TRANSPORTE PÚBLICO

Los ingresos de TMB caen un 52% y el déficit alcanza 261 millones

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, pide a la Generalitat que congele las tarifas en 2021

Usuarios en un vagón de la L5 en mayo de 2020.
Usuarios en un vagón de la L5 en mayo de 2020.Albert Garcia / EL PAÍS

La sociedad municipal Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) arrancó 2020 con unas perspectivas inmejorables: paz con los sindicatos, cifra récord de pasajeros en 2019 (2,1 millones diarios) y la perspectiva de aumentar los ingresos con cambios en las tarifas, que se estrenaban más económicas para los usuarios con menos renta o más frecuentes, y penalizaban a los pasajeros esporádicos, como los turistas.

Pero la pandemia ha puesto patas arriba las previsiones y la caída de pasajeros e ingresos en el transporte público ha sido inédita. En abril, en las peores semanas de la crisis sanitaria, el pasaje de los buses y metros llegó a caer un 91%. Hasta noviembre, y haciendo la media de todos los meses, el número de pasajeros ha caído un 47%, pero los ingresos lo han hecho un 52%. La diferencia se explica precisamente por la falta de visitantes en la ciudad, que siempre son muchos y pagan más.

En resumen, la empresa tiene previsto cerrar 2020 con un déficit de 261 millones (sobre un presupuesto de 598 millones), fruto de los ingresos que ha dejado de percibir y el mayor gasto derivado de la pandemia (limpieza y desinfección, mamparas, personal adicional o cuestiones tecnológicas).

De todos estos datos han dado cuenta este miércoles la concejal de Movilidad y presidenta de TMB, Rosa Alarcón, y su consejero delegado, Gerardo Lertxundi. Ambos han señalado que para paliar el déficit TMB ha pedido dinero a los fondos europeos y al Ministerio de Transporte, además de un fondo covid para 2021, cuando se asume que no se recuperarán los pasajeros.

Los gráficos mostrados, semana a semana, presentan un paralelismo casi milimétrico con la evolución de la pandemia. Las líneas de caídas y subidas también señalan claramente como recuperar pasajeros es muy lento, mientras que perderlos con caídas bruscas ocurre de una semana a otra.

“En plena crisis TMB ha seguido funcionado para los esenciales, enfermos y los que no tienen más remedio que desplazarse”, ha puesto en valor el consejero delegado. En noviembre, la caída del número de pasajeros conjunta de metro y buses se situó en el 48,5 (1,4 millones de pasajeros diarios). En otras palabras, ya se ha recuperado algo más de la mitad del pasaje habitual. Lertxundi también señaló que la oferta de buses y metros siempre se ha mantenido por encima de la demanda (hasta un 20% en las líneas de metro más concurridas), para facilitar las medidas de distancia que recomiendan las autoridades sanitarias.

Por otra parte, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, pidió también este miércoles a la Generalitat congelar las tarifas del transporte público en 2021 por el contexto de crisis económica y social derivada de la pandemia de la covid-19. La alcaldesa envió una carta con esta petición al vicepresidente del Govern en funciones de presidente, Pere Aragonès, y al consejero de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet.

En el texto, la alcaldesa asume que la congelación de precios puede incrementar las pérdidas de la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM), pero advierte que “la ciudadanía y, sobre todo los usuarios del transporte público, no entenderían que para evitar este déficit se aumentaran las tarifas”.

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