Patrimonio

La Guardia Civil recupera 474 obras de la colección Muñoz Ramonet

Las piezas recuperadas en cinco viviendas y cuatro locales de Madrid, Barcelona y Alicante son parte de la herencia que el industrial dejó a los barceloneses en 1991 y que sus hijas se han negado a entregar desde entonces

Uno de los registros realizados en Madrid por la Guardia Civil para localizar las obras de la colección Muñoz Ramonet. En vídeo, recuperan más de 500 obras de Ramonet.(GUARDIA CIVIL)

En marzo, mientras la población estaba confinada por la pandemia, agentes de la Unidad de Delitos Contra el Patrimonio de la Guardia Civil, dentro de la Operación Mecenazgo, entraron en cinco viviendas y cuatro almacenes de Madrid, Barcelona y Alicante en los que las hijas y los nietos de Julio Muñoz Ramonet habían escondido las obras que Barcelona reclama desde 1995. En todos ellos se incautaron 474 obras: 376 pinturas y dibujos, 87 miniaturas, 4 esculturas, 4 marfiles y 3 tapices que forman parte de la colección de obras de arte que el industrial dejó en 1991 a la ciudad en testamento junto con su finca de la calle Muntaner. Entre las obras recuperadas están muchas de las piezas de la colección Bosch i Catarineu que Muñoz compró en 1950: obras góticas de los siglos XIV y XV; pinturas de la escuela española de los siglos XVI al XVIII, pintura catalana de los siglos XIX y XX y otras firmadas por pintores como Fortuny, Eugenio Lucas, Winterhalter y Frederick Morgan, entre otros. Sin embargo, según han explicado este mediodía el concejal de Cultura de Barcelona, Joan Subirats, el teniente de la guardia civil Juan José Águila, y el abogado Marc Molins, que representa a la Fundación Julio Muñoz Ramonet en la causa penal, todavía faltan por recuperar algunas de las obras más importantes del conjunto.

En la incautación también se han recuperado los inventarios que permitirá conocer con exactitud cuáles son las obras que formaban parte de este legado, uno de los grandes males de cabeza de los técnicos municipales, porque la familia jamás había proporcionado dato alguno sobre las obras. De muchas de ellas solo se conocían pequeñas descripciones, ni tan solo una imagen. Tras su recuperación, las piezas --que permanecen en los locales custodiados por la policía judicial y en la sede del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) en el caso de las viviendas de Madrid y en el MNAC, en las recuperadas en Barcelona--, están siendo inventariadas por los especialistas de la Fundación Julio Muñoz Ramonet, con Nuria Rivero, Francesc Fontbona y Bonaventura Bassegoda a la cabeza.

Según ha contado el teniente Águila, la actuación de la guardia civil comenzó en octubre de 2019 cuando su unidad recibió un mandamiento judicial que solicitaba que hicieran gestiones para localizar las obras. “Después de poner orden en el asunto, realmente complejo, lanzamos peticiones a las aseguradoras y a las empresas que tenían almacenadas obras. Al poco tiempo nos contestaron un par y localizamos las primeras obras”, explicó el jefe de la Sección de Patrimonio Histórico de la guardia civil. “Tras estas actuaciones, el juez permitió el acceso a las viviendas y a diversas sedes sociales de las querelladas, donde se encontraron el resto de las obras, los inventarios y seguros de las piezas, además de otros documentos de interés para la investigación. Muchas de las obras no estaban en las mejores condiciones de conservación, incluso en sótanos con humedad", ha seguido.

La incautación es el resultado de la querella criminal que el Ayuntamiento interpuso el 18 de marzo de 214 por apropiación indebida contra las cuatro hijas después de constatar “la sustracción y falta de entrega de la mayor parte del legado pictórico que Muñoz Ramonet constituyó a favor de su fundación y en beneficio de la ciudad de Barcelona”. Molins explicó entonces que las hermanas “habían empleado una energía criminal importante”. La querella tenía una segunda parte por estafa procesal “que habrían cometido las hermanas tras la presentación como prueba de un documento falso con la intención de llevar a error al juez, en grado de tentativa”. Ayer, Molins dijo que, “tras ver cómo han actuado” se está estudiando ampliar la querella a dos de los nietos del industrial.

Se sabe que faltan por localizar alrededor de 50 pinturas y dibujos, siete esculturas, 173 miniaturas y 13 marfiles. Entre los nombres que todavía está por recuperar las piezas firmadas por Sánchez Coello, Juan Pantoja de la Cruz, Jacint Rigaud, retablos de Gonçal Peris, Mateu Ortoneda y LLuís Borrassà, además de piezas de Winterhalter, Anglada Camarasa, Juan Carreño de Miranda, Alonso Cano, Ribera, Sorolla o Marià Fortuny, además de obras de Goya y varias de El Greco.

La querella, paralela a la civil y que lleva el otro abogado de la fundación, Eudald Vendrell, fue admitida el 23 de junio de 2014 en el Juzgado de Instrucción número 29 de Barcelona. Y lo hizo el juez teniendo en consideración “que las hermanas trataron de hacer ver que las obras de arte pertenecían a una sociedad de la que eran las principales representantes y no a su padre”. Se adoptaron medidas cautelares, como pedir a las casas de subastas abstenerse de comercializar cualquiera de las 853 obras patrimoniales, y obligó a las cuatro hermanas a declarar (tres en Madrid y una en Barcelona), aunque se acogieron al derecho a no hacerlo. También se citó a hacerlo a Lori Gross, la especialista americana que asesoró en el traslado de 325 obras de la colección en octubre de 1991, en dos tráileres desde Barcelona a Madrid, tal y como quedó registrado en varios documentos que dio a conocer este diario en 2014.

La historia del legado de Julio Muñoz Ramonet es larga y tortuosa. La ciudad tuvo conocimiento en 1994 de que tres años antes, en 1991 el industrial había dejado en herencia una mansión en la calle Muntaner con todo su interior, sobre todo la importante colección de obras de arte. Y lo supo después de que el diario EL PAÍS, publicara la información. Los albaceas testamentarios no habían avisado al Ayuntamiento porque las cuatro hijas habían impugnado el testamento en Suiza, país donde había fallecido Muñoz Ramonet.

El 17 de julio de 2013, tras 19 años de pleitos y tres sentencias que daban la razón al consistorio barcelonés, las hijas entregaron las llaves del magnífico palacete de la calle Muntaner. Una vez en el interior, los técnicos municipales pudieron comprobar como no estaban las pinturas que formaban una de las colecciones privadas más impresionantes, con obras firmadas por grandes autores. En su lugar, los expertos municipales encontraron centenares de obras de autores contemporáneos y comerciales de menor valor, tal y como adelantó EL PAÍS el 16 de febrero de 2014. Después de cotejar los inventarios localizados en operaciones de compraventa donde las obras se utilizaban como activos de las empresas de Muñoz Ramonet, el Ayuntamiento reclamó 853 piezas patrimoniales de las que 672 son objetos artísticos: 367 pinturas y dibujos, 260 miniaturas, 28 esculturas y 17 vidrios arqueológicos.

Hasta ahora del fondo reclamado se habían recuperado un total de 20 piezas. En junio de 2017, por orden judicial, Manuel Castelo, nieto de Julio Muñoz e hijo de Isabel Muñoz entregó, en calidad de depósito judicial, dos pinturas, una de El Greco y otra de Goya, al Museo Nacional de Arte de Cataluña donde se pueden ver en las salas de Renacimiento y Barroco.

En noviembre de 2018 se recuperaron 18 piezas de la finca Los Cedros que la familia posee en Sant Andreu de Llavaneres, Maresme, a 35 kilómetros de Barcelona. En total, después de 28 años de fallecer Julio Muñoz Ramonet, además de las pinturas que las hijas habían abandonado en su casa de la calle Muntaner, las de menos valor, de los 853 objetos solo se habían recuperado 20 después de 20 años de pleito. Menos de una obra por año. La operación sigue abierta y el teniente Águila

Cronología de un largo proceso

1991. Fallece Julio Muñoz Ramonet en Suiza, a los 79 años.

1995. EL PAÍS hace público el legado a la ciudad de Barcelona que las hijas ocultaron. Se constituye la Fundación Muñoz Ramonet.

2001. La justicia suiza avala el testamento en alemán que las hijas impugnaron.

2007, 2009 y 2012. Tres sentencias confirman que el legado pertenece a la ciudad.

2012. El Constitucional desestima una aclaración a la última sentencia del Supremo.

2013. El 25 de julio el Ayuntamiento recibe las llaves y accede por primera vez al interior del palacete, 23 años después de haberlo heredado.

2014. En junio el juez imputa a las cuatro hermanas por "apropiación indebida tras la querella presentada en marzo por el Ayuntamiento.

2017. Manuel Castelo, nieto del industrial, entrega en junio dos obras, una obra de El Greco y otra de Goya, como depósito judicial en el MNAC de Barcelona.

2018. Se recuperan 18 obras de una finca de la familia de Sant Andreu de Llavaneres, Barcelona.

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