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Los sevillanos reclaman al Gobierno que aporte ya fondos al metro, que arrastra años de retraso

El Ministerio de Transportes admite que la capital andaluza y su área metropolitana, con 1,5 millones de habitantes, no recibe fondos directos para su movilidad urbana

Dos trenes del metro de Sevilla, en el puente de hierro entre Tablada y San Juan Bajo.
Dos trenes del metro de Sevilla, en el puente de hierro entre Tablada y San Juan Bajo.PACO PUENTES

La red de metro en Sevilla, una ciudad con 1,5 millones de habitantes incluida su área metropolitana, acumula un retraso de décadas. Solo en 2009 se inauguró una línea y por fin el pasado enero arrancaron las obras de la línea 3. Esto provoca que haya barrios periféricos con conexiones muy deficientes, que los coches atasquen casi de manera permanente ciertas entradas a la ciudad y que la movilidad sea uno de los puntos negros de la capital andaluza.

Ahora la plataforma ciudadana Sevilla quiere metro ha tirado de las orejas al Ministerio de Transportes y le ha reclamado que invierta de manera directa para financiar parte de la explotación y mantenimiento, como en otras áreas metropolitanas españolas del mismo tamaño, y acelerar así la construcción de la red. Desde 2020 Madrid, Barcelona, Valencia y Canarias han recibido fondos millonarios del Gobierno para explotar y mantener los costosos túneles que aguijonean sus barrios y acortan las distancias sin humos. Mientras, Sevilla es la única ciudad europea de su tamaño sin red completa de metro y la única española sin conexión ferroviaria al aeropuerto, junto a Alicante.

“Sevilla es una ciudad con pobreza crónica en transporte. Es una cuestión de movilidad, sostenibilidad, cohesión social y equidad. Porque hemos perdido calidad de vida, hemos sufrido una afección a la salud por culpa de la contaminación y de pérdida económica, ya que hay gente que siempre ha ido al hospital en taxi. Los efectos son múltiples”, se queja Manuel Alejandro Moreno, presidente de la plataforma ciudadana apolítica. Este entusiasta ingeniero industrial de 26 años ha unido a los políticos de signo contrario -el PP en la Junta y el PSOE en el Ayuntamiento hasta hace un mes y medio-, para remar en una sola dirección. Esta semana ha exigido al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana un compromiso firme para revertir lo que considera una injusticia que lastra el desarrollo social y económico de la ciudad.

El Consorcio de Transporte Metropolitano de Sevilla nunca ha recibido financiación estatal para la explotación. Hace tres años el Gobierno aprobó el Real Decreto 916/2020 para regular la concesión directa de subvenciones destinadas a la financiación del transporte público regular de viajeros. Pero al fijar como requisito disponer de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible y el de la capital andaluza se aprobó un año después, la ciudad se quedó fuera para siempre de estas ayudas. Sevilla quiere metro exige reformar dicha norma para empezar a recibir esa financiación anual, que estima en 40 millones, y una compensación por los 400 millones que ha dejado de recibir en las dos últimas décadas. Como contraste, desde 2002 Madrid ha recibido de los Presupuestos Generales del Estado 2.959 millones, Barcelona 2.376 millones, Valencia 373 millones y Canarias 578 millones, según cálculos de la plataforma ciudadana.

El Ministerio de Transportes alega que antes de 2020 las subvenciones para transporte colectivo urbano correspondían a Hacienda. Ese año llegó el Real Decreto que excluyó a Sevilla, y hasta hoy. Ahora el Departamento de la ministra Raquel Sánchez aduce que el cambio legal para un reparto del dinero más igualitario en todo el país -y que frenaría el desagravio hacia Sevilla- estaba previsto en la nueva Ley de Movilidad Sostenible, pero esta ha decaído con el adelanto electoral y espera recuperarlo si no hay cambio de Gobierno. “En Sevilla no se ha dejado de invertir y aunque no conste como subvención directa per se, gracias al convenio para la ampliación de la línea 3 por 1.300 millones, el Ministerio financiará la mitad, 650, una cantidad muy superior a las de otras ciudades y a lo que se solicita como compensación [400 millones]”, defienden fuentes del Ministerio.

Usuarios del metro de Sevilla en una foto de archivo.
Usuarios del metro de Sevilla en una foto de archivo.PACO PUENTES
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Moreno responde: “En Madrid casi toda la red de metro se ha construido con cofinanciación estatal. Es decir, la inversión de 650 millones no es un regalo. Llevamos años y años, mucho antes de la Ley de Movilidad Sostenible. Necesitamos el compromiso del ministerio, gobierne quien gobierne, y no es necesario una nueva ley, es un problema de décadas que se puede cambiar mediante Real Decreto”.

De momento, recién empezadas las obras del tramo norte de la línea 3, el ritmo es pausado con el año 2030 como meta para entrar en funcionamiento: se construirán 8,9 kilómetros y 12 estaciones, 11 de las cuales serán subterráneas. Celeste Castillo, estudiante de 23 años, reside en el barrio de Pino Montano y para llegar al centro de la ciudad tarda entre media hora y 40 minutos en autobús. “Si no te quieres mover con el coche, no hay mucho donde elegir. Claro que cogería el metro, aunque no solo es mejor movilidad, también es una mejora ecológica y le daría más calidad al barrio”, opina.

Una clave de la línea recién iniciada es que atraviesa el Hospital Virgen Macarena, donde trabajan 5.000 personas, y que está en un entorno infestado de tráfico, con poco aparcamiento, y un trasiego enorme de pacientes y familiares. El tramo norte será fundamental para la interconexión de todos los centros del Macarena. “Aparcar es un infierno ahora y el tramo conectará el hospital con dos satélites: San Lázaro, con cirugía mayor ambulatoria y paliativos, a solo una parada de distancia; y el ambulatorio de María Auxiliadora, que es centro de especialidades”, destaca Carlos Jiménez, ginecólogo de dicho hospital, hasta el que se desplazan pacientes de comarcas del norte de Huelva y Sevilla, a unos 100 de kilómetros de distancia. “En paralelo, los vecinos del barrio de San Jerónimo, donde hay otro centro de especialidades, están pidiendo un ramal. Para nuestros pacientes sería fantástico”, recuerda el facultativo.

Sobre la mesa está la posibilidad de que cuando el tramo norte y sur -esta última aún sin financiación- se culminen, la línea 3 supondrá un eje sanitario al conectar el Hospital Virgen Macarena con el Virgen del Rocío y Valme, los tres grandes hospitales de Sevilla.

El proyecto del tramo sur de dicha línea estará acabado a finales de año y la plataforma reclama al Gobierno su compromiso para la construcción. La Junta estudia pedir un préstamo al Banco Europeo de Inversiones, tal y como sugirió la Comisión Europea el pasado enero en una reunión con la plataforma ciudadana a la que asistieron cuatro direcciones generales. “La Comisión nos confirmó que está abierta a aportar más financiación siempre que exista un proyecto firme y especialmente siempre que se haya demostrado capacidad para absorber más financiación”, insiste la plataforma, que busca avanzar cuanto antes en el diseño de la línea 2 proyectada.

En paralelo, la Junta (PP) también le pide al Gobierno que arrime el hombro presupuestario: “Andalucía lleva años reclamando un reparto igualitario en las ayudas a los consorcios de transporte. No sólo el de Sevilla, sino del resto de los nueve consorcios. Ya en marzo de 2021, la Consejería de Fomento solicitó al Gobierno central que no hubiera dos ligas en materia de movilidad (...) Existe una primera división financiada a través de los Presupuestos Generales del Estado, como los consorcios de Madrid, Barcelona, Valencia y Canarias, a razón de más de 300 millones al año, y una segunda división con el resto de territorios, entre ellas las provincias andaluzas, sin fondos”, lamentan fuentes de la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda.

El Ayuntamiento de Sevilla (PP) ha avanzado este viernes que sus servicios jurídicos estudian “posibles acciones judiciales” para reclamar la compensación económica y que Sevilla perciba fondos estatales para su red de metro. La experta en movilidad Marta Serrano, concluye: “El metro es un medio de transporte muy potente, pero necesita mucha población para que sea eficaz, porque es muy caro de construir y mantener”. En la capital andaluza las cifras de pasajeros han superado la previsión para la que fue diseñada, con récords de afluencia durante las fiestas, especialmente en Semana Santa y la Feria de Abril.

Sobre la firma

Javier Martín-Arroyo
Es redactor especializado en temas sociales (medio ambiente, educación y sanidad). Comenzó en EL PAÍS en 2006 como corresponsal en Marbella y Granada, y más tarde en Sevilla cubrió información de tribunales. Antes trabajó en Cadena Ser y en la promoción cinematográfica. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla y máster de EL PAÍS.

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