Ir al contenido
_
_
_
_

España y México acuerdan “construir una narrativa compartida de la historia común”

Albares califica de “gesto fuerte de amistad” su audiencia con Sheinbaum

José Manuel Albares visita el Zócalo de la Ciudad de México, este miércoles.Nayeli Cruz

Tras años de diferencias en torno a la interpretación de la Conquista de América, España y México han acordado “construir una nueva narrativa compartida de la historia común”, según ha dicho el canciller mexicano, Roberto Velasco, en una comparecencia sin preguntas con su homólogo español, José Manuel Albares. Se trata de pasar página del desencuentro entre los dos países que provocó la carta que el anterior jefe del Estado mexicano, Andrés Manuel López Obrador, remitió en 2019 al Rey de España reclamándole que pidiera disculpas por los desmanes cometidos por los españoles durante la conquista de América y que este dejó sin respuesta.

Como síntoma de la nueva etapa en las relaciones entre los dos países, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha recibido en audiencia en el Palacio Nacional al jefe de la diplomacia española. La cita, que no figura en el programa de la visita, constituye un “gesto fuerte de amistad”, en palabras del ministro español y le ha permitido entregarle en mano la invitación del Rey para que acuda a la cumbre iberoamericana que se celebra en Madrid los días 4 y 5 de noviembre.

Velasco ha dejado claro que el relanzamiento de la relación entre los dos países parte de la entrevista que Sheinbaum y Sánchez mantuvieron en Barcelona el pasado 19 de abril y de “dos importantes gestos de diversas autoridades del Estado español hacia nuestra historia y nuestras culturas indígenas”; en alusión al Rey y al propio Albares.

Antes de acudir a la audiencia con la mandataria mexicana, Albares ha inaugurado en Las Rejas de Chapultepec una exposición fotográfica sobre la muestra La mitad del mundo, que glosa el papel de la mujer en las culturas precolombinas. Fue con motivo de su visita a esta misma exhibición en Madrid cuando el Rey reconoció que se cometieron “abusos” y se produjeron “controversias morales” durante la conquista de América. Este miércoles, el ministro ha reiterado en México que en la colonización “hubo injusticia y abuso hacia los pueblos originarios. Justo es reconocerlo y lamentarlo” ha rematado.

La polémica en México contrasta con las palabras del canciller dominicano, Roberto Álvarez, quien aseguró el martes en Santo Domingo al lado de Albares que los dos países han asumido su historia con “actitud madura, abierta y sin anclajes estériles” en el pasado, lo que les permite afrontar el futuro “con vocación constructiva”. Por su parte, el canciller mexicano ha insistido este jueves en que España y México asumen “sus diferencias con madurez”, pero ha subrayado la importancia de reconocer el papel de “las culturas originarias”.

Velasco ha trazado la hoja de ruta de la futura colaboración entre los dos países. En primer lugar, la cooperación cultural, con el lanzamiento de nuevos proyectos sobre la literata mexicana del siglo de Oro Sor Juana Inés de la Cruz, la actual situación de los pueblos originarios de América o el exilio republicano español en México. En segundo lugar, el relanzamiento de la cooperación científico-técnica bilateral y, por último, la defensa de la democracia, con la celebración en 2027 en México de una nueva edición del foro progresista celebrado en Barcelona.

Sheinbaum y Sánchez han encontrado en la defensa del multilateralismo y el orden internacional un campo de entendimiento frente al imperio de la fuerza que representa Donald Trump. Pese a ello, la presidenta mexicana no ha confirmado su presencia en noviembre en Madrid. Albares le ha entregado la invitación, pero ha considerado prematuro recibir una respuesta. Sí ha subrayado que “la voz de México es fundamental para la comunidad iberoamericana”.

México es el país con mayor número de hispanohablantes del mundo y, con Brasil, Argentina y Colombia, una de las cuatro grandes potencias latinoamericanas. Pedro Sánchez consiguió reunir a la mexicana Sheinbaum, el colombiano Gustavo Petro y el brasileño Luis Inácio Lula da Silva en la cumbre progresista de Barcelona, pero Colombia celebra elecciones el 31 de mayo y Lula estará ya en funciones cuando se celebre la cumbre de Madrid, ya que las elecciones brasileñas son en octubre. Sheinbaum viaja muy poco y en noviembre se celebra también la cumbre del G-20, en el complejo de Golf de Trump en Florida, a la que México no puede faltar. Sin los grandes mandatarios iberoamericanos, el objetivo español de relanzar esta cumbre se quedará en quimera.

Aunque ambos países den la controversia histórica por zanjada –Sheinbaum llegó a asegurar en Barcelona que nunca hubo crisis diplomática con España—, el canciller mexicano sigue poniendo el acento en la reivindicación de los pueblos originarios mientras Albares habla de “normalización plena” y pone el acento en las más de 5.600 empresas españolas que operan en México y las más de 1.500 mexicanas que lo hacen en España. Sin olvidar las importantes colonias de ciudadanos de ambos países que viven en el otro: más de 200.000 españoles en México y 40.000 mexicanos en España.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_