoras que se están produciendo en la distribución de las vacunas por parte de los laboratorios fabricantes han generado preocupación por el posible retraso en la administración de la segunda dosis. Muchas personas que han recibido la primera dosis temen que estos retrasos conviertan en ineficaz la vacuna recibida. ¿Está fundamentado este temor?

Según los conceptos básicos en vacunología, la efectividad de una vacuna disminuye si no se respetan los intervalos mínimos entre las dosis, pero la administración de las dosis sucesivas con un intervalo superior al establecido no influye negativamente en la respuesta inmune, e incluso en algunos casos la incrementa. Como con cualquier fármaco, cuando se autoriza y se inicia su uso, únicamente sabemos lo que se ha observado en los estudios anteriores a la comercialización. Las condiciones de la vida real no son las mismas que las de los ensayos clínicos.

Los resultados del ensayo clínico en fase tres de la vacuna de Pfizer BioNTech indican una eficacia del 52% con la primera dosis, que aumenta al 95% tras la administración de la segunda. No obstante, estimaciones realizadas por el Departamento de Salud del Reino Unido (Public Health England) señalan que esta eficacia (la generada únicamente por la primera dosis) podría llegar al 89% si no se contabilizan los casos de covid-19 que se producen durante los primeros 14 días tras la administración. Hay que tener en cuenta que durante las dos primeras semanas de la vacunación, el sistema inmune aún no ha generado la respuesta necesaria para la protección de la enfermedad. En relación con la vacuna de Oxford-AstraZeneca, un análisis exploratorio del efecto en la inmunogenicidad y eficacia vacunal al aumentar el intervalo entre las dos dosis indica una eficacia del 76% con la primera dosis, que se mantiene durante los tres meses siguientes; la respuesta inmune generada por la segunda dosis es superior si esta se administra al cabo de tres meses en lugar de a las seis semanas. Estos argumentos justifican la decisión adoptada en el Reino Unido de priorizar la vacunación con una dosis al mayor número posible de personas en el mínimo tiempo posible mientras el número de vacunas sea limitado, y retrasar la administración de la segunda dosis hasta 12 semanas.

Se dispone ya de datos preliminares del impacto de la vacunación en Israel, donde se ha vacunado ya a más del 75% de la población mayor de 60 años con una dosis de Pfizer BioNTech. La incidencia de casos de infección (sintomáticos y asintomáticos) se ha reducido un 51% a partir de los 18 días de la administración de la primera dosis.

En la misma línea, el Departamento de Salud de la Generalitat presentó hace pocos días los primeros datos del programa de vacunación en las residencias geriátricas de Cataluña. A partir de los 10 días de la administración de la primera dosis de la vacuna de Pfizer, el riesgo de desarrollar covid-19 se ha reducido a menos de la mitad.

Los resultados de los estudios científicos aportan cada día más y mejor información sobre la efectividad de las vacunas frente al SARS-CoV-2 en la vida real y sobre el beneficio observado ya con la primera dosis contra el virus. No hay que preocuparse si la segunda dosis se administra con algunos días de retraso. Y, sobre todo, no hay que perder de vista que la clave de esta campaña de vacunación sin precedentes es que se vacune al máximo número de personas. La efectividad de la vacunación es un objetivo colectivo que depende mucho más de que se vacune a la inmensa mayoría de la población, y no tanto de recibir la segunda dosis según la pauta establecida o unos días más tarde.

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Magda Campins es jefa del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Vall d’Hebron en Barcelona.

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