Una huelga encubierta de los maquinistas causa afectaciones y retrasos en los trenes de Rodalies

Los trabajadores denuncian inseguridad por culpa de los grafitis y la compañía abre expedientes disciplinarios alegando que el paro no estaba convocado

Vagones de Rodalies de Renfe a su paso por la estación de Plaza Catalunya.
Vagones de Rodalies de Renfe a su paso por la estación de Plaza Catalunya.Albert Garcia (EL PAÍS)

El servicio de trenes de Rodalies de Renfe sufre afectaciones este lunes como consecuencia de una huelga de maquinistas, impulsada por el sindicato Semaf. Los principales retrasos se concentran en las líneas R3 y R4, que dan servicio entre Barcelona y Vic-Puigcerdà y entre Manresa y Sant Vicenç de Calders. Incluso se ha llegado a suspender el paso de convoyes. Los maquinistas se quejan de falta de mantenimiento en los trenes y denuncian que está expuesta su seguridad personal y la de los viajeros. En el marco de la protesta, han apartado de la circulación 48 trenes, en la mayoría de los casos alegando que están llenos de grafitis y que la visibilidad quedaba comprometida.

Renfe alerta de que puede haber incidencias en cualquier línea de Rodalies y a mediodía se llevaban contabilizados 25 trenes suprimidos, además de acumular diversos retrasos horarios. La compañía ferroviaria critica que el paro no ha sido convocado ni anunciado oficialmente, lo que ha imposibilitado prever unos servicios mínimos. Renfe ha reaccionado anunciando la apertura de expedientes disciplinarios a raíz del parón.

Más información

Es la segunda vez en un mes que Rodalies sufre retrasos y cancelaciones por falta de maquinistas. En diciembre, la causa alegada fue que la covid-19 había menguado la plantilla de conductores hasta forzar la cancelación de unos 30 trenes diarios. En esta ocasión son las reivindicaciones laborales de los maquinistas lo que altera la fluidez del tráfico ferroviario. Renfe critica que exijan el cobro del 100% de la prima variable de producción del 2020, sin atender a que la carga de trabajo se redujo porque varios trenes se dejaron inoperativos por efecto de la pandemia. La empresa censura que el servicio quede alterado por reivindicaciones que, en las circunstancias actuales, se consideran excesivas. Se refiere a la exigencia de un aumento de cinco días de vacaciones o a incrementos salariales de hasta 9.000 euros al año. Los maquinistas alegan falta de seguridad por falta de mantenimiento en la flota de trenes. Uno de los elementos que, dicen, compromete la seguridad es la contínua presencia de grafitis y pintadas en los vagones, cristales y retrovisores. Renfe admite que el 80% de sus trenes de Rodalies está afectado por los grafitis pero recela de que los huelguistas lo usen como argumento para una reivindicación con trasfondo salarial. El mismo colectivo ya llevó a cabo protestas semejantes en ocasiones anteriores, aduciendo que necesitaban plazas de parquin subterráneos en la estación para sus coches personales o quejándose de que los asientos de la locomotora les eran incómodos. Por su parte, el Semaf niega que se esté llevando a cabo una huelga por parte de los maquinistas y achacan la situación al “mal estado” del material y las infraestructuras y a la falta de recursos humanos.

El sindicato ha denunciado que, en estos momentos, hay en Renfe 700 trabajadores menos que en 2019, lo que afecta principalmente a Madrid y Barcelona. Los sindicatos UGT y CCOO han criticado el paro encubierto. “Consideramos estas acciones totalmente desacertadas”, han consensuado en un comunicado. Aluden a que en plena pandemia “no es adecuado alterar gravemente la frecuencia de los trenes ofertados provocando la supresión de bastantes de ellos” y señalan que es “reprobable” generar “aglomeraciones” que puedan favorecer la propagación del virus entre los viajeros y trabajadores.

UGT y CCOO revelan que “el elemento determinante del conflicto es mantener en Cataluña una plantilla de maquinistas reducida e inestable”. Denuncian que desde hace meses se están suprimiendo “más de 60 trenes diarios por falta de personal”. En este sentido, ambos sindicatos critican que una de las medidas de presión del Semaf sea negarse a impartir formación práctica de conducción a los maquinistas que salen de la escuela de formación.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción