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El Gobierno sale en tromba contra los cambios de Feijóo: “No vamos a alimentar esa fruta podrida”

El Ejecutivo está convencido de que el PP está atado a Vox y eso deja mucho margen al PSOE

La ministra Portavoz, Pilar Alegría, y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, este martes durante la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros en el complejo de La Moncloa.
La ministra Portavoz, Pilar Alegría, y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, este martes durante la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros en el complejo de La Moncloa.ZIPI ARAGON (EFE)

El Gobierno cree que la oposición le está poniendo las cosas más fáciles de lo previsto al optar por una línea dura. Los primeros cambios en el equipo de Alberto Núñez Feijóo, en especial la decisión de poner a Miguel Tellado como portavoz parlamentario, son para el Ejecutivo una prueba clara de que el líder del PP está atrapado en su competición con Vox y con el ala dura de su partido, encabezada por la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y eso limita mucho su tarea como jefe de la oposición. Para Pedro Sánchez y su equipo de confianza es más fácil lidiar con un PP duro que con una versión como la del primer Feijóo, nada más llegar a Madrid, que proponía grandes pactos —aunque no se concretó ninguno— y anunciaba un estilo muy diferente al de Pablo Casado, o con el estilo del andaluz Juan Manuel Moreno, que ha logrado desarmar al PSOE en esta comunidad con un tono moderado y logró una inesperada mayoría absoluta. Este era el comentario más extendido en los pasillos del Congreso en el primer pleno desde la toma de posesión del Ejecutivo, que contó con la presencia de casi todos los ministros, ya que la gran mayoría son diputados. Mientras en el PP los corrillos se arremolinaban alrededor de los nuevos nombramientos, en especial de Tellado, en el Ejecutivo miraban a la oposición con la convicción de que este estilo que ha decidido Feijóo es más fácil de gestionar.

Esto es la parte discreta, fuera de micrófonos. Frente a las cámaras, el Gobierno ha decidido recibir los cambios en el PP con extrema dureza. La nueva portavoz del Gobierno, la ministra de Educación, Pilar Alegría, una de las que ha salido más reforzada en el nuevo Ejecutivo, dejó muy claro desde el primer momento que ahora que ya no estamos en periodo electoral el equipo de Sánchez sí piensa utilizar la rueda de prensa del Consejo de Ministros para responder a las acusaciones más duras de la oposición. El día anterior, en Barcelona, Feijóo había hecho un llamamiento a las democracias europeas para que frenen la amnistía al procés que promueve el PSOE con todos sus aliados, y había situado a España con democracias a las que la Comisión Europea ha cuestionado como Rumania, Hungría o Polonia. “El señor Feijóo pierde una oportunidad para presentarse como una oposición seria y constructiva. Efectivamente, en Europa hay una preocupante ola de ultraderecha, pero afortunadamente, en España, el 23 de julio los ciudadanos pararon esa ola. Sin embargo nos encontramos como un líder del PP que ha unido su destino al de la ultraderecha, al de Vox. El PP o gobierna con Vox o gobierna como Vox”, arrancó.

Pero el golpe más fuerte llegó después. La portavoz del Gobierno de Sánchez, como han hecho otros ministros y dirigentes del PSOE, recibió el nombramiento de Tellado con malestar. El nuevo portavoz parlamentario llegó a decir que Sánchez acabará saliendo de España en el maletero de un coche. “Si echamos manos a la hemeroteca hay pocos indicios para ser optimista, pero nunca hay que perder la esperanza”, bromeó Alegría. Y ahí llegó el golpe más fuerte: “Cuando uno insulta así al presidente del Gobierno tiene que pensar si esos son los principios que queremos transmitirle a nuestros hijos, si esos son los consejos que queremos darle a los jóvenes para aprender a resolver sus diferencias entre iguales”. El Ejecutivo entra al choque con el PP, pero sostiene que lo hará de manera diferente. “No vamos a perder la calma, no vamos a discurrir por la senda de los insultos y la crispación. No vamos a alimentar a los jóvenes con esa fruta podrida”, remató Alegría.

Los dos grandes partidos están claramente a la ofensiva con el rival. Sánchez ya marcó en su discurso de investidura que considera que en las elecciones del 23 de julio la coalición progresista logró “alzar un muro contra la derecha y la ultraderecha”. Feijóo incrementó después aún más la dureza contra el presidente, aunque finalmente reconoció que tenía una “mayoría legítima”. No es previsible que este ambiente cambie en las próximas semanas. No está prevista ni siquiera un primer encuentro de Sánchez y Feijóo como presidente y líder de la oposición en La Moncloa, y por tanto sus cruces serán en el Congreso y se antojan muy duros. Sin embargo, dirigentes de los dos partidos asumen que en algún momento se instalará la idea de que la legislatura va para largo y entonces habrá que pensar en las cuestiones pendientes en lar relación entre los dos grandes partidos, especialmente la renovación del Consejo General del Poder Judicial. De momento no está previsto un contacto del PSOE y el PP para reiniciar esa negociación, pero distintas fuentes dan por hecho que llegará, tal vez ya después del descanso de Navidad. Entonces llegará la hora de la verdad para saber si este ambiente de tensión máxima que se ha instalado desde que se rompieron las negociaciones para el CGPJ se mantiene toda la legislatura o se puede buscar algún espacio de acuerdo aunque solo sea para lo imprescindible.

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