El independentismo puede superar por primera vez el 50% de los votos por la entrada en escena del PDeCAT

ERC ganaría las elecciones catalanas y Vox irrumpiría con fuerza en el Parlament, según el CEO

Pere Aragonès, vicepresidente del Govern, esta semana, en el Parlament.
Pere Aragonès, vicepresidente del Govern, esta semana, en el Parlament.MASSIMILIANO MINOCRI / EL PAÍS

El independentismo superaría por primera vez en unas elecciones el 50% de los votos, según un barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat. El estudio pronostica que los secesionistas lograrían el 50,8% de los sufragios, alcanzando el objetivo que persiguen desde hace años. Al mismo tiempo, y paradójicamente, el “no” a la independencia se impone al “sí” por cinco puntos. ERC ganaría las elecciones y el independentismo revalidaría la mayoría absoluta. Sube el apoyo a PSC y PP, cae Ciudadanos e irrumpe con fuerza de Vox.

La muestra, realizada sobre un universo de 2.000 personas, vaticina que ERC sumará el 24,4% de los votos; Junts per Catalunya, el 18,7%; la CUP, el 5,3%; y el PDeCAT, que por primera vez se presenta a unas elecciones en Cataluña tras romper con Junts, el 2,4%. En total, suman el 50,8% de los votos, superando el 47,5% que el independentismo logró en las elecciones del 21 de diciembre de 2017, las convocadas por Mariano Rajoy en virtud del artículo 155 de la Constitución.

El último sondeo del CEO, de octubre, auguraba un 48,7%. Más allá del valor simbólico, ERC resta trascendencia al listón del 50% al alegar que su base electoral debe ser mucho más amplia para lograr sus objetivos. La hoja de ruta de Junts sí contempla pedir la mediación de la UE en favor del referéndum si superan el techo del 50%.

La encuesta se realizó entre el 13 de octubre y el 7 de noviembre, justo en el periodo en que entraron en vigor algunas medidas restrictivas para contener la segunda ola de la covid-19. ERC dirige las consejerías de Salud, Educación y Asuntos Sociales, y no parece acusar el desgaste de la gestión de la pandemia con vistas a las elecciones previstas para el 14 de febrero. Según el sondeo, el partido del vicepresidente Pere Aragonès, proclamado ayer cabeza de lista por su partido, vencería con entre 36 y 37 escaños frente a sus 32 actuales. Los republicanos desbancarían a Ciudadanos como primera fuerza y ganarían su duelo con Junts para ver quien detenta la hegemonía del independentismo.

La formación de Carles Puigdemont registraría un retroceso y podría pasar de 34 diputados a entre 30 y 28. No se sabía cuando se hizo el sondeo que el expresident, huido de la justicia española en Bélgica, iba a renunciar a ser cabeza de lista. Ahora, el partido está en fase de primarias con la pugna entre la diputada Laura Borràs y el consejero Damià Calvet. La CUP sigue al alza y podría pasar de cuatro a entre seis y ocho escaños. Con el resultado de las tres fuerzas —el PDeCAT lograría cero o un diputado—, el independentismo revalidaría la mayoría absoluta (68 diputados), con una horquilla entre 70 y 75. Ahora suman 70.

El “no” a la independencia se impondría al “sí” por 49% de votos frente a un 43,6%. El 77,6% de los encuestados apoya un referéndum

Con todo, la cómoda victoria de ERC le garantizaría, aunque solo en la horquilla alta, formar un tripartito de izquierdas con el PSC y En Comú Podem. Los socialistas registran, según el sondeo, una notable mejoría al pasar de sus 17 escaños a los 22 o 23 mientras los comunes>, tienen ocho diputados y se mantienen en esa franja con entre siete y nueve. Las tres fuerzas de izquierdas suman entre 65 y 69 escaños. ERC y el PSC rechazan reeditar un tripartito como el de 2003 al aducir que sus políticas sobre el conflicto soberanista son incompatibles.

Ciudadanos no logra invertir la tendencia a la baja y pasaría de 36 escaños a entre 13 y 14. Su apuesta por una alianza con el PSC —Cs cree que hará un tripartito— y el PP de momento no ha prosperado. El sondeo sí pronostica que el PP sale del túnel y que podría doblar sus cuatro diputados (entre ocho y nueve). Vox irrumpiría con firmeza en el Parlament con entre siete y ocho.

Las preferencias sobre la organización política están repartidas: un 34,9% desearían un Estado independiente; un 28%, que se mantenga la comunidad autónoma y un 22,6% un Estado dentro de un hipotético Estado federal español. La crisis generada por la covid-19 es, de largo, el problema que preocupa más a los catalanes ―55,8%― muy por encima de la insatisfacción con la política ―el 33%―. Los encuestados suspenden la tarea del Govern en los últimos meses con una nota media de 3,87, de la misma forma que la del Gobierno central, valorada en un 3,34.

El sondeo arroja que el 49% de los encuestados rechazan la independencia frente al 43,6% que están a favor. El “no”, por tanto, se impone con un margen de 5,4 puntos. En el barómetro de julio, la diferencia a favor del “no” a la independencia era de 8,5 puntos (50,5% frente a 42%) y en el sondeo de octubre, de 0,8 (46,3% frente al 45,5%). El 77,6% de los encuestados está de acuerdo o bastante de acuerdo con “decidir su futuro como país votando en un referéndum”. Las preferencias sobre la organización política están repartidas: un estado independiente (34,9%); una autonomía (un 28%) y un estado federal (22,6%). La crisis sanitaria es de largo la principal preocupación de los catalanes que suspenden tanto al ejecutivo catalán como al central con notas de 3,87 y 3,34.


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