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La restauración pide suspender tasas para paliar el coronavirus

El consumo cae por la cancelación del turismo de grupos y convenciones

Una terraza  de la calle Diputació de Barcelona.
Una terraza de la calle Diputació de Barcelona.Carles Ribas /

El sector de la restauración solicitará a la administración la moratoria de las subidas de tasas en 2020 y la aplicación de nuevos impuestos como medidas de contención por los efectos de la caída del turismo y del consumo a consecuencia del coronavirus. La petición fue decidida ayer por la junta del gremio de restauradores, un sector que ya lo pidió, sin lograrlo, cuando se suspendió el Mobile. “La cuestión es que lo que se pensaba entonces que sería pasajero se ha agravado y se están cancelando reservas en muchos restaurantes que trabajan con turismo de grupos y de reuniones de empresa y convenciones”, explicaban desde el restaurante Reñé, del Eixample barcelonés. En otro establecimiento del mismo grupo, Can Cortada, habían anulado las reservas de cuatro grupos de un centenar de personas cada uno para diferentes días de marzo.

La bajada de actividad en le restauración ha venido de la mano de la caída del turismo de grupos —las agencias han cancelado los viajes de turistas de países asiáticos del mes de marzo— y de la anulación de convenciones y reuniones de negocios. A la suspensión del Mobile, le han seguido muchas otras convenciones y reuniones de sectores. La semana pasada se anuló el salón Alimentaria y se han cancelado muchas otras convenciones de negocios y congresos de distintos sectores que tienen un impacto importante en la restauración.

En febrero pasado, el gremio de restauradores pidió al Ayuntamiento que suspendiera, de forma temporal, el cobro de la tasa de terrazas que se renovó a partir de esas fechas y que este año suponía incrementos de hasta cuatro veces las tarifas de 2019. Unas tasas que, no obstante, habían permanecido congeladas durante los años del impacto de la crisis económica. Son muchos los restauradores que ya han decidido trasladar el incremento de las tasas al precio de las consumiciones en las terrazas en mayor o menor medida, con una media de entre el 15% y el 20%. “A mí la tasa me ha pasado de 750 a 2.000 euros por tres mesas y 12 sillas. Algo tendré que repercutir, aunque sea un mínimo”, explica Carlos Larubia, propietario de un restaurante en Diagonal con Girona que tiene una clientela mixta entre turistas y autóctonos y para quien lo que más le preocupa es la pérdida del cliente local.

No son pocos los restauradores que se quejan de lo que califican como “fijación” del consistorio en su actividad: “Estamos en un país mediterráneo y se está mucho en la calle. Solo se habla de tasas cuando lo interesante sería hablar de otros criterios de las terrazas, como los laborales y el propio diseño de los espacios. Hay que hablar más de la calidad y del servicio que se da en las terrazas y no solo de las tasas. Pero de eso no quieren hablar”, apunta Juan Carlos Arriaga, gerente del grupo Sagardi.

El malestar del gremio se ha traducido en la presentación de un recurso por la vía de lo contencioso administrativo en el Tribunal Superior de Justicia porque consideran que en algunos casos se aplican incrementos de hasta el 1000% lo que, en su opinión, queda fuera de toda proporción en el incremento de impuestos y tasas.



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